Inicio Foros Todos los foros Especies amenazadas 2023 Actividad “Los naturalistas y nuestro patrimonio natural” Actividad “Los naturalistas y nuestro patrimonio natural”

Actividad “Los naturalistas y nuestro patrimonio natural”

Volver al curso
Viendo 20 entradas - de la 161 a la 180 (de un total de 213)
  • Autor
    Entradas
  • #44575

    celia margarita
    Participante

    Juan Laurentino Ortiz nació en Puerto Ruiz el 11 de junio de 1896. Al poco tiempo la familia se traslada a la selva de Montiel; el paisaje de su provincia marcarían a fuego al niño que años más tarde convertiría esos elementos en protagonistas de su poesía.

    Canta la calandria…. canta… Toda criatura canta, no es cierto? canta para «ser» aún en el «misterio», en el extrañamiento de sí… Canta la calandria y de repente parece que halló la deidad del “silencio”… Excedió el pajarillo, pues, el hálito de las ocho, al no encontrar la respuesta cerca, y perdérsele en el gris las otras frases del minuto? Por qué calló entonces? Alguien sufre… Nada asegura que la melodía pasó a «ser», allá, allá, donde las perlas se disolverían, y de donde, a la vez, se desprenderían las perlas… – 73 – Pero vuelve… y con qué dulzura vuelve… es la melancolía que vuelve? Oh amor de diciembre, amor: dale el eco de una rama de ahí, o, si lo prefieres, del confín, para que no «sea» en ese «allá» antes de «ser» su «resonancia», en el intervalo de «aquí», aunque el aire deba sufrir, asimismo, porque nadie, nadie, nadie pueda herirlo así… y quede en una suerte de molicie que se ilumina hasta arder en la cigarras y medir, intermitentemente, con ellas, los espacios, ya, de un arcángel…

    #44576

    Laura Maria Mercedes
    Participante

    buenas tardes ,aqui les comparto un fragmento del libro «crímenes de sangre » del autor chaqueño Pedro Jorge  Solans que describe como es esta zona en terminos literarios.

    Mellitona tierra

    «Un 16 de enero en tiempos remotos, el paraje chaqueño El Aguará  fue un gigantezco pesebre. Una mujer nacía y otra moría. En el mismo llanto, una abrió la boca  y de la otra ,brotaba leche. Melitona Enrique tragó su primera bocanada de monte. En esos sorbos iban trozos del mundo toba-qom.

    La madre se convirtió en leyenda y ella en tierra.

    Las aguas del Océano pacifico tardaron varios años en retirarse del Chaco. Lo hicieron entre los años 8.000 y 9.000 A.C y , desde esa época, el macizo andino no dejó pasar más humedad.

    Las extensas lagunas que habían quedado estancadas fueron secándose, porque la anciana toba Latée Na Amap, primera mujer en llegar ,se asoció a un carancho para desparramar fuego por la tierra.

    Hubo un gran incendio.

    la sequía duro mil años, y murieron muchos animales, y la sal provocó una sed que dura hasta ahora.

    #44577

    DELLAMEA
    Participante

    Buenas tardes, les comparto un poema de Luis Landriscina.
    Chaco, provincia pujante en la vida de la patria, tierra que antaño fuera, rugir de tigres y hachas, de gentes que por poblar, morían a punta de lanza, porque el malón no perdona, su defensa es la matanza.

    Tierra de selvas tupidas y también de extensas pampas, de chacras entre los montes, de mucho tiempo sin agua, de cañadas y de esteros, de bichos y de toda laya, de las mangas de langosta, matadoras de esperanza.

    Tierra de surcos rebeldes que a veces no devolvían lo que el hombre les prestaba, de obrajes con jornaleros, que vuelcan su alma en el hacha. Su vida son de los montes, de las miserias y farras.

    Pero el telón de ese Chaco el tiempo lo va cerrando, y donde el tigre rugía hoy hay tractores arando. Se acabaron los malones, las tribus se han vuelto mansas, y están chuceando la tierra con rejas en lugar de lanzas.

    Ramillete de indios fuertes, de melancólicas razas, son también hijos del monte, simbólicos como el hacha. Y no es de menos valor el gringo de tierra extraña que se metió en nuestros montes y lucho en pos de sus ansias. Tuvo que afrontar mil contras, ahuyentar penas que matan, y en la lucha por la vida aprendió a querer mi patria.

    Ese puñado de cosas, mas voluntad y esperanza, fueron levantando el chaco a nivel de sus hermanas. Hoy sigue golpeando el hacha y la reja no descansa. Por eso los pueblos brotan como por arte de magia, los caminos de hacen anchos, se va agrandando la patria, y el algodón de las chacras va curando la heridas de los quebrachos que sangran.

    Chaco provincia querida, que al progreso se encamina, hoy abraza a sus hermanas de esta mi tierra argentina.

    #44578

    Micaela
    Participante

    Buenas tardes!

    No he encontrado versos, poemas o canciones que hablen sobre mi ciudad así que busqué algunos que hablen sobre Buenos Aires, mi provincia..

