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17 junio, 2025 a las 9:24 pm #58839

Janina ElizabethParticipanteLo que plantean estos artículos refleja una problemática que también vivimos en Tucumán. La urbanización, el ritmo acelerado y la dependencia de las pantallas han reducido drásticamente el tiempo que niños y niñas pasan al aire libre. Como docentes, vemos a diario las consecuencias: falta de atención, hiperactividad sin propósito, escaso juego reglado y una desconexión casi total con el entorno natural.En nuestra provincia, sin embargo, contamos con espacios valiosos como el Parque Sierra de San Javier, el Jardín Botánico, el Parque 9 de Julio o el Dique El Cadillal, que podrían ser escenarios ideales para experiencias educativas significativas. También existen programas y salidas escolares que permiten acercar a los chicos a estos entornos, pero necesitamos integrarlos más activamente a nuestras prácticas.El desarrollo integral de la infancia no es solo tarea de la escuela, pero sí somos testigos privilegiados de lo que ocurre cuando ese vínculo con la naturaleza se pierde. Por eso, como educadores tucumanos, tenemos el desafío y la oportunidad de recuperar ese lazo desde lo cotidiano, desde lo posible.
17 junio, 2025 a las 9:29 pm #58842
AnahiParticipanteHola compañeros! Actualmente tal como mencionan los artículos compartidos podemos observar como los niños y niñas eligen las pantallas antes que los paseos y conexión al aire libre con la naturaleza. Con la era digital y lo acontecido en pandemia esto se ha incrementado con mayor intensidad.
Tal como mencionan los artículos, el contacto de los niños y niñas con la naturaleza promueve la salud física y mental, como también es un espacio donde podemos fomentar la curiosidad, la creatividad y el aprendizaje activo.
Resumiendo, conectar a los niños con la naturaleza, es una práctica fundamental que les permite crecer de manera integral y desarrollar una relación positiva con el mundo que les rodea.
Algunas ideas concretas y viables que se puedan desarrollar desde la comunidad educativa, con los niños y niñas, en las cuales también se puede invitar a las familias son:
- Salidas didácticas a reservas naturales, donde los niños y niñas puedan tener contacto con la flora y fauna del lugar.
- Fomentar la reflexión del cuidado y protección del medio ambiente, por ejemplo mediante actividades de recolección de residuos, clasificación, reciclados(creación de juguetes); en ambientes al aire libre como los parques, los alrededores de la institución y el patio.
- Juegos didácticos al aire libre, por ejemplo, jugar al «veo veo de planta o animales».
- Creación de un huerto escolar, jardines, donde los niños y niñas tengan contacto con la vegetación y la tierra.
- Invitar a profesionales que se relacionen con el medio ambiente de la zona a charlas informativas.
Estas y muchas ideas más podemos promover, para mejorar el contacto de los niños y niñas con la naturaleza y poder reducir el tiempo que les dan a las pantallas.
Los leo y los saludo atentamente….
17 junio, 2025 a las 9:45 pm #58845
Maria CristinaParticipanteHola:
Tenemos la suerte de vivir en una zona rodeada de naturaleza, rodeados de Bosques nativos (lengas, ñires….), zona de lagos y rios… pero lamentablemente el trastorno por deficit de naturaleza, llega a todos lados, a cada rincön del planeta. Hace unos años buscábamos que esos «avances» llegaran a nuestras manos, a nuestro lugar, finalmente llegaron, y hoy nos estan colonizando, nos estan dejando encerrados en nuestras casa, nos muestran el mundo a traves de pantallas, estamos perdiendo del mundo que nos rodea, un mundo que si abrimos las puertas de nuestra casa lo podemos ver en vivo y en directo, disfrutarlo.
Desde la escuela tenemos que fomentar el disfrute de la naturaleza, por medio de salidas, clases en entornos verdes y otras estrategias que no se me ocurren en este momento, pero todavia estamos a tiempo que los niños convivan y respeten este entorno natural.
Hasta pronto!!
17 junio, 2025 a las 9:46 pm #58846
GabrielaParticipanteCon respecto a los dos artículos leídos, entiendo que vivimos en una era en la que los niños conocen más sobre aplicaciones digitales que sobre los árboles que crecen en su barrio. La expresión “Trastorno por déficit de naturaleza” no surge como una simple metáfora, sino como una señal de alarma sobre las consecuencias reales y profundas que provoca la desconexión de nuestro entorno natural.
