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17 junio, 2025 a las 1:35 pm #58721

BautistaParticipanteAmbos artículos reflexionan acerca de la ruptura en esta relación niños-naturaleza debido a la urbanización. El texto «Connecting Children with Nature» sostiene que esta desconexión afecta al desarrollo cognitivo y emocional de los chicos, mientras que el artículo de Fundación Planeta Tierra establece las consecuencias negativas de que los niños se priven de conectar con el entorno natural.
Es verdad que afortunadamente Tigre, en comparación con otros partidos bonaerenses aún tiene muchos espacios verdes por la cantidad de barrios cerrados y por que pasan muchos brazos del Río Paraná por dicho partido. Igualmente el acceso a estos espacios verdes es exclusivo, son muy pocas las zonas públicas donde los niños pueden enfrentarse a lo asombroso del mundo natural.
Es por esto que considero que las escuelas, y mismos los padres, juegan un rol muy importante en tratar de conservar y mantener este vínculo niño-naturaleza. Si queremos que las generaciones futuras sigan cuidando la naturaleza debemos hacerles entender el valor que esta tiene. Evitemos que se sumerjan en el mundo artificial de las pantallas y embadurnemoslos en experiencias con el medio ambiente. Es super chocante que muchos niños nunca hayan escalado un árbol, nunca se hayan embarrado las manos o nunca hayan saltado un charco, no debemos privarlos de eso. Es por eso que desde las escuelas y desde casa debemos tomar la iniciativa de invitarlos a vivir estos encuentros naturales, y no es un capricho de nosotros, es por la salud mental de ellos.17 junio, 2025 a las 2:01 pm #58724
AgostinaParticipanteHola buenas tardes!!
Teniendo en cuenta la lectura de la clase n°5 y los archivos mencionados arriba para lectura, considero que los tiempos han cambiado, la gente necesita salir a trabajar, vivimos acelerados y los niños se adaptan a nuestros tiempos. Si bien en la localidad done vivo es un pueblo pequeño, donde los fines de semanas las familias se dedican a llevar a sus niños a los parques, plazas, campos, etc. Creo que disfrutamos del aire libre un poco mas que la gente que vive en las grandes ciudades, tal vez los tiempos son mas acelerados, los lugares quedan mas lejos para poder llegar, estas ganas de salir son menos.
Es verdad que el uso de las tecnologías a cambiado la manera de vivir de la sociedad, hoy esta todo al alcance de las manos con un simple clic. Los niños y las niñas ya no interactúan tanto con la naturaleza, la creatividad se ha perdido. Y es ahí donde esta la función de la escuela y los docentes de poder llevar a esos alumnos a que indaguen e interactúen con la naturaleza, que la conozcan y la cuiden. Brindarles el espacio necesario para que se informen, averigüen, jueguen y problematicen esa naturaleza para conocerla y que forme parte de ellos/as
17 junio, 2025 a las 2:08 pm #58726
PatricioParticipanteBuenas! espero que estén bien. La verdad que me parece muy importante abordar este tema, ya que es una problematica que está creciendo, lamentablemente. Por ejemplo, este es un tema recurrente en mi familia, ya que observamos que muchos de mis sobrinas y sobrinos prefieren quedarse a jugar adentro con sus celulares y/o computadoras. En la actualidad estoy trabajando en la creación de un vivero que tiene como objetivo producir plantas nativa, creo que estimular la visita de escuelas a estos lugares, así como a reservas y a jardines, puede generar que los niños y niñas despierten interes por la naturales. Además, promover los espacios verdes urbanos podría ser una solución, sobre todo en grandes ciudades donde los niños tienen menos probabilidad de encontrarse con la fauna y flora.
17 junio, 2025 a las 2:10 pm #58727
Joaquín FacudoParticipanteEn los últimos años, la vida urbana y el avance de la tecnología han reducido drásticamente el tiempo que niños y adultos pasan al aire libre, especialmente en ciudades donde el acceso a espacios verdes es limitado y prevalecen el sedentarismo y el uso excesivo de pantallas. Esta situación se ha visto agravada por la pandemia, que intensificó el confinamiento y la desconexión con el entorno natural. En la realidad local, es común observar que muchos niños pasan la mayor parte del día en interiores, ya sea en la escuela, en casa o en actividades extracurriculares, lo que limita su contacto directo con la naturaleza y repercute en su bienestar físico y emocional.
Diversos estudios han señalado que la falta de contacto con la naturaleza está asociada a problemas como obesidad, déficit de atención, depresión, ansiedad y disminución de la creatividad en los niños. Además, se observa una pérdida de la capacidad de asombro y del aprendizaje a través de la experiencia directa, lo que afecta el desarrollo cognitivo y emocional. Esta realidad también se refleja en adultos, quienes experimentan mayores niveles de estrés y fatiga mental por la desconexión con el entorno natural.