    Aquí dejo un fragmento de «Buenos Aires», de Alfonsina Storni..

    Buenos Aires es un hombre

    Que tiene grandes las piernas,

    Grandes los pies y las manos

    Y pequeña la cabeza.

     

    (Gigante que está sentado

    Con un río a su derecha,

    Los pies monstruosos movibles

    Y la mirada en pereza.)

     

    En sus dos ojos, mosaicos

    De colores, se reflejan

    Las cúpulas y las luces

    De ciudades europeas.

     

    Bajo sus pies, todavía

    Están calientes las huellas

    De los viejos querandíes

    De boleadoras y flechas.

     

    Por eso cuando los nervios

    Se le ponen en tormenta

    Siente que los muertos indios

    Se le suben por las piernas.

     

    Choca este soplo que sube

    Por sus pies desde la tierra,

    Con el mosaico europeo

    Que en los grandes ojos lleva.(…)

    #44581

    Nicolás
    Participante

    El escritor, humorista y dibujante santafesino Miguel Brascó escribe la letra de la canción «Agua y Sol del Paraná» musicalizada por el compositor Ariel Ramírez:

    Por el río Paraná,

    aguas arriba navego

    El sol quema como fuego

    en la siesta litoral.

    Bordeando el camalotal:

    pacu, surubí dorado

    van navegando a mi lado

    por el río Paraná.

    La canoa lenta va

    hiriendo el pecho del río,

    sauce triste, ceibo mío,

    en sus orillas está.

    Azul el jacarandá,

    aromó sus ramas de oro,

    derramando su tesoro,

    sobre el río que se va.

    El agua me ha de llevar;

    nadie sabe hasta qué puerto;

    hay solo un destino cierto:

    la pampa amarga del mar.

    Viejo río Paraná:

    aguas marrones y bravas

    y en lo alto crestonadas

    no terminan de silbar

    Tristeza me da el ceibal,

    sangrando sobre el verano:

    si parecemos hermanos,

    en el modo de llorar

    Ya mi canción se me va,

    aguas abajo del río,

    mientras sigo mi destino

    remontando el Paraná.

    Río arriba, río va

    contra la oscura corriente

    agua y sol sobre mi frente

    agua y sol del Paraná.

    #44582

    Agustina
    Participante

    Hola! Presento algunos fragmentos de poetas que describieron algunas especies de Mendoza:

    En el monte la jarilla

    Brújula del remesero

    Se entrega al viento cerrero

    En sinfonía amarilla

    A. Bufano

     

    Esta presente en Mendoza

    Y algo tiene de puntano

    Pero de raíz y de cuna

    El caldén es pampeano

    M.D.

     

    Es el peje un árbol

    Como un toro bravío

    Señero oscuro agresivo

    Siniestro elegante y sombrío.

    Siempre al Sur en Canalejas

    En el dulce lo he hallado,

    En San Rafael, en Punta del Agua

    Un relicto ha quedado.

    M.D.

     

    Saludos!

    #44583

    Carina Graciela
    Participante

    Hola

    Me encanta la canción santafesino de veras que es bastante conocida. Quise buscar algo más para aprovechar esta oportunidad de conocer un poco más acerca de la cultura de la región que habito, así que aquí les comparto lo que encontré, me encanto….la autoría de la l<span style=»color: #4d5156; font-family: arial, sans-serif; font-size: 14px;»>etra es de Miguel A. Brascó y la música pertenece </span><span style=»font-weight: bold; color: #5f6368; font-family: arial, sans-serif; font-size: 14px;»>Ariel Ramírez</span><span style=»color: #4d5156; font-family: arial, sans-serif; font-size: 14px;»>. </span>

    Ariel Ramirez: 1921 Santa fe-2010 Buenos Aires. Conocido de Atahualpa Yupanqui. Visita Europa por 4 años. Autor de la «misa criolla» una de las obras folklóricas de mayor difusión a nivel mundial, «antiguo dueño de las flechas», «la anunciación», «isla la rinconada», «los inundados» y «santafesino de veras»