Los artículos propuestos invitan a mirar críticamente una realidad que se ha naturalizado: la infancia transcurre cada vez más entre paredes y pantallas.
De esta manera hay un empobrecimiento de la experiencia sensorial y emocional de los niños y un aumento de ansiedad, depresión, estrés y déficit de atención.
Como educadora considero que tengo la responsabilidad de devolver a la naturaleza su lugar en la vida cotidiana. No se trata únicamente de organizar salidas al campo, sino de recuperar el verde en las escuelas, en los patios, en las actividades cotidianas.
En el contexto en el que vivo (General Pico, La Pampa) contamos con un entorno semiarido, pero rico en flora y fauna autóctona, espacios verdes urbanos y zonas rurales cercanas que pueden aprovecharse con fines educativos. Algunas propuestas viables podrían ser: crear huertas escolares o comunitarias; realizar salidas educativas al Parque Recreativo Delfín Pérez; promover caminatas de exploración por barrios y plazas para observar árboles, aves y rastros naturales; organizar bicicleteadas para conocer el entorno o realizar alguna campaña de concientización sobre un tema determinado; invitar a personas mayores del lugar a compartir saberes sobre la naturaleza local; armar estaciones ambientales dentro del aula con elementos del entorno; participar en campañas de forestación y reciclado; visitar el campo experimental de la Facultad de Cs. Veterinarias o campos aledaños.
Estas experiencias permiten que los niños conozcan, valoren y se sientan parte de la naturaleza pampeana, desarrollando así un vínculo emocional y responsable con su entorno más cercano…sentirse parte de la naturaleza que nos rodea!!!17 junio, 2025 a las 9:49 pm #58849
Claudia MaríaParticipante¡¡¡Buenas noches!!!
En Misiones a pesar de estar rodeados por exuberantes paisajes naturales, muchos niños tienen cada vez menos contacto con la naturaleza. La creciente exposición a dispositivos electrónicos ha reducido el tiempo que pasan explorando su entorno, afectando su bienestar y su relación con el medio ambiente. Por ello, es esencial generar espacios y actividades que les permitan reconectar con la biodiversidad que los rodea.
Algunas ideas concretas y viables para la realidad y contexto actual:
Realización de actividades al aire libre en las escuelas.
Actividades recreativas y educativas al aire libre: Incorporar dinámicas en espacios abiertos dentro de las escuelas, como juegos tradicionales, clases al aire libre o actividades de exploración.
Salidas a campo y excursiones guiadas: Organizar visitas a reservas naturales, parques o senderos ecológicos, acompañados de guías expertos, permiten que los niños aprendan de primera mano sobre la flora y fauna autóctona, despertando su curiosidad y conciencia ambiental.
Creación de huertas escolares: Implementar huertas en las escuelas les enseña a los niños sobre el ciclo de vida de las plantas, el cuidado del suelo, y la importancia de la alimentación saludable. Además, estimula el trabajo en equipo y el compromiso con el medio ambiente.17 junio, 2025 a las 10:00 pm #58852
Maisa FernandaParticipanteEn Trelew, una ciudad marcada por el viento, la estepa y el cauce del río Chubut, los niños también están expuestos a una creciente desconexión con la naturaleza. La urbanización, el uso extendido de pantallas, el clima frío o ventoso, y el miedo a los peligros del entorno, han limitado las experiencias genuinas al aire libre. En los jardines, muchas veces los patios carecen de vegetación real o sectores naturales para la exploración libre. Sin embargo, nuestro entorno inmediato tiene un enorme potencial pedagógico, si se lo recupera con intención: los álamos del valle, los cielos amplios, el canto de los teros, la presencia del río, los animales autóctonos, los arbustos de jarilla o el aroma del tomillo patagónico, son recursos vivos para el juego, el descubrimiento y el cuidado ambiental.
17 junio, 2025 a las 10:28 pm #58856
Sonia MabelParticipanteBuenas noches.
