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4to Foro curso Consumo Responsable – Conectar con la Tierra, Conectar con la Comunidad

  • Este debate tiene 485 respuestas, 451 mensajes y ha sido actualizado por última vez el hace 9 meses por Irina.
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  • #68262

    María Lucrecia
    Participante

    Creo que podemos pasar de la acción individual a la acción colectiva fortaleciendo los espacios de encuentro y reflexión dentro de nuestras comunidades educativas. Desde la escuela, por ejemplo, podemos generar proyectos compartidos que promuevan el consumo responsable, el compostaje, la reutilización de materiales o la creación de huertas comunitarias. Cuando cada persona se siente parte y ve el impacto de sus acciones junto a otros, el compromiso se multiplica.

    El desafío está en transformar la conciencia en participación activa, en decisiones cotidianas que se sostengan en grupo y que inspiren a más personas. Solo así podremos construir una cultura ambiental que no dependa de esfuerzos aislados, sino de una verdadera red de colaboración. 🌎💚

    #68264

    Ana Beatriz
    Participante

    Hola!

    Es fundamental crear conciencia en la sociedad sobre los temas ambientales, pero más importante aún es exigir a los gobiernos que se cumplan las leyes, es fundamental la divulgación desde organizaciones o incluso individualmente en las redes y en la localidad donde nos movemos diariamente. El cuidado ambiental debería ser un tema tan importante y central como cualquier otro que se ve en las noticias, la calidad de vida debería ser tema de importancia para todos ya que todos tenemos derecho a vivir en un ambiente sano.

    Sin dejar de lado las practicas ambientales amigables con el ambiente. Todo suma…

    Saludos

    Ana

     

     

     

     

    #68266

    Mariangeles
    Participante

    Hola buenas noches.

    Según Sergio Federovisky las acciones personales (como reciclar, reducir el consumo o evitar el uso de plásticos) son valiosas, pero resultan insuficientes frente a la magnitud y complejidad de la crisis ambiental contemporánea. Esto no puede resolverse únicamente desde la ética individual, sino que requiere transformaciones colectivas, estructurales y políticas.

    Por lo que la acción colectiva es la vía que permite coordinar esfuerzos, generar incidencia en las políticas públicas y construir un modelo de desarrollo sustentable que integre las dimensiones ecológica, social y económica.

    En nuestro contexto local, este cambio puede materializarse a través de la articulación entre ciudadanos, instituciones educativas, organizaciones sociales y gobiernos locales. Por ejemplo, la creación de redes comunitarias de reciclaje, programas escolares de educación ambiental o campañas de reforestación urbana son acciones que trascienden lo individual y fortalecen el sentido de corresponsabilidad. La participación activa de los distintos actores sociales amplía el alcance de las iniciativas y posibilita que los esfuerzos se traduzcan en transformaciones concretas del entorno.

    Asimismo, la educación ambiental cumple un papel estratégico en este proceso. Promover espacios de formación, debate y reflexión crítica en las instituciones educativas contribuye a formar sujetos conscientes, informados y capaces de actuar colectivamente. Desde esta perspectiva, la educación no solo transmite conocimientos, sino que también impulsa valores como la cooperación, la solidaridad y el compromiso con el bien común.

    Entonces, la transición de la acción individual a la colectiva requiere repensar la noción de ciudadanía ambiental. Cuidar el ambiente no debe entenderse como una responsabilidad aislada, sino como una práctica social compartida que se construye desde la participación y la organización.

    #68267

    Antonio Lino
    Participante

    Buenas noches a todos/as:

    Hoy me tomé un momento para observar la naturaleza cercana y recordé la importancia de sentirnos parte de ella. Como plantea Sergio Federovisky, la conciencia individual no alcanza si no logramos transformarla en acciones colectivas. Desde la escuela, podemos impulsar ese cambio organizando proyectos ambientales institucionales, formando patrullas ecológicas con estudiantes y familias, y articulando con organismos locales. De esta forma, las pequeñas acciones personales se transforman en un compromiso comunitario sostenido, capaz de generar verdaderos cambios.

    #68269

    Yanina
    Participante

    Para pasar de la acción individual a la acción colectiva, primero necesitamos reconocer que cuidar el ambiente no depende solo de los pequeños gestos personales, sino de organizarnos y actuar junto a otros. Cuando compartimos valores y preocupaciones con nuestra comunidad —en la escuela, el barrio o el trabajo— podemos impulsar proyectos comunes y exigir políticas que generen cambios reales, como una mejor gestión de residuos o el uso de energías limpias. Así, la conciencia individual se transforma en una fuerza colectiva capaz de proteger de verdad la naturaleza con la que estamos reconectando.

