Conectar a las niñas y niños con la Naturaleza

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  • #59241

    Maria Belen
    Participante

    En mi ciudad, San Miguel de Tucumán, muchas familias viven en contextos urbanos con poco acceso cotidiano a espacios verdes naturales. Si bien hay plazas y parques, como el Parque 9 de Julio o la Plaza Urquiza, no siempre están en condiciones adecuadas o no se utilizan como espacios de juego libre y contacto con la naturaleza.

    Los niños pasan gran parte del día dentro de las escuelas o en sus casas frente a pantallas, lo que refuerza la desconexión con el entorno natural. En muchas escuelas, los patios son de cemento y con poca vegetación, y la naturaleza no forma parte activa del aprendizaje.

    Ideas concretas y viables para el contexto actual
    Crear “rincones verdes” en las escuelas

    Colocar macetas recicladas con plantas, aromáticas o flores.

    Organizar jornadas de huerta escolar con la comunidad.

    Clases al aire libre siempre que sea posible

    Leer, dibujar, o hacer actividades de Ciencias o Lengua en el patio, bajo un árbol, en lugar del aula.

    Caminar hasta una plaza o parque cercano

    Hacer salidas breves (incluso dentro del horario escolar) a espacios verdes del barrio para observar, escribir o jugar.

    Invitar a las familias a “desconectarse para reconectarse”

    Proponer semanas sin pantallas y fomentar salidas a la naturaleza: caminar, andar en bici, juntar hojas, observar insectos, etc.

    Proyectos interdisciplinarios sobre naturaleza y salud

    Integrar Educación Física, Ciencias, Arte y Tecnología en un proyecto común sobre “La naturaleza como medicina”.

    Armar una campaña escolar

    Con carteles, folletos y actividades para concientizar sobre los beneficios de jugar al aire libre y cuidar el entorno natural.

    #59242

    Rosana Lilia
    Participante

    Buenas noches, después de haber leído los dos artículos, en lo particular creo que esta problemática nos atraviesa a todos, son cambios que se dan a nivel mundial. Las nuevas tecnologías, la exposición frente a las pantallas en edades cada vez más temprana, se ve reflejado en la falta de comunicación y compartir tiempo de calidad con las niños/as.

    Las infancias tienen derecho a participar en actividades recreativas, a jugar, compartir con otros niños/as, aprender con un otro, ampliar su creatividad, etc.

    Hace dos años en la escuela que trabajé tuve la oportunidad de acompañar un grupo de sexto grado, a la Reserva Provincial Natural, «Parque Luro» que se encuentra ubicado en nuestra capital, Santa Rosa, La Pampa. los alumnos/as pasaron todo un día en contacto con la naturaleza, se realizaron diferentes juegos, senderismo, avistajes de animales esto involucró la observación, identificación, y registro. La experiencia permitió conectarse con la naturaleza y comprender la importancia de la conservación de la misma, además, les permitió a los/as alumnos/as fomentar la curiosidad y creatividad.
    Para finalizar pienso que, el tiempo al aire libre puede ayudar a mejorar la salud mental, física de los/as niños/as reduciendo el estrés y la ansiedad.

    #59243

    Edgardo
    Participante

    Síndrome de falta de naturaleza o lo que los pueblos originarios llamamos, ni mas ni menos, que vida diaria…
    Es común que los docentes demos cuenta de la falta de paciencia y la necesidad de inmediatez que requieren los niños en nuestras aulas. El exceso de pantallas y el estímulo continuo audiovisual pone a los niños a contramano de lo que se prevee en las aulas. No quiero hacer referencia aquí de las respuestas de retaguardia que puede ofrecer a veces el sistema educativo en sí mismo, sino que la escuela es la que puede revertir parte de esta imperiosa necesidad de pantallas y de «productos acabados» para no pensar.
    Los espacios verdes están, estuvieron y estarán de una forma u otra pero si no las ponemos en juego, si no las interpelamos con sentido no cobran el «sentido» necesario para ser relevantes para el desarrollo de los niños.
    La escuela tiene la capacidad de proponer cosas nuevas, o mejor dicho… volver a saberes o formas de entender el entorno que son válidos para el sano desarrollo de los niños.
    La modalidad de educación intercultural bilingüe en la provincia de La Pampa brinda la posibilidad de tender puentes entre la escuela y propuestas de saber indígena para recuperar, precisamente, parte de esa curiosidad por la naturaleza. Los docentes somos quienes podemos, con algunas modificaciones sobre nuestras planificaciones, nutrir nuestra propuestas con salidas de campo a sitios que aún preservan parte del entorno natural cuidados por comunidades ranqueles que también han preservado su sentir de «ser» con la tierra.