    Agua y sol del Paraná
    <p class=»lletra_can» style=»box-sizing: inherit; line-height: 1.5; margin: 0px 0px 1.125em; font-size: 1.125rem; padding-left: 45px; font-family: ‘Work Sans’, Helvetica, sans-serif;»>Por el río Paraná,</p>
    <p class=»lletra_can» style=»box-sizing: inherit; line-height: 1.5; margin: 0px 0px 1.125em; font-size: 1.125rem; padding-left: 45px; font-family: ‘Work Sans’, Helvetica, sans-serif;»>aguas arriba navego<br style=»box-sizing: inherit;» />El sol quema como fuego<br style=»box-sizing: inherit;» />en la siesta litoral.<br style=»box-sizing: inherit;» /><br style=»box-sizing: inherit;» />Bordeando el camalotal:<br style=»box-sizing: inherit;» />pacu, surubí dorado<br style=»box-sizing: inherit;» />van navegando a mi lado<br style=»box-sizing: inherit;» />por el rio Paraná.<br style=»box-sizing: inherit;» /><br style=»box-sizing: inherit;» />La canoa lenta va<br style=»box-sizing: inherit;» />hiriendo el pecho del río,<br style=»box-sizing: inherit;» />sauce triste, ceibo mío,<br style=»box-sizing: inherit;» />en sus orillas está.<br style=»box-sizing: inherit;» /><br style=»box-sizing: inherit;» />Azul el jacarandá,<br style=»box-sizing: inherit;» />aromó sus ramas de oro,<br style=»box-sizing: inherit;» />derramando su tesoro,<br style=»box-sizing: inherit;» />sobre el río que se va.<br style=»box-sizing: inherit;» /><br style=»box-sizing: inherit;» />El agua me ha de llevar;<br style=»box-sizing: inherit;» />nadie sabe hasta que puerto;<br style=»box-sizing: inherit;» />hay solo un destino cierto:<br style=»box-sizing: inherit;» />la pampa amarga del mar.<br style=»box-sizing: inherit;» /><br style=»box-sizing: inherit;» />Viejo río Paraná:<br style=»box-sizing: inherit;» />aguas marrones y bravas<br style=»box-sizing: inherit;» />y en lo alto crestonadas<br style=»box-sizing: inherit;» />no terminan de silbar<br style=»box-sizing: inherit;» /><br style=»box-sizing: inherit;» />Tristeza me da el ceibal,<br style=»box-sizing: inherit;» />sangrando sobre el verano:<br style=»box-sizing: inherit;» />si parecemos hermanos,<br style=»box-sizing: inherit;» />en el modo de llorar<br style=»box-sizing: inherit;» /><br style=»box-sizing: inherit;» />Ya mi canción se me va,<br style=»box-sizing: inherit;» />aguas abajo del río,<br style=»box-sizing: inherit;» />mientras sigo mi destino<br style=»box-sizing: inherit;» />remontando el Paraná.<br style=»box-sizing: inherit;» /><br style=»box-sizing: inherit;» />Rio arriba, rio va<br style=»box-sizing: inherit;» />contra la oscura corriente<br style=»box-sizing: inherit;» />agua y sol sobre mi frente<br style=»box-sizing: inherit;» />agua y sol del Paraná.</p>
    <p class=»lletra_can» style=»box-sizing: inherit; line-height: 1.5; margin: 0px 0px 1.125em; font-size: 1.125rem; padding-left: 45px; font-family: ‘Work Sans’, Helvetica, sans-serif;»><big style=»box-sizing: inherit;»>Autor(es):</big> R. Brascó, Ariel Ramírez</p>
    Saludos

    #44585

    Carina Graciela
    Participante

    Aquí va de nuevo, esta vez les comparto la letra «los inundados», de Guiche Aizemberg y Ariel Ramirez.

    Bramando se viene el agua, del Paraná

    creciendo noche y día, sin parar.

    Ranchada, barranca, tronco, se llevará

    con viento y aguacero, el Paraná

    Mi rancho hasta la cumbrera ya se anegó

    ni ceibo ni el aromo tienen flor

    Estaba triste sa la tarde cuando me fui.canto su dulce queja el yerutí.

    Por el río navegando, la canoa va cargada

    redes, palos, aparejos los salvé de la ranchada

    Por el río volveré a Santa Fe

    El agua vino bramando, pobre quedé

    ni rancho ni cobija he de tener.

    No me han de sacar del pago, donde nací

    peleando a la corriente he de vivir.

    El cielo ya esta limpiando, vuela el chajá,

    calandrias crestudos cantan ya.

    Así he de llegar el día, en que volveré

    a levantar mi rancho en Santa Fe.

    Saludos

     

     