En el Instituto La Candelaria de Floresta, promovemos activamente el trabajo con biocorredores como parte fundamental de nuestra propuesta educativa. En las inmediaciones del colegio contamos con dos biocorredores consolidados y uno en proceso de construcción. Los dos primeros se ubican en la plaza Corralón de Floresta, mientras que el tercero está en desarrollo en el Espacio para la Memoria y la Promoción de los Derechos Humanos, ex centro clandestino de detención, tortura y exterminio «Olimpo».
Además, los estudiantes están participando en la creación de un nuevo biocorredor en la plaza Vélez Sarsfield, situada frente al colegio, lo que fomenta su compromiso con el entorno y la biodiversidad local.
A partir de estas experiencias, planeo implementar diversas actividades educativas fuera del aula, tales como lecturas al aire libre, experimentos científicos en espacios verdes y juegos grupales que promuevan el trabajo en equipo y la observación de la naturaleza
Asimismo, se propone desarrollar proyectos de huerta y jardines verticales, involucrando a los estudiantes en el cuidado de las plantas y el aprendizaje sobre biodiversidad. También se organizarán visitas periódicas a reservas naturales, parques y museos de ciencias naturales, integrando la naturaleza de manera transversal en el currículo escolar.
17 junio, 2025 a las 2:15 pm #58729
Emiliano MiguelParticipanteHola buenas tardes. Coincido con los aportes científicos que los artículos seleccionados para este foro. Debemos reflexionar sobre los físicos y psicológicos que causa en los niños, niñas y adolescentes la desconexión con la naturaleza. El estilo de vida en la sociedad actual moderna se caracteriza por un alejamiento de la naturaleza. También, en muchos contextos urbanos la percepción de la ciudad como un espacio inseguro hace disminuir las actividades autónomas al aire libre. A esto se le suma la disponibilidad de recursos audiovisuales y de internet promueve las actividades sedentarias, fundamentalmente en interiores. Las evidencia registradas en los estudios científicos ofrecen argumentos que justifican la intervención psicosocial y medioambiental para mejorar la calidad de vida infantil y juvenil. En este sentido, desde nuestro rol docente debemos llevar adelante actividades escolares que promuevan el bienestar infantil y el comportamiento pro medioambiente desde las primeras etapas de la vida.
Se puede observar también en el ámbito educativo conviviendo con adolescentes y adultos que la desconexión con la naturaleza tiene profundas implicaciones para nuestra empatía y sentido de responsabilidad hacia el futuro. La empatía es un componente crucial de la vida humana y de la toma de decisiones éticas. Sin embargo, la desconexión de la naturaleza y también con la comunidad puede debilitar esta valiosa facultad. Al estar cada vez más alejados de la naturaleza y vivir en entornos urbanos aislados, perdemos la oportunidad de interactuar de manera directa y significativa con los demás seres vivos y con la diversidad de experiencias que ofrece la naturaleza.
La ciudad de Santa Rosa (La Pampa) dispone de varios parques y reservas naturales como “Laguna Don Tomás”, “Los Caldenes”, Club Mapu Vey Puudú , Jardín Botánico, Comunidad Ranquel Willi Antu, entre otros lugares que nos permiten desarrollar actividades con nuestros estudiantes al aire libre y en contacto con la naturaleza. Además la implementación de la Educación Ambiental constituye el instrumento valioso para generar en los estudiantes valores, comportamientos y actitudes acordes con un ambiente equilibrado, propenda a la preservación de la naturaleza junto con una intervención justa y sana para mejorar nuestra calidad de vida.
Saludos y nos seguimos leyendo.
17 junio, 2025 a las 2:25 pm #58732
FrancoParticipante<p class=»MsoNormal»><b>Los estudios son muy acertados en cuanto a las prácticas culturales de todos los miembros de la sociedad y la creciente dependencia de la tecnología como modo de entrenamiento y medio para adquirir conocimientos sin práctica, en especial para los más jóvenes, principalmente los niños que ya nacieron en un mundo dominado por las tecnologías de la información y la comunicación.</b></p>
<p class=»MsoNormal»><b>Desde una perspectiva local, gracias a las características naturales del entorno y la disponibilidad y fomento de muchas actividades al aire libre es posible que los más jóvenes tengan acceso a ellas, sin embargo, como ya es sabido en muchas ocasiones prefieren entretenerse en sus hogares a través de medios digitales.</b></p>
<p class=»MsoNormal»><b>Creo que es sumamente necesario el contacto que deben tener los miembros más jóvenes de la sociedad con la naturaleza, tanto para cocerla, ver sus potencialidades y peligros. En Patagonia resulta sumamente necesario desarrollar habilidades para habitar el espacio, ya que suelen suceder muchos accidentes o imprevistos en zonas aisladas y para ello es muy importante que los adultos fomentemos la vida al aire libre, la práctica de deportes, entre otras actividades en la naturaleza. </b></p>
<p class=»MsoNormal»><b>Las escuelas de la región por su parte suelen fomentar mucho los campamentos en los parques nacionales o áreas rurales lo que contribuye mucho a brindar propuestas de acercamiento a la naturaleza para los jóvenes.</b></p>17 junio, 2025 a las 2:26 pm #58733
AnabellaParticipanteHola!