    #59245

    MARIA EUGENIA
    Participante

    Ambos artículos enfatizan la creciente preocupación por el «trastorno por deficit de naturaleza» describiendo las consecuencias negativas por la desconexion de los niños y el entorno natural.

    La realidad refleja una tendencia global ya que la urbanización y la tecnología han  reducido significativamente el tiempo que niños y adolescentes  pasan al aire libre en contacto con la naturaleza.

    Es común observar que los espacios verdes públicos en la ciudad no sn utilizados a menudo para actividades de exploracion o interacción con la naturaleza. La vida cotidiana se desenvuelve mayormente en ambientes cerrados (hogares, escuelas, etc) y el entretenimiento digital compite con las actividades al aire libre.

    Algunas actividades que se pueden propober son eventos en parques y plazas de las zonas con actividades guiadas para niños y las familias.

    Talleres, huertas, reconocimiento de arboles y aves locales.

    Uso y difusion de espacios públicos en coordinación con municipio local y organizaciones  ambientales locales.

    #59248

    Debora
    Participante

    los artículos hacen referencia a la realidad actual de los infantes con respecto a la poca y casi nula conectividad con la naturaleza e interés hacia ella y los beneficios que trae tener una conexión con ella.  La falta de interés o conocimiento lo podemos notar día a día si tenemos niñxs en casa, no soy docente pero algo que haría como tal o si tuviera niñxs a mi cargo, seria llevarlos lugares abiertos parques si es posible e invitarlos a observar mientras les comento sobre animales, plantas, pueblos antiguos relacionados al lugar y así sembrar una pizca de conocimiento que pueda llegar a transformarse en conciencia, respeto y cuidado hacia la naturaleza.

    #59249

    Gisela
    Participante

    Buenas a todos !

    Después de haber leído los articulos,pienso que la realidad no resulta muy alentadora pero podemos ir cambiándola  si modificamos algunos hábitos .

    El avance de la tecnología (que resulta atractivo para casi todas las personas con los juegos en red, la IA, el uso de  celulares cada vez  más «inteligentes «que nos  facilitan muchas tareas) y la necesidad económica en los hogares que exige trabajar más  horas y ambos padres para poder llegar a fin de mes, reduce el tiempo libre para compartir con los hijos más salidas, más charlas y juegos, y  ha llevado  a que los niños cada vez  a edades más tempranas ya tengan su propio  celular aunque sea para entretenerse y  sentirse acompañados, aunque estén aislados y fuera de la realidad que los rodea.

    PROPUESTAS:

    * Incorporar a los planes de estudio materias que enseñen a cultivar alimentos, a conocer la flora y fauna de la región donde viven, a compostar, a reciclar.

    * Programar salidas frecuentes a campamentos, picnics, plazas y reservas naturales de la región donde estén en contacto con la naturaleza y puedan reconocer aves, insectos, mamíferos y especies vegetales nativas.

    *Armar canteros en el patio del colegio y cultivar plantas aromáticas , plantas nativas, verduras y hortalizas. También podrían plantarse arboles frutales que además dan sombra, tan necesaria en nuestros veranos cada vez más calurosos .

    * Realizar compostaje, que aprendan no solo la técnica sino también que vean como la mayoría de los desechos que generamos pueden convertirse en fertilizantes naturales para nuestras plantas.

    *  Separar los residuos para poder reciclarlos , colocando los tachos correspondientes en las escuelas.