    #44586

    Andrea
    Participante

    Buenas noches para todos, comparto esta bella canción ACHALAY TAFÍ DEL VALLE, letra del Argentino Horacio Guarany. En ella se refleja el atardecer en los valles, comidas típicas de la zona, el cantar del jilguero, ave nativa del lugar, aromas particulares, el rio correr y un hermoso amanecer.
    <p style=»box-sizing: border-box; margin: 0px 0px 25px; padding-left: 15px; padding-right: 15px; color: #191919; font-family: roboto_regular, sans-serif; font-size: 14px;»>Achalay cuando llega la tarde<br style=»box-sizing: border-box;» />achalay el jilguero de mi alma<br style=»box-sizing: border-box;» />y llegando pa’ Tafí del Valle<br style=»box-sizing: border-box;» />toda el alma se me vuelve zamba.<br style=»box-sizing: border-box;» /><br style=»box-sizing: border-box;» />Achalay el aroma a tomillo<br style=»box-sizing: border-box;» />ese agüita que corre cantando<br style=»box-sizing: border-box;» />y una linda morocha esperando<br style=»box-sizing: border-box;» />con la humita caliente en el rancho.<br style=»box-sizing: border-box;» /><br style=»box-sizing: border-box;» />Y qué más?<br style=»box-sizing: border-box;» />pa’ que más?<br style=»box-sizing: border-box;» /><br style=»box-sizing: border-box;» />Achalay con la miel y el quesillo<br style=»box-sizing: border-box;» />y un vinito patero de aquellos<br style=»box-sizing: border-box;» />que hasta el alba se queda cantando<br style=»box-sizing: border-box;» /><br style=»box-sizing: border-box;» />Achalay cha que lindo es mi pago<br style=»box-sizing: border-box;» />pa’ que diablos me vua dir.<br style=»box-sizing: border-box;» /><br style=»box-sizing: border-box;» />Achalay con esa majadita<br style=»box-sizing: border-box;» />va a peliar el invierno al verano<br style=»box-sizing: border-box;» />y si acaso me afloja la suerte<br style=»box-sizing: border-box;» />no hay faltar alguien que de la mano.<br style=»box-sizing: border-box;» /><br style=»box-sizing: border-box;» />Achalay con la vida del criollo<br style=»box-sizing: border-box;» />cuando el hombre se aviene a su suerte<br style=»box-sizing: border-box;» />y aunque venga a buscarlo la muerte<br style=»box-sizing: border-box;» />no ’ay ser tan peliagudo irse al hoyo.<br style=»box-sizing: border-box;» /><br style=»box-sizing: border-box;» />Y que más?<br style=»box-sizing: border-box;» />pa’ que más?<br style=»box-sizing: border-box;» />Achalay con la miel y el quesillo<br style=»box-sizing: border-box;» />y un vinito patero de aquellos<br style=»box-sizing: border-box;» />que hasta el alba se queda cantando<br style=»box-sizing: border-box;» /><br style=»box-sizing: border-box;» />Achalay cha que lindo es mi pago<br style=»box-sizing: border-box;» />pa’ que diablos me vua dir.</p>

    #44589

    Cintia Lorena
    Participante

    Buenas noches a todos!

    La canción que elegí fue luna Tucumana de Atahualpa Yupanqui en donde habla de la luna de su Tucumán querido como una de las mas bellas.

    En sus estrofas hace referencia a la lunita Tucumana como compañera de los gauchos en los hermosos cerros de Tafí del Valle con sus paisajes para admirar, y también menciona a los cañaverales característicos de los paisajes de nuestra provincia.

    Estrofa:

    – Hay lunita Tucumana tamborcito calchaquí

    compañera de los gauchos en los cerros de Tafí

    -Yo he visto a la luna buena besando el cañaveral.

    #44591

    Ana Paula
    Participante

    Buenas noches, mi nombre es Ana Paula y vivo en Capital Federal. Me pareció interesante dejar aquí la leyenda del Ombú, que si bien es originario del Noroeste argentino,  también es cultivado en la provincia de Buenos Aires. Que la disfruten!

    Cierta vez una comunidad pampa festejaba alegremente con danzas y rituales su primera cosecha de maíz, desde ese día fueron los varones encargados de cuidar el cultivo de tan preciada especie. Ellos vivían muy felices porque obtenían su alimento. Pero sucedió que, al poco tiempo, gritos de guerra sonaron en la toldería y la tribu debió afrontar la situación, es decir, que los hombres tuvieron que ir a defender sus dominios alejándose de la comunidad. En ella solo quedaron los ancianos, un apretado grupo de mujeres y los niños. Fueron las mujeres las encargadas de las tareas cotidianas, pero el cacique le encomendó a Ombi, su esposa, el cuidado del pequeño cultivo.

    Transcurrieron muchos días, Ombi le puso todas sus energías al cultivo y este le ofreció sus frutos.  A pesar de la incertidumbre al no saber si su compañero regresaría con vida, ella festejó entusiasmada aquellos brotes y con sus agrietadas manos removía la tierra y acarreaba el agua para regar a los cultivos. Ombi  no descuidaba la siembra porque sabía que de ella dependía el alimento de los días venideros.

    Sin embargo, ocurrió algo inesperado, una gran sequía agrietaba y secaba la tierra polvorienta. Nadie podía recordar nada igual, el sol despedía poderosos rayos que resquebrajaba la tierra sin piedad y por más que los ancianos invocaron la protección del supremo para que la lluvia trajese alivio a la región, ni una mísera nube aparecía en el diáfano cielo.  Se secó la aguada y un viento caliente terminó por agotar las fuerzas y desalar la región. Ombi veía con desesperación como las plantas morían calcinadas por el intenso calor y redobló los cuidados para salvar el sembradío. Los días se hacían interminables y el la pampa extensa y llana no existían árboles donde cobijarse, solamente bajo los toldos se obtenía una pequeña protección. Ombi no cejaba en el esfuerzo, fue por esos días, cuando los ancianos advirtieron como el cabello de la mujer cada día encanecía más y su cuerpo iba tomando las formas de una anciana.  Temerosos por la vida de Ombi, le rogaron que se quedase con ellos al resguardo de los toldos, pero ella se negó a dejar el cultivo, estaba resuelta a salvarlo, aunque más no fuese una planta para juntar las semillas para la próxima cosecha.