El Trastorno por Déficit de Naturaleza es un concepto que describe la desconexión entre las personas, especialmente los niños y la naturaleza debido a la creciente urbanización y dependencia de la tecnología. Por lo tanto es importante promover la conexión con la naturaleza para prevenir y abordar esta temática. En Monteros, aunque tiene un entorno natural cercano, como montañas y áreas rurales, carece de espacios verdes adecuados dentro de la cuidad. Para conectarse con la naturaleza se puede realizar las siguientes actividades:
- Visitar el Parque Provincial La Florida.
- Disfrutar de actividades al aire libre en los Valles Calchaquíes.
- Explorar la ciudad y sus espacios verdes.
- Realizar excursiones a áreas naturales cercanas.
17 junio, 2025 a las 10:58 pm #58859
LaraParticipanteHola a todos!
En cuanto a la lectura sugerida, puedo comentar que se hace referencia a los aportes de Richard Louv y su postura en cuanto al déficit de vitamina «N», es decir de naturaleza.
El ritmo de la vida en la ciudad y la falta de espacios verdes afecta la calidad de vida de niños y adultos, por lo cual el autor fundamenta la necesidad de contar con dichos espacios y los beneficios que los mismos representan.
Como docente de nivel inicial, una de las propuestas sería la creación de un jardín con plantas nativas, realizar un recorrido por la cuadra del jardín para identificar los árboles, arbustos que podamos encontrar.
En primavera, podrían escuchar el canto de los pájaros e identificarlos para acercar a los niños a la biodiversidad presente en su entorno. Esta información podría compartirse a través de una infografía con la comunidad educativa.
En el municipio de Tigre que es donde viví gran parte de mi vida hay una reserva natural que también podría visitarse para observar las especies que lo habitan.
Saludos a todos!
Lara17 junio, 2025 a las 11:26 pm #58865
KarenParticipanteHola buenas noches. Luego de leer los artículos “El último niño en los bosques” y “Conectando a los niños con la naturaleza” abordan una problemática muy actual: la desconexión creciente de niñas, niños y adolescentes con su entorno natural. Esta situación puede estar asociada al aumento de trastornos como el estrés, la ansiedad, el déficit de atención e incluso la depresión. En muchas comunidades, especialmente urbanas o semiurbanas, los chicos pasan la mayor parte del tiempo en espacios cerrados, con escaso contacto con el aire libre, el juego libre o los entornos verdes.
En nuestra realidad local, observamos que muchas veces el tiempo al aire libre se ve limitado por factores como la inseguridad, la falta de espacios verdes accesibles o el uso excesivo de pantallas. Esta falta de conexión con la naturaleza influye no solo en el bienestar emocional, sino también en la capacidad de atención, creatividad y vínculo con el entorno.
Ideas concretas y viables para nuestro contexto:
1. Salidas educativas al aire libre, como caminatas por reservas naturales o parques locales.
2. Huertas escolares, que promuevan el contacto directo con la tierra y el cuidado de los ciclos naturales.
3. Talleres de juegos y exploración en la naturaleza, promoviendo el juego libre y el descubrimiento.
4. Días sin pantallas, promoviendo actividades al aire libre en familia o en la escuela.
5. Creación de “aulas verdes”, aprovechando patios, plazas o pequeños espacios para trasladar algunas actividades pedagógicas al exterior.
Estas propuestas no requieren grandes recursos y pueden ser trabajadas progresivamente en escuelas y comunidades, involucrando a las familias y generando redes con organizaciones ambientales locales. Reconectar a la infancia con la naturaleza no solo fortalece su salud mental, sino también su sentido de pertenencia, respeto por el ambiente y calidad de vida.
Saludos, Karen.
17 junio, 2025 a las 11:34 pm #58866
TamaraParticipanteVivo en Caseros, una zona urbana del conurbano bonaerense, donde el contacto cotidiano con la naturaleza es casi nulo. En la mayoría de las casas ya no hay patios grandes, hay pocos árboles en las veredas y las plazas están llenas de cemento. Niños y niñas pasan la mayor parte del tiempo en espacios cerrados, con pantallas, y muchas veces sin experiencias reales al aire libre. En ese contexto, no sorprende que aumenten los casos de ansiedad, dificultades de atención o problemas de sueño. Todo esto me hace mucho sentido con lo que plantea el “trastorno por déficit de naturaleza”.
Creo que es urgente revalorizar el contacto con entornos naturales, aunque no siempre tengamos bosques o reservas cerca. Algunas ideas que me parecen viables, incluso en entornos urbanos como el mío, son:
– Organizar salidas escolares o familiares a parques o reservas urbanas (como el Parque Sarmiento, la Reserva de Ciudad Universitaria o la de Vicente López).