    #59251

    MARÍA MERCEDES
    Participante

    En la actualidad, observamos una creciente desconexión de los niños con el entorno natural, un fenómeno que se ha denominado «déficit de naturaleza». Esta falta de contacto impacta negativamente su desarrollo físico, emocional y cognitivo, limitando su creatividad y capacidad de resolución de problemas.
    Reflejando la realidad local de Puerto Madryn, la riqueza de nuestro entorno costero y patagónico ofrece oportunidades únicas que, a menudo, no son plenamente aprovechadas. Si bien muchos niños tienen acceso a espacios abiertos, la interacción estructurada y consciente con la naturaleza puede ser limitada, lo que acentúa la necesidad de fomentar una conexión más profunda y significativa más allá del juego espontáneo en plazas o patios. La urbanización y el aumento del tiempo frente a pantallas también contribuyen a esta desconexión en nuestra comunidad.
    Para revertir esta tendencia y reconectar a los niños con la naturaleza, se pueden implementar ideas concretas y viables en nuestro contexto actual:
    • Naturalización de espacios educativos: Incorporar elementos naturales como árboles pequeños, arbustos, flores autóctonas y huertas en los patios de escuelas y jardines de infantes. Esto no requiere grandes inversiones y permite a los niños interactuar directamente con la flora local. Por ejemplo, crear pequeños «rincones verdes» con hierbas aromáticas o plantas que atraigan mariposas.
    • Exploración guiada del entorno local: Organizar salidas regulares a la costa, la estepa o reservas naturales cercanas (como el Área Natural Protegida El Doradillo) con un propósito educativo claro. Estas excursiones podrían enfocarse en la observación de la fauna marina (ballenas en temporada, lobos marinos) o la flora nativa, promoviendo la curiosidad y el respeto por el ecosistema. Es viable coordinar estas visitas con guías locales o personal de las áreas protegidas.
    • Actividades artísticas y lúdicas al aire libre: Fomentar el arte con elementos naturales (pintar con pigmentos de tierra, crear collages con hojas y ramas) o juegos que involucren los sentidos en el exterior. Esto no requiere equipamiento sofisticado y puede realizarse en cualquier espacio verde disponible, promoviendo la creatividad y el aprendizaje experiencial.
    • Talleres sobre el cuidado de mascotas y fauna local: Continuar y ampliar iniciativas que conecten el cuidado de animales domésticos con el respeto por la fauna silvestre de la región. Esto puede incluir visitas de veterinarios locales para hablar sobre el cuidado responsable, o charlas sobre aves y mamíferos marinos que habitan nuestra zona, promoviendo la empatía y la conciencia ambiental desde temprana edad.

    #59253

    Cinthya Marcela
    Participante

    En Tucumán, a pesar de contar con una enorme riqueza natural —como las yungas, los cerros, el parque Sierra de San Javier, la Reserva de Horco Molle, los ríos, y zonas rurales extensas— muchos niños y adolescentes viven desconectados del entorno natural. Esto es más notorio en las zonas urbanas como San Miguel de Tucumán, donde el acceso a espacios verdes es limitado, y la vida cotidiana se desarrolla en un entorno dominado por el cemento, el tránsito y la tecnología.

    En los barrios periféricos y pueblos del interior, aunque la naturaleza está más cerca, no siempre se la aprovecha con fines recreativos, educativos o de salud. El uso excesivo de pantallas, la inseguridad en las calles, y la falta de propuestas institucionales para explorar el medio natural, han generado un alejamiento progresivo que puede relacionarse con el aumento de casos de ansiedad, problemas de conducta, hiperactividad y estrés infantil.

    Esta desconexión también se observa en las escuelas: muchos estudiantes tienen escaso vínculo con la tierra, los árboles, los animales o los ciclos naturales, a pesar de vivir cerca de ellos. Esto refleja una necesidad urgente de repensar el lugar que le damos a la naturaleza en la educación y en la vida cotidiana.

    Propuestas concretas y viables para Tucumán:

    1. Salidas educativas a la Reserva de Horco Molle, el Jardín Botánico, el Parque Sierra San Javier o El Cadillal: Son espacios accesibles desde distintas localidades y ofrecen contacto directo con la flora y fauna autóctonas.

    2. Huertas escolares en escuelas urbanas y rurales: Proyectos de huertas con participación activa de estudiantes, familias y docentes. En zonas rurales como Tafí Viejo, Lules o Simoca, se puede trabajar con cultivos regionales.

    3. Clases al aire libre en plazas o patios escolares: Incentivar el uso de espacios abiertos para desarrollar actividades curriculares, especialmente en Ciencias Naturales, Lengua, Educación Física y Plástica.

    4. Proyectos escolares con enfoque ambiental y cultural: Por ejemplo, investigar sobre árboles nativos como el lapacho, el ceibo o el algarrobo; rescatar leyendas del monte; hacer exposiciones artísticas inspiradas en paisajes tucumanos.

    5. Talleres comunitarios de reciclaje y compostaje: Actividades que integren a la escuela con las familias, fomentando el cuidado del entorno inmediato desde acciones concretas.