Es una verdad absoluta que el contacto con la naturaleza ha disminuido notablemente, especialmente en las infancias. Aunque estamos rodeados de un entorno natural valioso muchas veces los niños y jóvenes pasan más tiempo frente a pantallas que al aire libre. Esto refleja una realidad preocupante: el “trastorno por déficit de naturaleza” no es solo una teoría, sino una experiencia cotidiana que se manifiesta en ansiedad, estrés y falta de concentración.Algunas ideas concretas y viables para revertir esta situación en mi lugar, (La Pampa) podrían ser:
- Incorporar salidas educativas a espacios naturales locales como parte del calendario escolar.
- Crear huertas comunitarias o escolares donde los chicos puedan reconectar con la tierra.
- Promover caminatas familiares o actividades al aire libre los fines de semana, incluso en plazas o reservas urbanas.
- Fomentar el juego libre en entornos naturales, sin estructuras rígidas ni tecnología.
Volver a mirar el paisaje que nos rodea no solo es un acto de salud, sino también de identidad y pertenencia.
17 junio, 2025 a las 2:39 pm #58736
MarinaParticipanteBuenos días!
Los artículos describen los efectos negativos en la salud física y mental en los niños debido a la falta de contacto con los entornos naturales. Los niños permanecen mucho tiempo frente a las pantallas y se ha disminuido considerablemente el juego con sus pares al aire libre.
Aunque no está reconocido oficialmente como diagnóstico médico, se ha vinculado esta desconexión con síntomas como ansiedad, estrés, déficit de atención y trastornos de sueño, estos afectan las trayectorias de nuestros alumnos.
En localidades como Realico, en el norte de La Pampa, si bien cuenta con espacios naturales, como parques y plazas, se observa una creciente tendencia a estilos de vida más urbano y digitales, reduciendo su interacción con la naturaleza.
Se podrían realizar eventos con la familia al aire libre, conocer la Reserva Municipal, realizar charlas y talleres sobre la importancia de la biodiversidad, creación de huertas escolares.
Podrían ser actividades beneficiosas para los estudiantes ya que estarían en contacto con los espacios naturales, realizando actividades significativas.
Saludos
17 junio, 2025 a las 2:46 pm #58739
SofiaParticipanteBuenas tardes a todos!!
En los últimos años, se nota cada vez más cómo niños, niñas y adolescentes pasan la mayor parte del tiempo en espacios cerrados, frente a pantallas, y con muy poco contacto con la naturaleza. En Tafí Viejo, a pesar de estar rodeados por cerros, senderos y montes, muchas veces no se aprovecha ese entorno natural, ya sea por falta de tiempo, de costumbre o de propuestas que lo integren activamente a la vida cotidiana. Esto puede influir negativamente en la salud física y emocional, y se observa en el aumento de la ansiedad, el estrés o dificultades de atención en niños y jóvenes.
La expresión “trastorno por déficit de naturaleza” pone en palabras una problemática que se siente en la vida diaria: cuanto más nos alejamos del contacto con lo natural, más nos afecta el bienestar general. Volver a la naturaleza no es un lujo, es una necesidad.
- Propuestas concretas y viables para el contexto actual:
1. Clases al aire libre: organizar actividades escolares en espacios verdes cercanos, como plazas, parques o senderos, al menos una vez por semana.
2. Talleres de huerta escolar: enseñar a cultivar, cuidar plantas y entender los ciclos naturales fomenta la paciencia, la responsabilidad y el vínculo con la tierra.
3. Caminatas guiadas en la naturaleza: aprovechar los senderos de Tafí Viejo y zonas rurales cercanas para hacer salidas educativas o familiares los fines de semana.
4. Reforestación y cuidado de espacios nativos: involucrar a los estudiantes y a la comunidad en proyectos de plantación de árboles nativos en zonas degradadas.
Los leo. Saludos.
17 junio, 2025 a las 3:02 pm #58741
PriscilaParticipanteBuenas tardes!!