    Cierta mañana, cuando el calor cocinaba con sus rayos la pampa en toda su extensión, Ombi comprobó que del pequeño sembradío solo quedaba con vida una solitaria planta medio chamuscada. Decidida a protegerla se interpuso con su poncho para darle sombra y con sus propias lágrimas humedeció la tierra reseca. Pasaron los días y al ver que ella no volvía los ancianos salieron en su busca, pero ella ya no pertenecía a este mundo, lo único que hallaron fue una solitaria y verde planta de maíz que, aunque frágil aún se mantenía viva, resguardada por la sombra de una hierba gigantesca que crecía cerquita de ella con restos de un poncho deshilachado.   La comunidad entera lloró la pérdida de Ombi y en honor a ella llamaron a esa gigantesca hierba Ombú.

    #44595

    Carolina
    Participante

    Buenas tardes, espero estén todos muy bien,estuve investigando pero mucho no encontré versos que describan la zona donde vivo. Pero, les quiero compartir esta canción de José Larralde, Macollando 1973, «Que pensará la Calandria» ave que por mí zona hay muchas, gracias a Dios.
    Les comparto:
    Que pensará la Calandria, cuando me ve merodeando en un silbido apagau l pretensión de algún canto. Pensará que de envidioso tal vez le estoy imitando o a lo mejor. De contento le echo vientito a mis labios o tal vez piense que yo soy otro b… Del campo que se le dan por silbar ni bien aparece el ruano lo que la moza no sabe es que a veces chiflo un llanto como un fénix de dolor que no se quema llorando y aunque le avive la braza con algún olvido extraño su pico se hace chamusca pero le sigue picando. Y en un nido de nostalgia que tejí desde hace rato voy empollando una pena que nunca saldrá volando por tener las ala cortas pero el cansancio muy largo se conforma con mirar el boludo de otros pájaros por eso aquella Calandria que siempre me ve silbando piense que yo soy envidioso tal vez la estoy imitando ella canta de allá arriba entre eucalipto y álamos como poderla imitar si lloro desde abajo como poderle decir que apenitas soy un gaucho que tiene las cortas y ambas muy largo cansancio. Que pensará la Calandria, cundo me ve merodeando en un silbido apagau l pretensión de algún canto.

    Espero les guste.

    #44596

    Pablo Marcos
    Participante

    hola como esta´n , les comparto una canción que tiene que ver con mi lugar donde vivo , en el Chaco.

    «>Vamos a contarte la historia de una abuela chaqueña

    La Oma es una mujer de setenta y pico de años

    vive en el monte chaqueño, cerquita de San Bernardo

    Tiene los ojos azules

    Como el agua de los mares

    Porque vino de muy lejos

    Y el cielo quedó en su sangre

    Hay que entrar por las picadas

    Para llegar a su rancho

    De barro y apuntalado

    Con quebracho colorado

    Lleno de árboles el patio

    Y herramientas de trabajo

    Una volanta, un arado<br aria-hidden

    Y el paisaje de su Chaco

    La Oma es feliz con poco

    Digamos que mejor con nada

    La Oma era rubia y se ve

    Que era una linda alemana

    La Oma es feliz con poco

    Digamos que mejor con nada

    La Oma era rubia y se ve

    Que era una linda alemana

    Qué sola que está la Oma

    Pero ella no piensa en nada

    ¿Cómo pensar en la muerte

    Si la Oma es como un hada?

    En su ranchito de barro

    Calienta a leña su pava

    Conversa con un lorito

    Que es con el único que habla

    Hay que entrar por las picadas<

    Para llegar a su rancho

    De barro y apuntalado

    Con quebracho colorado

    Lleno de arboles el patio

    Y herramientas de trabajo

    Una volanta, un arado

    Y el paisaje de su Chaco

    La Oma es feliz con poco

    Digamos que mejor con nada

    La Oma era rubia y se ve

    Que era una linda alemana»

    La Oma es feliz con poco

    Digamos que mejor con nada

    La Oma era rubia y se ve

    Que era una linda alemana (Que era una linda alemana)»

    #44601

    Tamara Sabrina
    Participante

    Buenas noches comparto con ustedes un poema de Vicente Atilio Villone titulado «Rio Cochuna» publicado en 1995 el cual describe la flora característica del lugar que tiene el mismo nombre y que contiene a una reserva natural llamada «Parque de los Alisos»
    Río de Cochuna

    Río de Cochuna, montañés y bravo,
    que arrastras duraznos y rojo arrayán,
    con tus diamantinas, rumososas aguas:
    allá en tu quebrada te sentí bramar…

    Viejos runacaspis, horcomolles, lanzas,
    tipas, arrancados todos de raíz,
    llevabas de prisa, no sé para donde,
    para qué distante, soleado país…

    Se asustó el caballo… Tus bermejas olas
    yo vi deshacerse, lleno de pavor.
    Le piqué yo espuelas; y adentro, en tu seno,
    amigos, hermanos, éramos los dos.

    Toda aquella noche, por la pradería
    bajo el cielo negro te echaste a correr.
    Río de Cohuna, toda aquella noche,
    tu fiero bramido, soñando escuché.