    6. Campamentos educativos en zonas como Raco, San Pedro de Colalao o Tafí del Valle: Experiencias inmersivas en entornos naturales de la provincia que refuercen el vínculo emocional y cognitivo con la naturaleza.

    7. Programas institucionales que incluyan educación ambiental como eje transversal: A través de jornadas, ferias escolares, concursos de fotografía de paisajes locales o narraciones sobre experiencias en la naturaleza.

    En Tucumán, el desafío no es solo «tener» la naturaleza cerca, sino reconectarnos activamente con ella, valorarla como parte de nuestra identidad y reconocer su importancia en la salud física y emocional de las nuevas generaciones. Este trabajo requiere el compromiso conjunto de escuelas, familias, municipios y comunidad. Solo así podremos contrarrestar los efectos del “trastorno por déficit de naturaleza” y formar personas más sanas, sensibles y comprometidas con el cuidado del ambiente.

    #59258

    melina
    Participante

    Cuando era niña la naturaleza era nuestro patio de juegos, trepábamos a los árboles, construíamos casitas con ramas, pescábamos en el canal, buscábamos insectos, jugábamos con piedras y nos ensuciábamos sin miedo. Esta conexión con la naturaleza fortalecía nuestra imaginación, salud y sentido de pertenencia. Pero eso cambió.

    ¿Qué pasó?

    Hoy los niños nacen en un mundo dominado por la tecnología. Las pantallas, los videojuegos y las redes sociales ocupan gran parte de su tiempo y atención. Los espacios cerrados como shoppings han reemplazado al aire libre, y la curiosidad por el entorno ha sido sustituida por estímulos digitales.

    Ya no conocemos el nombre de las especies nativas de flora y fauna del lugar donde vivimos, ni miramos las estrellas, ni caminamos descalzos por la tierra. Hemos perdido la capacidad de orientarnos por el sol, de leer el clima mirando el cielo o de distinguir el canto de una calandria del de un hornero.

    Los niños no nacen desconectados de la naturaleza. Todo lo contrario: son sensibles, curiosos y espontáneos, pero rápidamente comienzan a absorber las lógicas y valores de la sociedad en la que crecen. Y en esa sociedad, los adultos tenemos una enorme responsabilidad. Somos nosotros quienes ofrecemos o negamos oportunidades de contacto con la naturaleza.

    El trastorno por déficit de naturaleza es el resultado de un modelo de desarrollo que promueve el consumismo y nos enseña desde pequeños que el tiempo libre vale si está mediado por la tecnología, el entretenimiento pago o el confort. Poco a poco, nos volvemos incapaces de disfrutar y descansar sin consumir, y cuando por fin salimos a la naturaleza, muchas veces nos incomoda: queremos baños públicos, parrillas, kiosco, wifi y aplicaciones que nos indiquen que ver o hacer. No podemos estar simplemente en silencio, contemplando lo maravillosa que es. Olvidamos que somos parte de la naturaleza.

    La educación ambiental no puede limitarse a lo escolar. Es en lo cotidiano, en lo no formal, donde se juega gran parte del vinculo con la naturaleza: en una caminata sin prisa por el río Neuquén o Limay, en cómo nombramos una planta, en si nos detenemos a escuchar el canto de los pájaros, en si pasamos tiempo al aire libre sin atender el celular, en cómo reaccionamos ante un insecto, en si recogemos nuestra basura cuando vamos de picnic a una plaza, en si enseñamos a un niño a sentir la tierra con los pies descalzos o a hacer una huerta.

    La conexión se cultiva con pequeños actos que, repetidos y sentidos, siembran conciencia y pertenencia. Este camino no es fácil y requiere valentía para cambiar nuestros hábitos de consumo y revisar nuestras prioridades. Recuperar esa conciencia, esa relación directa y respetuosa, es uno de los grandes desafíos de nuestra época.

    #59263

    Gisela
    Participante

    Hola a todos.

    Hoy en día podemos ver como el vínculo de la infancia con el entorno natural se está perdiendo. La inseguridad, la vida cotidiana y la virtualidad hacen que este contacto sea cada vez más lejano. Y este alejamiento trae consecuencias que  se están viendo, cómo los trastornos de atención, estrés infantil, sedentarismo, obesidad, depresión y muchos más.