En nuestra sociedad actual, donde el avance tecnológico, la urbanización acelerada y la inseguridad en los espacios públicos han cambiado radicalmente la forma en la que los niños crecen y se desarrollan, resulta fundamental reflexionar sobre el » trastorno por déficit de naturaleza», un concepto planteado por Richard Louv que tiene una profunda vigencia.
Desde la realidad local, puedo observar como en muchos barrios de Tucumán los niños pasan gran parte del tiempo dentro de sus casas, ya sea por la falta de espacios verdes seguros, por el uso excesivo de pantallas o por el miedo de las familias a que jueguen en la calle. Esta desconexion con el entorno natural no solo limita su desarrollo físico, emocional y cognitivo, sino que también priva a las infancias de experiencias fundamentales para su bienestar y creatividad.
Los artículos leídos señalan que el contexto frecuente con la naturaleza mejora la concentración, reduce el estrés, promueve la actividad física, favorece la creatividad, mejora la nutrición, fortalecer las relaciones sociales y, en general, potencia un desarrollo más equilibrado. La llamada «vitamina G» (por green, verde) es hoy más necesaria que nunca.
– Propuestas viables y concretas para nuestra realidad.
●Incorporar espacios verdes en las escuelas y jardines de infantes, incluso con pequeños huertos escolares, macetas o juegos con elementos naturales. No se necesitan grandes terrenos para generar conexión con la naturaleza.
●Organizar salidas educativas a parques, cerros, ríos o reservas locales, como las Yungas de San Javier, para qué los niños vivencien el entorno natural y aprendan desde la experiencia directa.
●Fomentar actividades familiares al aire libre, como caminatas, picnics o juegos en plazas barriales, promoviendo campañas que visibilicen los beneficios del contacto con la naturaleza.
●Capacitar a docentes y cuidadores en educación ambiental y en como incorporar la naturaleza como recurso pedagógico, aún en contextos urbanos.
Saludos!!!
17 junio, 2025 a las 3:05 pm #58742
JuanParticipante<span style=»font-family: Roboto, ‘Helvetica Neue’, sans-serif; font-size: 14px;»>HOLA, BUEN DIA, YO SOY DE LA PROVINCIA DE TUCUMAN QUE ES CONOCIDA COMO EL JARDIN DE LA REPUBLICA POR SU ABUNDANTE VEGETACION, SIN EMBARGO MUCHOS NIÑOS, ESPECIALMENTE DE LAS ZONAS URBANAS ESTAN CADA VEZ MAS ALEJADOS DE LA NATURALEZA DEBIDO AL USO EXCESIVO DE DISPOSITIVOS ELECTRONICOS Y DE LAS RUTINAS ESCOLARES Y FAMILIARES QUE LIMITAN EL CONTACTO CON LO NATURAL. YO CREO QUE ES IMPORTANTE PROMOVER ESA CONEXION UN TANTO PERDIDA, MEDIANTE INICIATIVAS COMO SER: SALIDAS A RESERVAS NATURALES, COMO SER A LA RESERVA DE HORCO MOLLE QUE TENEMOS EN LA ZONA DE SAN JAVIER, CREAR JARDINES COMUNITARIOS, VIVEROS DONDE SE PUEDAN OFRECER ESPECIES AUTÓCTONAS PARA REALIZAR UNA REFORESTACION, REALIZAR CAMPAÑAS DE EDUCACION AMBIENTAL, QUE PERMITAN A LOS NIÑOS A REDESCUBRIR Y VALORAR LA BIODIVERSIDAD QUE LOS RODEA, EL CUIDADO Y EL RESPETO POR LA NATURALEZA. </span>
17 junio, 2025 a las 3:19 pm #58747
JimenaParticipanteBuenas tardes!! En lo personal, trabajo en escuelas rurales del sur de Tucumán, ubicadas en zonas de difícil acceso, muchas veces rodeadas de monte, cerros o caminos intransitables. Allí, la desconexión no es solo tecnológica: muchos estudiantes viven aislados, sin señal de celular o internet, y para llegar a la escuela deben usar sulkys, caballos o caminar largas distancias. Algunos son yockers (jinetes) y participan en carreras por dinero; otros ayudan a sus familias a cuidar animales o cultivos que constituyen su único sustento.
En este contexto, podría pensarse que el “trastorno por déficit de naturaleza” no existe, ya que el entorno natural está presente todo el tiempo. Sin embargo, lo que falta muchas veces no es el paisaje, sino la vivencia consciente, educativa y emocionalmente significativa de la naturaleza. La pobreza, el trabajo infantil y la naturalización de ciertas prácticas (como las riñas de gallos) limitan otras formas de vínculo más lúdico, afectivo y saludable con el entorno. Esta desconexión se manifiesta en dificultades de atención, ansiedad, escasa creatividad y problemas de socialización, síntomas que los artículos mencionan como parte del déficit de naturaleza.