    #44607

    Claudia
    Participante

    <p style=»text-align: left;»>Buenos Días… comparto con ustedes una de los temas de Atahualpa Yupanqui LUNITA TUCUMANA… describe el lugar donde vivo.</p>
    LUNITA TUCUMANA  (ATAHUALPA YUPANQUI) zamba.
    <p style=»text-align: center;»>Yo no le canto a la luna, porque alumbra y más….le canto porque ella sabe de mi largo caminar.</p>
    <p style=»text-align: center;»>Hay lunita tucumana, tamborcito calchaqui…compañera de los gauchos en las noches de tafi.</p>
    <p style=»text-align: center;»>Perdido en la cerrazones, quien sabe visitar por donde andare, más cuando salga la luna cantaré, cantare. A mi Tucumán querido cantaré cantaré cantaré.</p>
    <p style=»text-align: center;»>Con esperanza, o pena en los campos de Acheral yo he visto la luna buena besando el cañaveral en algo nos parecemos lunita de la soledad yo voy andando cantando que es mi modo de alumbrar…</p>

    #44613

    Marlene
    Participante

    Flori ❤️ que flash este encuentro virtual, medio rari chatear por foro pero me encanta ❤️✨ jaja

    #44617

    Carmen Laura
    Participante

    Vivo en Rosario, Santa Fe, a pocas cuadras del majestuoso Rio Paraná y una actividad como esta no puedo dejar de rendirle tributo.
    Poema “Rio Paraná”, por Julio Federik
    I El Color

    Aluvionales tierras despegadas

    De las costas de un trópico asoleado

    Con el limo feraz atravesado

    por raíces de selvas invasoras.

    Barros que traen la lombriz umbría

    Y se deshacen en tus correntadas

    en ese tinte de madera vieja

    Que el sol barniza y la mañana aclara.

    Ese color de nutria desvelada

    De efímeros terrones desgarrados

    Y de greda de arcillas que aún sueñan

    Con algún alfarero alucinado.

    Ese color que nos cubrió de risas

    En la salpicadura de algún juego

    Y entre brincos y arenas de la infancia

    una madre asustada nos llamaba

    II El Aire

    Río de los barros diluidos en caminos

    El de abajo y de arriba, con agua en correntada

    Que vas llevando vida en polen fecundado

    Y en la semilla alada de chaucha y panaderos.

    Por tu mundo de peces de oscuridades hondas

    Pelearas el descuido que depreda su raza

    Y habrá nuevos desoves y alguna algarabía

    Que nos muestre de nuevo cómo triunfa la vida.

    Rio de las calmas y las siestas planchadas

    De las horas más quietas y las tardes soleadas

    De ese viento dormido en un aire tranquilo

    Donde amainó el capricho su talante bravío

    Rio de las brisas que son como un suspiro

    Propiciándole el rumbo fluvial a algún velero

    Y la ciudad respira con un aire ligero

    Y hasta el ánimo vuelve auspicioso y festivo.

    Río de los ímpetus del viento desbordado

    Y su estampida loca retumbando en el cielo

    Y el rugido en los árboles de pumas enojados

    Alzando marejadas en canchas desbocadas.

    III Heráclito

    Río que pasas como pasa el tiempo

    Sin que nadie nos diga los pasos que has tenido

    Nadie contó en las tardes camalotes errantes

    Que lleva la corriente a tu delta extendido

    Mi vida tiene miles de tus pasos cantores

    Porque hace mucho tiempo que ando por la ribera

    Porque me enamoré diciendo algún verso encendido

    Entre líneas y anzuelos de la aburrida espera.

    Y andaba con los remos haciendo que remaba

    Entre remansos necios de distintos calados

    Y por ahí soltaba las velas de una idea

    Y era un velero alegre mi sueño enamorado

    Y así pasaba el tiempo y así pasaba el río

    Hoy nos cuentan los años… Y no el paso del río

    Uno tiene la forma y otro tiene el sonido

    Y uno prefiere el canto de un silvo atardecido.

    Por las ollitas negras se engrasan las estrellas

    Y el surubí se fríe cerquita de la costa

    Y es la misma canoa donde achicó mil veces

    el brazo del abuelo, la que reman los nietos

    Y uno llega a la costa y se le van los ojos

    a los islotes quietos o al brillar de la arena

    y ve pasar el río con la misma sonrisa

    que vió el minuán callado y el español con peto.

    ¿Por qué si te vas lejos tu movimiento trae

    Esos interrogantes que nos deja el espejo?

    Yo quiero que la urdimbre de tu nervio bravío

    Se me pegue en el aire que respiro contigo

    Quiero pelearle al tiempo las horas de apatía

    Con las olas que rompen las líneas de crujía

    No es tu paso de río el que nos deja viejos

    Es no encender la llama que trae tu consejo

    IV Los Barcos

    Rio de los barcos y las lanchas costeras

    Los que trepan aguas, los que están bajando

    Los que son viajeros, los que van y vienen

    Los que ya pasaron y los que se están yendo.

    Barcos que se llevan del vientre profundo

    Paridez de trigos de soles brillantes

    Del cereal que nutre su grano en la tierra

    Y con lleva el viento y el sol y los cantos.