– Fomentar pequeños proyectos de huertas o jardines escolares y comunitarios, aunque sean en macetas.
– Promover que en el tiempo libre se prioricen actividades al aire libre (andar en bici, juegos en plazas, caminatas), en lugar del exceso de pantallas.
– Desde la escuela, incluir actividades que conecten emocionalmente con la naturaleza, aunque sea a través del arte, la literatura o la observación de aves urbanas.
– Incentivar el “aprender haciendo” al aire libre: clases en patios, actividades en contacto con el suelo, el aire, el sol.
Acercar la naturaleza a los chicos no es solo una cuestión ambiental, es una necesidad emocional y cognitiva. Ojalá podamos hacer pequeños cambios desde lo cotidiano que ayuden a recuperar ese vínculo.
17 junio, 2025 a las 11:45 pm #58867
Luis EzequielParticipanteHola a todos, después de leer los artículos es totalmente cierto, no hay una conexión con la naturaleza ya, lo chicos están pegados a los celulares, a las pantallas, los videos juegos, ya no salen a divertirse ni jugar con amigos en los parques, mucho menos les interesa, la naturaleza ni lo que pueda pasar en ella.
mi idea sería hacer más salidas guiadas a reservas naturales, caminatas, etc. desde la escuela, explicar por qué es tan necesario el cuidado de esta, ya que tiene mucho que ver en el desarrollo de nuestras vidas.
saludos, Ezequiel.
18 junio, 2025 a las 12:39 am #58872
MarianaParticipanteBuenas noches! Soy de Tucumán y desde mi opinion hoy en día los chicos están cada vez más alejados de la naturaleza. Entre los edificios, los video juegos y las pantallas, se pierden muchas experiencias que antes eran parte de la infancia: trepar árboles, ensuciarse, jugar al aire libre. En Tucumán, con la deforestación y menos espacios verdes, esto se nota mucho.
Algunas ideas para cambiar esto:
Hacer que las escuelas tengan más verde: plantar, armar huertas, jugar afuera.
Salir más con los chicos a lugares como Horco Molle o algún sendero cercano.
Hacer parques o espacios verdes en los barrios, aunque sean chicos.
Meter más naturaleza en lo que se enseña en clase, no solo en libros.
18 junio, 2025 a las 12:47 am #58873
Lucia AilénParticipanteHola Buenas noches, en relación a los artículos leídos puedo decir que, en Realicó La Pampa como en muchas zonas rurales y urbanas, viviremos conectados a la naturaleza diariamente, pero no siempre tenemos contacto profundo con ella. Aunque tenemos plazas o espacios verdes, muchas veces no salimos a recorrer los campos, arroyos o pastizales originales. En cambio, pasamos mucho tiempo en actividades dentro de edificios, frente a pantallas o en vehículos.
El trastorno por déficits de naturaleza se relaciona con síntomas comunes en nuestra comunidad: aumento de estrés, ansiedad en jóvenes, dificultad para concentrarse en la escuela, y menos tiempo de juego al aire libre. No es casualidad: como señala Richard Louv, la falta de contacto con el medio natural puede conducir a «depresión, estrés, déficit de atención- hiperactividad». Esto se nota en muchos chicos que no recuerdan la sensación de descalzarse en la tierra o trepar un árbol. Para conectarse con la naturaleza se puede realizar las siguientes actividades: CLUBES EN ESCUELAS, ( Organizar actividades de huerta, salidas a campo con guía, limpieza de espacios verdes)JORNADAS COMUNITARIAS DE FORESTACIÓN (Enseñar sobre el cuidado de los arboles y su importancia), RED DE FAMILIAS EXPLORADORAS ( Fomentar compartir experiencias y conocimientos intergeneracionales), etc. Saludos18 junio, 2025 a las 12:50 am #58874
JOHANNAParticipanteHola buenas noches! Aquí vengo a realizar mi aporte luego de la lectura de los artículos,en los cual se puede ver que nos advierte sobre un fenómeno preocupante como es la creciente desconexión de los niños con el mundo natural. Este alejamiento al que el autor denomina “trastorno por déficit de naturaleza” no solo impacta en la salud física y emocional de la infancia, sino que también empobrece su desarrollo cognitivo. Ademas persiguiendo el mismo “Connecting Children with Nature” confirma cómo el contacto regular con entornos naturales promueve la creatividad, fortalece la autoestima, mejora la concentración y despierta una conciencia ecológica temprana. Estos articulos coinciden en la necesidad de renaturalizar las experiencias infantiles, especialmente en contextos educativos.En la provincia de La Pampa,hay un patrimonio natural invaluable, esta desconexión resulta ilogica. A pesar de vivir en un territorio donde predomina la naturaleza, muchos niños y niñas crecen sin un vínculo directo con su entorno debido a que,en estos tiempos predomina la cultura digital, la sobreexposición a pantallas, hábitos cotidianos y una escolaridad que suele desarrollarse puertas adentro, han provocado que la naturaleza esté más presente en pantallas que en vivencias concretas.Por tal motivo me parece pertinente que entre la escuela,los docentes y las familias puedan acercarse un poco a contextos naturales en donde puedan relacionarse y experimentar a través de proyectos,juegos,canciones,visitas entre otros .