    Por eso es fundamental entender que la naturaleza es más que un paisaje ya que esta representa salud, aprendizaje, juego, y vínculo con los otros y con lo mismo. El contacto con el entorno natural nos permite reduce el estrés la ansiedad la mejora de la concentración y genera alegría en los niños y las niñas

    La importancia es entender que con unos pequeños cambios, Cómo reconectar a los niños con la naturaleza es cuidar su salud, su desarrollo y su infancia

    Algunas propuestas:

    -Crear rincones verdes o jardines florales dentro de la institución

    -Realizar huertas escolares o comunitarias

    -Realizar salidas con los niños a espacios exteriores o verdes.

    -Promover actividades de exploración e investigación del entorno natural.

     

    #59264

    Lourdes Trinidad
    Participante

    Buenos días.

    En la sociedad actual, los niños y las niñas pasan cada vez menos tiempo al aire libre. El crecimiento urbano, la inseguridad, el uso excesivo de pantallas, y las rutinas aceleradas de nosotros los adultos, hacen que el juego libre en la naturaleza sea cada vez menor. Esto, influye mucho en el desarrollo físico, emocional y social de los/as pequeños/as. Es necesario que urgentemente se vuelva a conectar la infancia con el entorno natural, para su bienestar, para construir una sociedad más saludable, consiente y respetuosa con el planeta, y la responsabilidad es de cada familia, de cada escuela y de toda la comunidad.

    Algunas ideas:

    -Crear pequeños espacios en jardines y escuelas, con plantas, tierra, piedras y agua para el juego libre.

    -Huertas escolares

    -Salidas a espacios naturales cercanos

    -Seleccionar días de la semana que sean SIN PANTALLA.

    -Proponer actividades que sean con elementos de la naturaleza (mandalas con hojas, casitas con ramas, colección de piedras o insectos).

    -Talleres al aire libre: convocar a la familia a encuentros en la plaza, o parque, plantar árboles, leer cuentos sentados en el pasto, picnics, obras de arte con pigmentos naturales.

    En mi pueblo, Macachín-La Pampa, en los jardines se utilizan muchas propuestas en base al foco local, por ejemplo: Reconocer la flora y la fauna pampeana. Me parece una propuesta muy rica, y que permite ir desarrollando la curiosidad por el entorno natural, buscar que los niños y las niñas se interesen y conozcan los paisajes, los animales, las plantas etc., de donde viven.

     

    #59265

    Daniela Patricia
    Participante

    ¡Buenos día a todos!
    En el primer artículo se aborda la desconexión cada vez mayor entre los niños y la naturaleza, un fenómeno que Louv denomina “trastorno por déficit de naturaleza”. El autor, argumenta que la falta de contacto directo con el entorno natural está teniendo consecuencias perjudiciales para el desarrollo infantil, así como para la salud mental y emocional de los jóvenes.
    Una de las ideas centrales del texto es que la naturaleza ofrece beneficios esenciales para el bienestar de los niños, incluyendo la mejora de su capacidad para concentrarse, su creatividad y su salud general. Además, la importancia de permitir que los niños exploren el mundo natural sin miedo y con libertad, lo cual fomenta una conexión más profunda con su entorno.
    El autor también critica el estilo de vida moderno, que a menudo se caracteriza por el uso excesivo de la tecnología y el tiempo en espacios cerrados.
    En un comentario sobre el texto, podrías destacar cómo Louv no solo identifica un problema, sino que también sugiere soluciones, como la creación de entornos más amigables para los niños al aire libre y la promoción de actividades que involucren la naturaleza. También podrías reflexionar sobre la relevancia de sus argumentos en la actualidad, especialmente en un mundo donde la tecnología sigue avanzando y ocupando cada vez más el tiempo de los más jóvenes.
    En el segundo detalla que centrar la naturalización de los espacios de aprendizaje al aire libre en el cuidado infantil tiene múltiples beneficios que van desde el desarrollo emocional hasta el cognitivo y físico. Dado que los entornos naturales estimulan los sentidos de los niños a través de experiencias táctiles, auditivas, olfativas y visuales. Esto ayuda a desarrollar habilidades sensoriales y cognitivas importantes. El contacto regular con la naturaleza está asociado con beneficios para la salud física, como la actividad física aumentada y una mejor salud mental. El aire fresco y el ejercicio al aire libre pueden ayudar a reducir el estrés y la ansiedad, fomenta la creatividad, imaginación, exploración, experimentación y observación. En definitiva, centrarse en la naturalización de los espacios de aprendizaje al aire libre no solo se trata de proporcionar un lugar físico para que los niños jueguen, sino que también implica crear un contexto que fomente su desarrollo integral, su conexión con el mundo natural y su bienestar en general.
    En mi localidad contamos con el “Eco Parque” municipal, donde se realizan vistas y explicación de la vegetación autóctona de la provincia de La Pampa y del humedal local. Desde la institución, en la que me desempeño, contamos con invernadero (pequeño) donde los niños puedan plantar, cuidar y cosechar sus propios cultivos. Esta actividad no solo enseña sobre el ciclo de vida de las plantas, sino que también promueve habilidades prácticas y trabajo en equipo. Este año pretendemos incluir la elaboración de compost para enseñar sobre reciclaje y sostenibilidad.