    Barcos que cruzaron la luna en el rio,

    Que en el paso abrevan su callado influjo

    Y como las aguas y como los peces

    Van acumulados con las noches viejas.

    Crisolaron fuegos de verdes veranos

    Con los aguaceros del invierno lila

    Y sintieron suaves caricias de brisas

    Y las bofetadas de las embestidas.

    Barcos que trajeron a la enamorada

    La que a cada rato se iba al horizonte

    Y encontró alegrías en un solo muelle

    Cuando pitó el barco sus avisos roncos.

    Barcos de las chatas y contenedores

    Con las proas puestas rumbo a las guaranias

    Barco de las cargas y de los sudores

    Por el viejo cauce llegando y llegando.

    Lanchas del pasado de los estudiantes

    Las del ruido lerdo del motor cansado

    Que a veces traía algún diplomado

    Y alguna tristeza callada, callada.

    Barcos con sus velas soltadas en siesta

    Con un sotavento que apenas es brisa

    Y de la barranca de la toma de agua

    Veíamos su baile, su cruce y su risa.

    Barcos y canoas cruzando la orilla

    La carne diversa del fruto del río

    El dorado esquivo las bogas y el bagre

    Y los espineles con su espera lerda.

    La gente que espera, la gente que viaja

    Aunque más no sea hacia la de enfrente

    Y busca el abrigo y se trae el poncho

    O alguna sonrisa que siente y que siente.

    Agua de este río que llega profundo

    Aunque apenas moje la mano y la cara

    Qué tanto nos dejas, qué tanto nos traes

    qué tanto nos quieres tener en tu mundo!

    V Los Pájaros

    Cada pájaro del río

    sabe que es su territorio

    Las garzas de cuello fino

    con los colores del alba

    Y el sirirí, desde lo alto

    O en las lagunas isleras.

    Siempre saben que es su casa

    aunque anden revoloteando.

    Basta que cuele sus luces

    en redondez incompleta

    que en esas islas dormidas

    se ve al sol desperezando.

    Ahí los pájaros comienzan

    a descubrir los colores

    que de a poco van saliendo

    como si fuera un milagro.

    Primero la franja gris

    Que iguala verde con rojo

    Y la forma del carpincho

    Con una mata de abrojos

    La comba gana el celeste

    Con su luna amanecida

    Y hay un lucero que ríe

    diamantes que se están yendo

    El cardenal amarillo

    Empieza a llenar el aire

    Con su lujo de cristales

    Y poco a poco las formas

    Nos dejan ver en la costa

    Dos canoítas con frío

    Que andan por la madrugada

    Hurgando los espineles.

    Martin Pescador trepó al aire

    Para lanzarles la flecha

    A las mojarras inquietas

    Que buscan la claridad

    Y el biguá acomoda el cuello,

    La garza su pico largo

    y en collar de los patos

    hay un color vegetal

    Ya el sol pintó los colores

    Y casi todos los pájaros

    Con su grito o con su canto

    Están diciendo que están

    El rio sigue despierto

    Sólo se llena de sueños

    Pero sigue palanqueando

    Como siempre adonde va.

    VI Gente

    Madera de palo grueso con cinco lustros de lucha

    Las bandas recién pintadas y un rumbo calafateao

    una cadena en la proa que apenas brilla en la punta

    y un par de remos dispuestos a cruzar un temporal.

    Un tarrito para achique y otro grande, el del pescado

    Dos tablas horizontales para sentarse no más

    Un asiento hay en la popa por si alguien necesitara

    Y un cuchillo pa las chuzas y para despanzurrar.

    Dos brazos pa hacer palanca con remos madera dura

    La carnada, por las dudas no encuentren ninguna más.

    Por´ai una pava vieja, con ollines y abollones

    Una cebadura nueva y un mate para aliviar.

    Una tricota de lana que deja afuera los brazos

    El sombrerito que abriga pero que lo hace sudar

    Las botas de goma gruesa que ya zurció con alambre

    Y el cinturón de cuerina que siempre debe ajustar.

    Por ahí algunos le dicen que el espinel está cerca

    Del canal por donde pasan los empujes y las chatas

    Y que le queda más lejos, para volver apurao

    Pero es difícil que cambie y nada da qué pensar.

    El río tensa el alambre que está prendido en el lecho

    Hay cemento en una rueda o una piedra nada más

    Y en el alambre las tanzas van hundiendo los anzuelos

    Y el encarnado que a veces, apenas resultará.

    El madrugón no lo achica ni lo detiene la lluvia

    El viento fuerte tampoco le quita su voluntad

    Y hay días que la tormenta lo invita a juntar coraje

    Y le discute a las olas cómo se monta un bagual

    El rostro tiene los soles mezclados con madrugones

    y en el pelo hay escondida alguna escarcha, no más

    y como un hombre de rio aprendió el valor que tiene

    en este mundo del agua la mano que ha de brindar.

    #44620

    Rocío
    Participante

    ¡Buenas! Les comparto un fragmento del poema «La Pampa es un viejo mar» de Juan Ricardo Nervi en donde se menciona al caldén, una especie propia de la región y de la Argentina:

     

    Tierra para estar de pie

    con las vigilias del tiempo

    a veces entre los cardos

    y se va desgranando el suelo

    Y su llanto de sangre y sal

    se llora su río muerto.