Algunas acciones posibles y adaptables al contexto podrían ser realizar actividades escolares fuera del aula, aprovechando el entorno inmediato (un árbol, una sombra, una huerta) como escenario para aprender ciencias, leer un cuento o reflexionar en grupo.
Se podrían diseñar experiencias pedagógicas que integren conocimientos locales, como el uso de plantas medicinales, las técnicas de cultivo, el cuidado de los animales, o las creencias populares, valorizando lo que las familias ya saben y hacen.
Además, se podría realizar caminatas cortas o salidas organizadas para observar aves, reconocer árboles o recolectar semillas. Ofrecer espacios de juego libre y creatividad, fomentando actividades al aire libre que permitan el movimiento, la imaginación y la construcción colectiva, sin necesidad de materiales costosos ni conexión digital.
Desarrollar pequeñas acciones de cuidado ambiental, como por ejemplo, limpiar un sector del predio escolar, plantar árboles nativos, crear refugios para animales silvestres o hacer compost. Considero que ayudarían a fortalecer el sentido de pertenencia y el compromiso con el entorno.
Estas propuestas no requieren grandes recursos, pero sí una decisión pedagógica: salir del aula, mirar lo que hay alrededor y enseñar a los chicos a sentirse parte de ese mundo natural que los rodea, no solo a sobrevivir en él… Saludos!!!
17 junio, 2025 a las 3:46 pm #58750
Ivana NataliaParticipantePasar tiempo al aire libre ayuda a los niños a realizar actividad física, que es crucial para un crecimiento y desarrollo saludables. El juego al aire libre fomenta el ejercicio, fortalece el sistema inmunitario y ayuda a prevenir la obesidad Los estudios demuestran que los niños que juegan regularmente al aire libre tienen mejores habilidades motoras, coordinación y forma física en general, la naturaleza tiene un efecto calmante en los niños. En la actual era digital, muchos niños pasan horas delante de pantallas, lo que les provoca estrés, ansiedad y otros problemas emocionales. La naturaleza proporciona un descanso de estas presiones. La exposición a entornos naturales se ha relacionado con la reducción de los niveles de estrés y la mejora del estado de ánimo, la concentración y el desarrollo cognitivo.
El juego al aire libre fomenta el trabajo en equipo, la comunicación y la resolución de problemas. Los niños que exploran juntos la naturaleza aprenden a cooperar, compartir y superar dificultades.
La naturaleza estimula la curiosidad y la creatividad. Ya sea observando la vida salvaje, jugando en la tierra o explorando las texturas de la corteza de los árboles, los entornos al aire libre ofrecen infinitas oportunidades de aprendizaje
Dar a los niños la oportunidad de explorar y aprender de la naturaleza puede conducir a individuos más sanos, felices y completos.17 junio, 2025 a las 4:50 pm #58764
nerinaParticipanteQuiero compartir una reflexión a partir de los materiales “El último niño en los bosques” y el documento de Vida Silvestre sobre cómo reconectar a los niños con la naturaleza.
En mi experiencia como docente en La Pampa, veo cada vez más cómo las infancias están perdiendo el contacto con el mundo natural. El tiempo libre suele estar ligado a pantallas, espacios cerrados y actividades programadas. Esta desconexión con la naturaleza no solo afecta su salud física, sino también su bienestar emocional, su creatividad y su capacidad de asombro. Lo que plantea Richard Louv como “déficit de naturaleza” se refleja claramente en nuestras escuelas y barrios.
Creo que es fundamental pensar propuestas concretas y adaptadas a nuestro contexto. Comparto algunas ideas que podrían aplicarse en muchas escuelas y comunidades locales:
• Naturalizar los patios escolares: Incorporar tierra, plantas, troncos, flores nativas y espacios de sombra puede transformar un recreo en una experiencia sensorial. No se necesita un gran presupuesto, sino creatividad y voluntad.
• Aprovechar reservas urbanas: Muchas ciudades argentinas cuentan con reservas o espacios verdes cercanos. Programar salidas periódicas para observar aves, explorar el entorno o simplemente caminar en silencio puede tener un gran impacto educativo y emocional.
• Armar huertas escolares o familiares: Cultivar lechuga, tomates o aromáticas no solo enseña sobre alimentación y cuidado, también fomenta la paciencia y la responsabilidad.
• Talleres de juego libre con la naturaleza: Proponer jornadas donde los chicos puedan jugar con elementos naturales (ramas, hojas, agua, barro), sin estructuras ni juguetes prearmados, libera la imaginación y fortalece la conexión con su entorno.
• Promover espacios comunitarios con foco en lo natural: Actividades compartidas entre familias, docentes y vecinos —como plantar árboles, hacer compost o construir un hotel de insectos— pueden tejer vínculos humanos y ecológicos a la vez.