18 junio, 2025 a las 2:04 am #58875
FlorenciaParticipanteHola!! En Santa Rosa, la expresión «Trastorno por déficit de naturaleza» podría ser cada vez más relevante. A pesar de contar con espacios como el Parque Luro, Club de Caza, Laguna Don Tomás y Estancia las Malvinas, la conexión profunda con la naturaleza ha disminuido, especialmente en niños/as. La urbanización de las plazas (Parque Lineal, Parque Oliver, etc.) y las pantallas, limitan la exploración, llevando a más estrés, intolerancia, impulsividad, ansiedad, déficit de atención y problemas en la visión, además de un menor aprecio por nuestra biodiversidad.
Para revertir esta tendencia, desde el ámbito educativo, podríamos organizar salidas de campo o excursiones frecuentes a entornos naturales locales, priorizando la exploración libre. Además, construir una huerta escolar.
Por otro lado, si bien la gestión gubernamental de la ciudad ha diseñado nuevos parques en la ciudad y áreas de juego, la mayoría no tiene elementos naturales. Asimismo, podrían priorizar el turismo o fomentar paseos recreativos; crear iniciativas como caminatas guiadas o promover el uso de bicicletas para conectar barrios con espacios verdes.
Cabe mencionar, que la familia también es un eslabón clave a la hora de convivir en la naturaleza y evitar el trastorno por déficit de naturaleza. Cada una es responsable de dedicar tiempo para que los/as niños/as jueguen sin estructuras en patios y plazas.Saludo! Flor
18 junio, 2025 a las 2:23 am #58877
Micaela AldanaParticipanteHola buenas noches, muy interesante los aportes que van haciendo.
En mi opinión creo que, en la actualidad es cada vez más evidente la desconexión de niños y niñas con el entorno natural, y Santa Rosa no es la excepción. A pesar de contar con espacios como el Parque Lineal, la Laguna Don Tomás, plazas en los barrios o el Parque Luro a pocos kilómetros, muchas infancias crecen rodeadas de pantallas y poco tiempo al aire libre. Esta realidad puede estar contribuyendo al llamado “trastorno por déficit de naturaleza”, que según Richard Louv y distintas investigaciones, está relacionado con síntomas como ansiedad, estrés, dificultades de atención o falta de creatividad.
El entorno urbano, sumado a una vida cada vez más tecnológica, ha reducido las oportunidades de juego libre en la naturaleza, de exploración y de contacto con animales y plantas. En consecuencia, se debilita también el vínculo emocional con el ambiente, algo fundamental para el desarrollo integral y para la construcción de una ciudadanía comprometida con el cuidado del planeta.
Frente a este panorama, es posible pensar en propuestas concretas y viables, adaptadas al contexto local, que permitan a los niños reencontrarse con la naturaleza de manera cotidiana. Una de ellas es aprovechar los patios o plazas cercanas como espacios para realizar lecturas, juegos, observaciones del entorno o pequeños experimentos desarrollando asi clases en contacto con el entorno natural.
Otra propuesta posible seria organizar salidas por el barrio que permitan observar árboles, insectos, sonidos y paisajes, explorando asi el entorno más inmediato con una mirada atenta a lo cotidiano.