    Busque en el pobre hachador

    su cara de jornalero

    la médula de un caldén

    hallará si escarba el hueso.

     

    También aprovecho para recomendarles dos libros que describen muy bien el paisaje pampeano:

    >Los llanos, de Federico Falco

    >Las aventuras de la China Iron, de Gabriela Cabezón Cámara

     

    ¡Saludos!

    #44626

    Norberto
    Participante

    Mi referente fue y será Juan Carlos Chebez (1962-2011), me introdujo al maravilloso mundo de la conservación áreas naturales protegidas y el amor por la fauna silvestre.

    Desde adolescente, Juan Carlos Chebez caminó en paralelo las sendas de la gestión conservacionista y la investigación naturalista guiado por dos faros: las especies argentinas en peligro de extinción y las áreas naturales. En el seno del colegio secundario formó la Asociación para la Conservación de la Naturaleza Argentina (ACNA). Ingresó a principios de la década de 1980 a la Fundación Vida Silvestre Argentina como técnico y, además, lideró el Grupo de Estrategia Nacional de Áreas Naturales (GENAN).

    Fue asiduo visitante de Entre Ríos a la Selva del Montiel ese lugar que llamó el país del Ñandubay escribiendo un artículo junto a Eduardo Haene en la revista Todo es Historia en 1995 una crónica que describió en detalle el monte nativo entrerriano con sus habitantes, fauna y flora que consideraba necesario conservar.

    Nunca abandono su lado cultura como Sacha Juan y rescato un poema de Colón Rivero, de un guía que lo llevo a conocer el Montiel.

    Sin más, va la poesía del Pocho Rivero, alzando su grito contagioso por la Selva de Montiel, sumando su voz y su fuerza interior para que algún día logremos entre todos proteger este ambiente bello, salvaje y lamentablemente cercado hoy en día por la topadora insensible y los desalmados cultivos de soja:

    El gran crimen vegetal
    Buscando siempre “El Montiel”
    para vivir su belleza
    y que con gran entereza
    disfrutábamos del monte,
    que ocultaba al horizonte
    hasta no hace muchos días.

    Hoy, me quedó el alma fría
    al mirar esos lugares
    que son sólo peladares
    con montañas de cenizas
    que de lejos se divisan
    de las grandes quemazones
    que nacen de las sinrazones
    de la ambición del humano.

    #44628

    Maximiliano Emmanuel
    Participante

    Hola buenas tardes , les comparto la letra de la canción de Rubén Patagonia , AL SUR DEL VIENTO .

    Estas letras reflejan en mi memoria , el amor por esa tierra , ese sur , esas montañas ,ese lago , la meseta , la nieve , el coirón , ese viento que abrazo, que mientras mas fuerte es , es una caricia al alma de un patagónico , donde el guanaco y el choique se asoman, y claro un amigo en el aire es mejor , nuestro amado Cóndor que tanta paz da desde las alturas , son muchos los sentimientos encontrados por la comparto , desde ya muchas gracias .

     

    <span style=»color: #202124; font-family: Google Sans, arial, sans-serif-medium, sans-serif;»><span style=»font-size: 28px; white-space: nowrap;»>Al sur del viento</span></span>

    Canción de Rubén Patagonia

    Letras

    Cuando sopla el viento trae fuerzas

    Que se meten en mi alma

    Y estallan en mi garganta

    Y una extraña mezcla de memorias

    En pedazos de esta historia

    Trae el viento en su carcasa

    ¡Ay!, somos parte del viento del sur

    Frío azul

    Cuando sientas en tu piel la brisa

    Date cuenta que montada en ella

    Va nuestra esperanza

    De sueños postergados de muchos

    Que nos despojaron verdes

    Pretensiones de unos pocos

    ¡Ay!, somos parte del viento en el sur

    Frío y luz

    Pero el viento sabe que de viento

    Va naciendo esta esperanza

    Hecha piel en el desierto

    Y que cruzando al sur del colorado

    Tan amado y tan golpeado

    Entrás al reino del viento

    ¡Ay!, somos parte del viento en el sur

    Frío azul

    ¡Ay!, somos parte del viento en el sur

    Frío azul

    Frío y luz

    Frío azul

    Y que cruzando al sur del colorado,

    Tan amado y tan golpeado,

    Tantos sueños postergados,

    Va naciendo nuestra esperanza

     

    <div class=»GRl5yb a8pxAe» style=»max-height: 120px; visibility: inherit; color: #202124; font-family: arial, sans-serif; font-size: 14px;»>
    <div id=»JTPWx» class=»FJIcp» role=»tablist» data-hveid=»CAwQAA»></div>
    </div>

Viendo 20 entradas - de la 161 a la 180 (de un total de 213)
  • El foro ‘Actividad “Los naturalistas y nuestro patrimonio natural”’ está cerrado y no se permiten nuevos debates ni respuestas.
✎ Responder