    Saludos
    Daniela.-

    #59266

    Camila
    Participante

    Buenos día, luego de la lectura de los diversos materiales llegue a las siguientes conclusiones. Para empezar, que vivimos en un mundo acelerado, en el que la eficacia debe ser en el menor tiempo posible. Donde se premia la velocidad y no tanto el proceso ni el respeto al proceso del otro. Donde con tanta inmediatez que se nos exige se nos quita tiempo para disfrutar en familia, hacer paseos y donde las infancias quedan o encerradas en sus casas o en actividades donde son como 20 chicos y tienen que hacer todos lo mismo. De este modo, a no ser que vayan a algún taller de campo, scout o que jueguen al aire libre con sus familias o con otros niños en algún momento, sus posibilidades de interactuar y conectar con la naturaleza son casi nulas. De este modo, sumado a la mala alimentación/alimentos ultra procesados, falta de actividad fisica, entre otros aspectos, es que hoy se ve cada vez mas niños hiperactivos, con autismo, con sobrepeso o que les cuesta manejar sus emociones. Porque les esta faltando esa conexión a tierra, de relajarse, de conectar con la naturaleza que es de donde venimos y de este modo es que al estar en un mundo acelerado que no respeta los tiempos y proceso de cada uno es que actualmente existen un montón de patologías que están siendo medicalizadas pero que no están pudiendo resolver estas cuestiones que tienen de fondo. Porque entre otras cosas no están pudiendo aprovechar los múltiples beneficios de conectarse con la naturaleza. Entre ellos, que apoya múltiples cuestiones del desarrollo (intelectual, emocional, social, espiritual y físico), apoya la creatividad y la resolución de problemas, mejora la capacidad cognitiva, el rendimiento académico, reduce los síntomas del trastorno de déficit de atención, aumenta la actividad física, mejora la nutrición, la visión, las relaciones sociales, la autodisciplina y reduce el estrés. De este modo, lo que se podría hacer desde el jardín es realizar una planificación de vida saludable/o a la larga un proyecto institucional, en la que se evidencie la importancia del contacto con la naturaleza, en la que los niños y niñas puedan no solo aprender sobre animales, plantas, etc., sino se realicen jornadas de juegos en la naturaleza con las familias, pernoctadas/campamentos, también que se realicen salidas a la «Reserva los caldenes», «Laguna Don Tomas» (donde se realiza S.UP.  que es un deporte acuático en tabla, canotaje, caminatas, recorrido a «Estancia La Malvina»), «Jardín Botánico», «La Ruana», médanos (los de Toay, los de zona quinta de santa Rosa, los del «club de Caza», del «Club Médanos Verdes»), la «Reserva Provincial Parque Luro», en las que se desarrolle una huerta en el jardín, que se lleven semillas del I.N.T.A, que se planten mas arboles en el patio, en las que se incluya a las familias no solo para las salidas sino que también reciban charlas sobre dichas temáticas.

    #59267

    sara esther
    Participante

    Buenos días..

    espectaculares esos dos apartados para leer e informarnos, no conocía el termino TDN (Trastorno por déficit de naturaleza), un término bien empleado y que define el problema en la sociedad actual, limitando nuestra participación de la vida natural y sumergidos cada vez con mayor fuerza en la DESCONEXIÓN.

    El folleto «Beneficios de conectar a los niños con la naturaleza», nombra que una exposición directa con la naturaleza es esencial para un desarrollo integral infantil sano. fomentando impactos positivos como: que mejora aspectos del desarrollo, ya sean intelectual, emocional, social, etc.; apoya la creatividad y la resolución de problemas, desarrollando juegos más cooperativos; mejora la capacidad cognitiva, aumentando la capacidad de concentración; mejora el rendimiento académico, reduce los síntomas del trastorno por déficit de atención, aumenta la actividad física, mejora la nutrición y la visión.