La naturaleza no debe ser vista como un “extra” o un premio, sino como parte esencial del desarrollo infantil. Reintegrarla a la vida cotidiana de nuestros estudiantes es urgente y posible.
17 junio, 2025 a las 5:01 pm #58767
EVELYN MParticipanteLuego de leer los artículos, considero que vivimos en una era marcada por la hiperconectividad digital y el aislamiento físico. En los artículos los mensaje no solo sigue vigente, sino que se vuelve cada vez más urgente: la desconexión de la infancia con la naturaleza está teniendo consecuencias profundas y preocupantes.
El término “trastorno por déficit de naturaleza” para describir los efectos negativos que genera esta desconexión: desde problemas de salud como la obesidad infantil y la depresión, hasta un empobrecimiento del desarrollo cognitivo, emocional y espiritual. La pérdida de contacto con entornos naturales no solo priva a los niños de experiencias valiosas y formativas, sino que también pone en riesgo su bienestar integral.
Lo más poderoso de este enfoque es que invita a los adultos a actuar, no solo a reflexionar Nos interpela como educadores, padres, responsables de políticas y ciudadanos. Nos llama a reconectar no solo a la infancia con la naturaleza, sino también a nosotros mismos. La naturaleza no es un lujo: es una necesidad vital para el desarrollo saludable, tanto individual como colectivo.
Son un llamado urgente a transformar la forma en que criamos, educamos y vivimos. No hay salud ambiental sin salud humana. Y no hay salud humana sin vínculo con la tierra que habitamos.
Conectar a los niños con la naturaleza no es un acto aislado ni opcional, sino una acción transformadora y formadora de ciudadanía. Si queremos generaciones futuras más saludables, más empáticas, creativas y comprometidas con su entorno, debemos empezar desde la infancia, y los entornos educativos son el mejor lugar para comenzar.
La infancia actual transcurre mayormente en entornos cerrados y urbanos, lo que ha generado una desconexión progresiva con el entorno natural. Esta realidad afecta el desarrollo físico, emocional, cognitivo y social de los niños. Retomar el contacto cotidiano con la naturaleza en contextos educativos es urgente. Espacios naturalizados favorecen la creatividad, la exploración, la salud integral y el aprendizaje significativo.
Aquí van algunas de mis humildes propuestas
1. Crear una huerta escolar sencilla
Actividad: Hacer almácigos con semillas de fácil cultivo (rabanito, lechuga, tomate cherry, perejil).
Materiales: Maples de huevos, tierra, semillas, regaderas pequeñas.
Objetivo: Observar el ciclo de vida de las plantas y fomentar hábitos de alimentación saludable.
2. Jardín sensorial
Actividad: Plantar flores y hierbas aromáticas (lavanda, menta, romero, albahaca).Objetivo: Estimular los sentidos del olfato, tacto y vista con diversidad de texturas y aromas.
Complemento: Caminata descalza por distintos pisos (césped, piedras lisas, cortezas).
3. Juego libre con elementos naturales
Ideas:
Armar un rincón de juego con troncos, piedras grandes, ramas y tierra.
Crear un “bosque de los sentidos” para explorar con ojos vendados.
“Cocina de barro” con utensilios reciclados.
4. Estaciones de exploración
Rincones temáticos:
Observación de insectos (con lupas, frascos)
Caja de sonidos naturales (semillas, ramas, agua).
Mesa de clasificación de hojas, flores, semillas.
5. Diario natural
Actividad: Crear con cada niño un “cuaderno de naturaleza”.
Uso: Dibujar lo que vieron, pegar hojas secas, escribir observaciones o historias de animales imaginarios.
Objetivo: Estimular el lenguaje y la expresión artística desde la observación.
6. Arte con la naturaleza
Técnicas:
Collages con elementos recolectados (hojas, flores, ramitas)
Pintura con tierra, pasto o frutas.
Sellos con verduras (papas, zapallos, etc).
7. El rincón del árbol amigo
Actividad: Cada grupo elige un árbol del patio como “amigo”.
ideas: Observar cómo cambia en el año, decorarlo en fiestas, abrazarlo, leer cuentos debajo.
8. Cuentacuentos al aire libre
Actividad: Sesiones de lectura bajo un árbol, con mantas o en un círculo natural.
Extras: Crear cuentos con personajes del entorno (el escarabajo del patio, la flor tímida, etc.)
9. Caminatas verdes
Actividad: Salidas semanales a plazas, reservas, o simplemente caminar observando el entorno del barrio.
Objetivo: Estimular la curiosidad, la orientación espacial y la conexión con el entorno urbano-natural.