Al mismo tiempo, es fundamental promover campañas de concientización dentro de la comunidad educativa, destinadas a familias y docentes, para reflexionar sobre el uso excesivo de pantallas y la necesidad de recuperar el juego libre al aire libre como una actividad esencial para el bienestar infantil.
Finalmente, una opción muy enriquecedora es organizar salidas escolares a la Laguna Don Tomás o al Parque Luro. Estos espacios naturales locales ofrecen la oportunidad de conocer la flora y fauna autóctonas, sensibilizar a los niños sobre la biodiversidad pampeana y fomentar una actitud de cuidado hacia el ambiente que los rodea.
Saludos.
18 junio, 2025 a las 7:04 am #58880
Vanesa NerinaParticipante<p style=»text-align: left;»>En Quemú Quemú, como en muchas localidades rurales, la naturaleza está cerca, pero eso no garantiza el contacto real con ella. A pesar de vivir rodeados de espacios verdes, montes, canales y cielo abierto, muchos niños y niñas hoy pasan gran parte del día entre paredes y pantallas.
Lo que señalan Richard Louv y la Fundación Vida Silvestre sobre el “trastorno por déficit de naturaleza” también se percibe aquí: chicos con poca concentración, con ansiedad, sin tolerancia a la espera o al aburrimiento. En lugar de trepar árboles, explorar el canal o jugar descalzos en la tierra, muchos de nuestros estudiantes pasan sus tiempo en espacios reducidos o en juegos organizados que no les permiten el juego libre.
Este fenómeno nos interpela como escuela y comunidad: ¿qué tipo de experiencias de vida estamos ofreciendo en un lugar que todavía conserva una cercanía valiosa con lo natural?
Propuestas concretas para la localidad
«Rato Verde» semanal en la escuela
Espacio de 40 minutos semanales en el patio, la plaza o el canal, solo para juego libre con fines pedagógicos, exploración o contemplación.
Huerta escolar comunitaria y de aula
Con participación de familias y estudiantes, usando espacios vacíos del patio o zonas cercanas.Se trabaja transversalmente con Ciencias Naturales, Matemática, Lengua y Educación Ambiental.
Clases al aire libre una vez al mes
Trasladar al menos una clase por mes a un entorno abierto: lectura bajo un árbol, resolución de problemas en ronda, dibujo de paisaje.
Proyecto “Exploradores del monte”
Caminatas guiadas cortas zona de monte, registrando flora, huellas, texturas, sonidos.Apoyo del área de Ciencias, familias o comunidad.Naturalización del patio escolar
Incorporar troncos, piedras, plantas nativas, sectores con tierra o arena.
Espacios que inviten al juego simbólico, la exploración y el cuidado del entorno.
“Recetario natural” familiar
Propuesta para que las familias compartan juegos, actividades o recuerdos de contacto con la naturaleza en la infancia.Se arma un mural o cuaderno colectivo con relatos, dibujos o fotos.</p>18 junio, 2025 a las 8:04 am #58881
NoemíParticipanteLa expresión «Trastorno por Déficit de Naturaleza» resalta una preocupación creciente y muy relevante en la actualidad, tanto a nivel global como en nuestra realidad local en el partido de Coronel Rosales. El ritmo de vida moderno, la urbanización y el auge de las tecnologías digitales han provocado un distanciamiento progresivo de los niños y jóvenes de los entornos naturales. Esta desconexión puede manifestarse en problemas como los mencionados (depresión, estrés, TDAH, ansiedad), que se ven exacerbados por la falta de contacto con la naturaleza.
En nuestra región, si bien estamos rodeados de espacios naturales como el mar y algunos parques, la realidad es que muchos niños y adolescentes pasan la mayor parte de su tiempo en interiores, dedicados a actividades sedentarias o frente a pantallas. Esto genera una brecha entre la disponibilidad de entornos naturales y el acceso real y vivencial a ellos, lo que podría contribuir al «Trastorno por Déficit de Naturaleza» en nuestra comunidad. Es fundamental reconocer que el contacto con la naturaleza no es un lujo, sino una necesidad básica para el desarrollo integral y la salud mental y física.
A continuación, se presentan algunas ideas concretas y viables para fomentar la conexión con la naturaleza en nuestra localidad:
Actividades curriculares al aire libre, utilizando los espacios verdes cercanos a las instituciones o creando huertas escolares y jardines en los patios.