    Otro fragmento que me cautivo fue el empleado por Frances Ming Kuo, quien describe que los/as niños/as necesitan vitamina G (G por green) argumentando que, a mayor exposición a entornos verdes, mejores beneficios para una salud integral.

     

    #59273

    Mariana
    Participante

    Buenos días.
    En Guatraché, La Pampa como en muchas localidades rurales, todavía existen espacios naturales que podrían ser escenarios ideales para el contacto de niñas y niños con la naturaleza, como los montes de Caldén, lagunas y caminos rurales. Sin embargo, noto que cada vez más, las infancias están alejadas del juego libre al aire libre, debido al uso excesivo de pantallas, el avance del monocultivo que ha reducido, en parte, el paisaje nativo, y la falta de propuestas educativas que integren el entorno local como un recurso pedagógico.

    Los textos leídos refuerzan la importancia de reconectar a las infancias con la naturaleza, no solo por razones ecológicas, sino por salud mental, atención, creatividad y bienestar integral. En un lugar como Guatraché, es posible hacerlo: contamos con un entorno natural cercano, con identidad, historia y especies propias: Laguna y Parque Termal Samuel Novik.

    Ejemplos de ideas concretas:
    Exploraciones al aire libre dentro del pueblo, Talleres de arte y naturaleza, Proyectos de aula basados en el paisaje local, Clubes escolares de naturaleza.

    CLEMENTE, MARIANA LUJÁN.

    #59274

    Mariel Eugenia
    Participante

    Buenos días!

    Me pareció muy interesante la lectura de ambos artículos, con lo cual estoy de acuerdo. Desde hace ya un tiempo se puede ver que cada vez cuesta más que los niños y niñas conecten con el medio ambiente, que compartan actividades al aire libre eligiendo pantallas, vida sedentaria y solitaria. No se toma conciencia de los efectos negativos que puede tener en las personas, especialmente en los niños, la falta de  contacto con  la naturaleza.

    Algunas de las propuestas que se pueden llevar adelante  para motivar a nuestros niños y niñas el contacto con la naturaleza son:

    • Promover el juego al aire libre con adultos que acompañen estos momentos, en mi provincia hay unos parque recreativos muy lindos y amplios.
    • Hacer caminatas por parques, plazas. En la provincia hay grupos que realizan este tipo de actividades por ahí pensar juntos actividades donde los niños también se puedan sumar.
    • Incentivar para hacer en casa una huerta de la cual obtendríamos nuestros propios alimentos dejando de consumir tantos alimentos envasados.
    • Realizar campamentos en distintos lugares que nos permitan convivir con la naturaleza y fortalecer vínculos con pares y adultos.
    #59281

    Perla
    Participante

    Buenos días, los artículos refieren a cómo son las infancias hoy, como se encuentran desconectadas de la naturaleza. Es cirto que una de las causas más significativas de que ésto suceda es el tiempo que dedicamos los adultos a estar con nuestros niños. La gran cantidad de horas que estamos en nuestros trabajos y tambien las horas que dedicamos a las redes sociales y no a enseñarles a disfrutar de los espacios verdes. El auge tecnológico nos colocó en un lugar donde no damos lugar a la interacción con la flora y la fauna de nuestro entorno, donde ya no enseñamos a los niños a jugar, a interactuar con la naturaleza que tan bien nos hace en lo físico, cognitivo y emocional.

    Proponer actividades al aire libre para volver a conectar con la naturaleza es fundamental en estos tiempos, de esta manera vamos a aprender a cuidar, conservar, a amar la flora y la fauna que nos rodea, así como tambien lograr un desarrolo saludable de nuestros niños.

    Saludos.

    Betina.

    #59282

    Vivian Vanesa
    Participante

    Hola!!

    En los artículos que leí se hace referencia a como en nuestra realidad actual, especialmente en ciudades o pueblos con creciente urbanización, es notoria la desconexión de niños y jóvenes con la naturaleza. Los espacios verdes son cada vez más escasos, inseguros o están mal mantenidos, y las actividades al aire libre han sido reemplazadas por el uso prolongado de pantallas. Esto contribuye a un aumento de casos de ansiedad, estrés, sedentarismo e incluso problemas de atención en las infancias. Es alarmante ver cómo muchos niños no conocen ni las especies nativas de su zona ni tienen experiencias directas con el entorno natural inmediato.