10. Día de la naturaleza
Actividad: Jornada mensual con actividades especiales:
Plantación colectiva
Juegos cooperativos al aire libre
Picnic saludable
Arte en vivo con materiales naturales
Invitados especiales (jardinero, bióloga, apicultor)
Destaco que cada una de ellas se pueden trabajar transversalmente con materias especificas y sobre todo con las emociones.17 junio, 2025 a las 5:05 pm #58768
Lorena NoemiParticipanteBuenas tardes: la globalización y el acceso a las pantallas a generado que muchos admiremos paisajes, postales, animales o construcciones lejanos , incluso en otros continentes, desde el encierro de nuestros hogares. Esto sucede dejando de lado lo que a mano tenemos y mas valor debemos otorgar, no solo por ser parte de nuestra cultura y nuestros origenes; sino tambien por lo que implica para nuestra salud mental y fisica.
Aqui, en Realico Provincia de La Pampa los estudiantes suelen visitar el area protegida de Caldenal de la localidad , tambien se viaja a Parque Luro en Santa Rosa capital y a la reserva de General Pico. Por otro lado, en todas las escuelas de la localidad se genera, a traves de los talleristas de los equipos de apoyo a la inclusión, huertas organicas.
Si bien todo esto es un comienzo, desde la escuela y desde el hogar tenemos que generar conciencia sobre lo que provoca la falta de contacto con la naturaleza como, el deteriodo cognitivo, emocional y fisico.
17 junio, 2025 a las 5:10 pm #58772
Yanina VanesaParticipanteEn mi ciudad es muy evidente cómo, con el paso del tiempo, se ha ido reemplazando la naturaleza por cemento. Cada vez que hay un espacio verde, tarde o temprano lo llenan de construcciones o lo pavimentan para hacer estacionamientos o nuevas calles. Donde antes había árboles y pasto, ahora hay veredas anchas, carteles, edificios y estructuras de hierro. Hasta las plazas están más pensadas para “verse lindas” que para ser un verdadero lugar de contacto con la naturaleza. Se sacan árboles, se coloca césped sintético, y todo se vuelve más artificial.
Esto afecta muchísimo a los chicos, que ya no tienen lugares donde correr, ensuciarse, trepar, observar insectos o simplemente estar en contacto con algo vivo. Todo está diseñado para que no se salga del orden, para que no haya barro, hojas caídas ni sorpresas. Es como si se intentara borrar la naturaleza poco a poco, sin pensar en lo que eso significa para el desarrollo emocional y físico de las personas. Desde la escuela, muchas veces queremos hacer actividades al aire libre y no tenemos ni sombra ni espacio verde donde sentarnos.
Por eso, aunque sea difícil, es urgente empezar a defender los espacios naturales que quedan y recuperar algo de verde en donde se pueda. Desde armar una huerta en una esquina del patio hasta proponer salidas a lugares cercanos donde todavía se pueda ver naturaleza real. También podemos trabajar con los estudiantes para que se conviertan en observadores críticos del entorno, que puedan pensar por qué se construye tanto y se cuida tan poco lo natural. Aunque parezcan acciones pequeñas, son necesarias si queremos que las próximas generaciones no vivan completamente desconectadas de lo más básico: la tierra, el aire libre y la vida natural.17 junio, 2025 a las 5:13 pm #58773
MatiasParticipanteEn mi entorno se ve claramente cómo el vínculo con la naturaleza se ha ido perdiendo. Los chicos están cada vez más acostumbrados a estar adentro, frente a pantallas, y muchos padres prefieren que no salgan por miedo a la inseguridad o por falta de tiempo. Vivimos en una realidad donde el cemento le ganó al verde, y eso se nota no solo en los paisajes urbanos, sino también en la forma de vivir y sentir de las personas. Hay niños que no conocen un río, que nunca treparon un árbol o que se asustan si ven un insecto, porque no están acostumbrados a convivir con lo natural.
Creo que, desde la escuela, aunque tengamos limitaciones, podemos empezar a recuperar ese contacto. Por ejemplo, llevando clases al aire libre cuando el clima lo permite, armando rincones verdes con plantas que los estudiantes cuiden, proponiendo juegos o lecturas en patios, o invitando a explorar los árboles, las aves y hasta los sonidos del entorno. También se pueden hacer proyectos donde se investigue sobre la flora y fauna local, o se trabaje con fotografías del paisaje para que los chicos empiecen a mirar con otros ojos lo que tienen cerca. No hace falta hacer grandes viajes ni tener muchos recursos; se trata de mirar distinto y de dar lugar a lo natural dentro de lo cotidiano.17 junio, 2025 a las 5:28 pm #58778
GLORIA RAQUELParticipante¡HOLA HOLA!