Talleres en la naturaleza: Organizar talleres regulares en parques, reservas naturales cercanas (como la Reserva Natural Bahía Blanca, Bahía Falsa, Bahía Verde) o la costa, enfocados en la observación de aves, identificación de flora local, juegos sensoriales en la naturaleza o actividades de supervivencia básica.
Incentivar la naturalización de patios: Promover en escuelas y centros comunitarios la creación de «rincones naturales» con elementos como troncos, piedras, plantas nativas y areneros, que permitan el juego no estructurado y la conexión con texturas naturales.
Guías de exploración local: Crear y difundir guías sencillas con mapas y propuestas de actividades para familias en los espacios naturales de la región, como senderos de interpretación ambiental o puntos de avistamiento de aves.
Eventos temáticos en la naturaleza: Organizar jornadas de limpieza de playas, picnics comunitarios en parques, o «días de exploración» en la ría, que incentiven a las familias a pasar tiempo juntas al aire libre.
Uso de la tecnología como puente, no como barrera:
Aplicaciones interactivas: Desarrollar o promover el uso de aplicaciones móviles que ayuden a identificar especies de plantas o animales locales, o que propongan desafíos de exploración en la naturaleza.
Documentación creativa: Animar a niños y jóvenes a usar la fotografía o el video para documentar sus experiencias en la naturaleza y compartirlas, fomentando así la observación detallada y el aprecio por el entorno.18 junio, 2025 a las 8:50 am #58884
TaniaParticipanteHola colegas!
En una sociedad cada vez más urbana y tecnológica, se genera como consecuencia el alejamiento de la naturaleza afectando nuestra salud física, y nuestro bienestar emocional, mental y social. El “trastorno por déficit de naturaleza” no es una enfermedad médica formal, pero sí refleja una realidad: los niños —y los adultos— necesitamos del contacto con el entorno natural para desarrollarnos plenamente. La falta de experiencias al aire libre limita la curiosidad, la imaginación y hasta las relaciones con otros, generando apatía, ansiedad o comportamientos dispersos. Reconectar con la naturaleza no es un lujo: es una necesidad vital. Se me ocurren algunas ideas concretas y viables para la realidad para abordar este problema. Por ejemplo, desde el aula o la escuela proponer Clases al aire libre, siempre que sea posible (leer bajo un árbol, trabajar en una plaza o patio), huertas escolares o comunitarias, incluso en macetas, para aprender y cuidar de seres vivos, salidas pedagógicas a reservas naturales, parques o espacios verdes cercanos. Y proyectos interdisciplinarios sobre biodiversidad local, con trabajo de observación directa. Desde las familias podría pensarse en fomentar juegos sin pantallas al aire libre: caminatas, búsquedas del tesoro, picnic, etc., visitar con frecuencia espacios verdes, aunque sean urbanos (plazas, arroyos, viveros) y valorar y promover tiempo libre no estructurado, donde el niño explore la naturaleza por sí mismo.
Saludos!18 junio, 2025 a las 8:51 am #58885
Maria LauraParticipanteBuenos dias, ambos artículos —»El último niño en los bosques» y «Connecting Children with Nature»— ponen en evidencia una desconexión creciente entre la infancia y el entorno natural, y alertan sobre sus consecuencias en el desarrollo emocional, físico y cognitivo de los niños. En el caso de Santa Rosa, La Pampa, esta reflexión es muy pertinente.
A pesar de ser una ciudad con buen acceso a espacios naturales —como el Parque Don Tomás, la Reserva Natural Urbana, y áreas rurales cercanas—, muchas infancias crecen hoy más vinculadas a pantallas que al entorno que las rodea. Las ideas que plantean los textos invitan a repensar cómo, desde la escuela, la familia y la comunidad, podemos recuperar el vínculo con la naturaleza como una herramienta educativa y de salud integral.
Proyectos de huerta escolar, salidas a reservas, talleres al aire libre, o actividades lúdicas en contacto con el ambiente pampeano (flora, fauna, clima) son perfectamente aplicables en Santa Rosa. Estas prácticas no sólo responden a las recomendaciones de los artículos, sino que además revalorizan el ecosistema local y forman ciudadanía ambiental consciente.
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