    Por eso será importante que desde la escuela se puedan realizar propuestas que promuevan nuevos vínculos con la naturaleza, como talleres, salidas a reservas, huertas escolares, etc.

    Saludos

     

    #59283

    Adriana María Jesús
    Participante

    Buenos Días! Como están? Teniendo presente la lectura de la quinta clase y analizando la información certera de los artículos puedo contarles lo importante que es nuestro vínculo con la naturaleza. Cuando a Emiliano, mi hijo le mostré el video del mar , que él adora, le vi el brillo en los ojos no sólo por cómo disfruta las vacaciones sino porque le hemos enseñado a mirar la geografía, la flora y la fauna que no tiene aquí en su casa. Al vivir en el campo es un niño que disfruta de jugar en la tierra, explorar entre los eucaliptus aunque tiene su rato de una hora aproximadamente de jugar al Minecraft porque trae esas ideas de juegos de la Escuela  a la que asiste en Jornada Completa en Colonia Barón. Por tener una distancia de 20 km no asiste siempre a los talleres municipales, mas por el gasto en estos tiempos y porque ya a esta edad 7 años, le gusta salir a acompañar al padre o a mi en las tareas del campo. Disfrutamos mucho buscar formas en las nubes o mirar un largo rato el ocaso, en esta inmensidad que nos regala La Pampa. Nosotros si no llegamos a compartir tiempo con la naturaleza nos estresamos, decimos siempre. Y tenemos tiempo de ello, no como otras familias que vemos del pueblo, aquí en invierno a las 19:00 hs se esta al calor de la estufa leyendo o si nos vimos poco en la jornada nos contamos nuestras cosas como familia, hacemos la cena y nos acostamos temprano. Ojala a él cuando sea adolescente le guste seguir viviendo en este paraíso donde nos hacemos tiempo para estar conectados con la naturaleza, nuestros animales y algún que otro que se suma porque escapan de las grandes maquinas de los pool de siembra. Un dato no menor; nos resfriamos como cualquier persona pero guardamos reposo un par de días y luego, gracias al aire de aquí, nos curamos. El ambiente ha cambiado su clima pero en nuestro refugio le damos batalla a la urbanidad excesiva y al éxodo rural. Gracias por realizar este tipo de actividades que revalorizan nuestras formas de vida. Saludos. Adriana. Est. El Tornado Zona Rural Colonia Barón.-

    #59284

    DAIANA YANEL
    Participante

    Hola! Teniendo en cuenta lo que plantean los artículos , en cuanto a la expresión “Trastorno por déficit de naturaleza”, bajo el cual se agrupan distintas enfermedades (depresión, estrés, déficit de atención-hiperactividad, ansiedad) cuya causa común podría ser la falta de contacto con nuestro entorno natural; es una problemática que nos atraviesa a todos/as. En la actualidad, teniendo en cuenta la realidad local, se percibe una creciente desconexión de niños, niñas y adolescentes con el entorno natural. La vida urbana, el uso excesivo de pantallas han reducido notablemente el tiempo al aire libre. Esta situación tiene consecuencias reales en el bienestar físico, emocional y cognitivo de las infancias, manifestándose en ansiedad, baja concentración y sedentarismo.
    Louv documenta cómo los niños pasan cada vez menos tiempo al aire libre, explorando y jugando libremente en espacios naturales, disminuyendo el desarrollo saludable físico, emocional y cognitivo que la naturaleza nos proporciona. Es por esto que es sumamente beneficioso la conexión de los Niños con la Naturaleza, estimular la diversidad de experiencias de juego ya que contribuye a su sano desarrollo; ya que los niños pasan más tiempo mirando televisión y jugando juegos de video que haciendo actividad física afuera.Como menciona uno de los artículos: “La naturaleza es importante para el desarrollo de los niños en cada uno de sus aspectos principales – intelectual, emocional, social, espiritual y físico “ (Kellert, 2005).
    Sería sumamente valioso pensar en los entornos escolares, propuestas que se vinculan con el aire libre y se desarrollen en él: utilizar patios, plazas o espacios verdes cercanos para desarrollar actividades escolares; pensar proyectos escolares de huerta, favoreciendo el contacto directo con la tierra, promoviendo hábitos saludables y que puedan sostenerse con el acompañamiento de las familias; entre otras propuestas.
    Saludos!

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