<p class=»MsoNormal» style=»text-align: justify; line-height: normal; mso-outline-level: 2; background: white; margin: 15.0pt 0cm 7.5pt 0cm;»><span style=»font-size: 14.0pt; font-family: ‘Agency FB’,sans-serif; mso-fareast-font-family: ‘Times New Roman’; mso-bidi-font-family: Alef; mso-fareast-language: ES-AR;»>Luego de leer este material, puedo inferir que:</span></p>
<p class=»MsoNormal» style=»margin-bottom: .0001pt; text-align: justify; line-height: normal; mso-layout-grid-align: none; text-autospace: none;»><span style=»font-size: 14.0pt; font-family: ‘Agency FB’,sans-serif; mso-fareast-font-family: ‘Times New Roman’; mso-bidi-font-family: Alef; mso-fareast-language: ES-AR;»>Vivimos tiempos ajenos y lejanos al consumo de la vitamina </span><span style=»font-size: 14.0pt; font-family: ‘Agency FB’,sans-serif; mso-bidi-font-family: MyriadPro-Bold; mso-bidi-font-weight: bold;»>“G” (G por “Green”). La misma, hace referencia al entorno verde como un factor fundamental en el habitad humano saludable, donde la naturaleza es y será un ingrediente único e irrepetible en la vida de los seres vivos</span></p>
<p class=»MsoNormal» style=»margin-bottom: .0001pt; text-align: justify; line-height: normal; mso-layout-grid-align: none; text-autospace: none;»><span style=»font-size: 14.0pt; font-family: ‘Agency FB’,sans-serif; mso-bidi-font-family: MyriadPro-Bold; mso-bidi-font-weight: bold;»>Este déficit/carencia, se visualiza cada vez, en todos los ámbitos, dejando de lado,” lo bello del ambiente natural” e imponiendo una vida consumista al margen del disfrute y respeto por la biodiversidad, es decir, no construyendo una conciencia ambiental.</span></p>
<p class=»MsoNormal» style=»margin-bottom: .0001pt; text-align: justify; line-height: normal; mso-layout-grid-align: none; text-autospace: none;»><span style=»font-size: 14.0pt; font-family: ‘Agency FB’,sans-serif; mso-bidi-font-family: MyriadPro-Bold; mso-bidi-font-weight: bold;»>Dicho fenómeno,</span><span style=»font-size: 14.0pt; font-family: ‘Agency FB’,sans-serif;»> “trastorno por déficit de naturaleza”, genera enfermedades y distintos trastornos/problemas sociales-psicológicos, en cada individuo.</span></p>
<p class=»MsoNormal» style=»margin-bottom: .0001pt; text-align: justify; line-height: normal; mso-layout-grid-align: none; text-autospace: none;»><span style=»font-size: 14.0pt; font-family: ‘Agency FB’,sans-serif; mso-bidi-font-family: MyriadPro-Bold; mso-bidi-font-weight: bold;»>En este sentido, es imprescindible generar/naturalizar </span><span style=»font-size: 14.0pt; font-family: ‘Agency FB’,sans-serif;»>ESPACIOS DE APRENDIZAJE AL AIRE LIBRE, con el objeto de potenciar la relación intrínseca con el medio, fomentar la concentración, la creatividad, el desarrollo de habilidades sociales-emocionales y mejorar, notoriamente, la salud física y mental de cada niño/a.</span></p>17 junio, 2025 a las 5:32 pm #58779
Silvia LilianaParticipanteEn los últimos años, ha crecido la preocupación por los efectos negativos que tiene la desconexión con la naturaleza, especialmente en los niños, adolescentes y habitantes de entornos urbanos. Este fenómeno, describe una serie de consecuencias físicas mentales y emocionales derivadas de la falta de contacto con ambientes naturales, lo cual provoca un aumento del estrés, sedentarismo, problemas de atención, ansiedad, depresión y disminución del bienestar general. Creo que frente a éste panorama es muy importante implementar acciones concretas y viables que promuevan el reencuentro con el entorno natural, algunas de éstas ideas podrían ser:* incorporar salidas educativas al aire libre: clases en el patio, huerta escolar o parques, también así favoreciendo el aprendizaje activo; *fomentar el juego libre en la naturaleza: especialmente en la infancia, permite ésto desarrollar la creatividad, motricidad y la autonomía en el estudiante; *crear más espacios verdes accesibles en la ciudad: huertas comunitarias para promover el encuentro social y el contacto con la tierra.*Impulsar la educación ambiental desde temprana edad; *desconectarse de las pantallas periódicamente: proponiendo actividades recreativas que involucren movimientos y observaciones del entorno natural.
Siento que reconectar con la naturaleza no solo mejora la salud física y emocional, sino que también fortalece el compromiso con el cuidado del ambiente, algo urgente y necesario en el contexto actual.
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