    Primero:
    Hay que entender que separar residuos o usar una bicicleta ayuda, pero no cambia el modelo económico o energético que genera el daño ambiental.
    Buscar organizaciones vecinales, cooperativas, movimientos ambientales o grupos escolares/universitarios donde las acciones se coordinan y multiplican su impacto
    Generar diálogo y educación ambiental en nuestras comunidades, para construir una visión compartida del problema.
    Segundo:
    Exigir políticas públicas, soluciones ambientales que dependen del Estado y de la presión social (transporte público sustentable, energía limpia, gestión de residuos)
    Participar en procesos institucionales: peticiones, consultas públicas, presupuestos participativos o proyectos comunitarios con apoyo municipal
    Transformar el consumo en una acción política, eligiendo productos y empresas que respeten criterios ambientales y sociales.

    Tercero:
    Construir comunidad: cuando muchas personas adoptan y comparten hábitos sostenibles, estos dejan de ser “individuales” y se vuelven la norma.

    Visibilizar ejemplos locales que muestren que la acción colectiva es posible (huertas urbanas, reciclaje cooperativo, redes de consumo responsable).

    Educar en valores comunes, porque la acción colectiva surge cuando sentimos que formamos parte de algo más grande que nosotros mismos.

    En sintesis, pasar de lo individual a lo colectivo implica organización, participación y presión política, ademas de un cambio cultural que reemplace la idea de «yo cuido el planeta» por «nos cuidamos entre todos»

    #68278

    Carina
    Participante

    Para pasar de la acción individual a la acción colectiva en nuestro contexto, es necesario que cada uno de nosotros tome conciencia de que sus hábitos y decisiones cotidianas tienen impacto en el ambiente, pero también que ese cambio personal debe unirse al de otros para generar transformaciones reales.
    Podemos organizarnos en agrupaciones, centros escolares o barriales para realizar acciones conjuntas como campañas de reciclado, huertas comunitarias o jornadas de limpieza. Además, es importante compartir información y motivar a otras personas a involucrarse, porque solo así las pequeñas acciones individuales se convierten en un movimiento colectivo capaz de influir en políticas y decisiones más ampliasEn Santa Rosa (provincia de La Pampa) hay varias acciones y programas de carácter ambiental en marcha.En diciembre de 2024 se llevó a cabo en Santa Rosa la plantación de especies nativas en el “Parque Sustentable” del barrio Nueva Vista, promovida por la Secretaría de Ambiente y Cambio Climático de La Pampa. Otra acción fue una campaña de recolección y reutilización de neumáticos fuera de uso. En Santa Rosa enviaron neumáticos a una empresa para su reciclado y así evitar el riesgo ambiental.
    Participar en actividades puntuales como plantaciones comunitarias, jornadas de limpieza, campañas de reciclaje o charlas en escuelas, me parece de gran importancia y ya se están desarrollando de a poco.Como dice la frase del foro: “Lo individual es el punto de partida, pero lo colectivo es el motor del cambio estructural.”
    Cada paso personal cuenta, pero el verdadero cambio se logra cuando actuamos juntos.

    Nos leemos , Carina

    #68283

    Giuliana
    Participante

    Buenas noches
    Para pasar de la acción individual a la acción colectiva, es necesario que cada persona comprenda que sus pequeñas decisiones cotidianas —como reducir residuos, cuidar los espacios comunes o consumir de manera responsable— tienen un impacto cuando se suman a las de otros. El primer paso es compartir esas acciones, generar conciencia y motivar a quienes nos rodean: familia, escuela, comunidad.
    Cuando esas prácticas individuales se organizan en proyectos comunes (campañas, jornadas de limpieza, huertas comunitarias, actividades escolares, etc.), se transforman en acción colectiva. Esto implica diálogo, cooperación y compromiso con un mismo objetivo: cuidar el ambiente y promover un cambio sostenible.

    En síntesis, lo individual es el punto de partida, pero el verdadero cambio se produce cuando logramos unir esfuerzos y construir comunidad en torno a un propósito compartido

    #68288

    Josué Abraham
    Participante

     

    Estrategias para la acción colectiva en el consumo.

    El paso de lo individual a lo colectivo se materializa cuando las decisiones de consumo se coordinan para enviar un mensaje claro al mercado y a la sociedad:

    1. Generación de demanda colectiva (presión al mercado).

     

     

    La forma más efectiva de pasar a la acción colectiva es a través de la demanda unificada:

    • Demandar productos con bajo impacto ambiental: Cuantos más consumidores demanden localmente productos con bajo impacto, más fácil será cambiar las decisiones de los productores, generando un efecto positivo en el ambiente y la manera de vivir.
    • Forzar el cambio de prácticas empresariales: La suma de millones de decisiones individuales crea tendencias que obligan a las empresas a adoptar prácticas sostenibles. Al elegir opciones sostenibles, se ejerce presión sobre las empresas para que se adapten.
    • Apoyar el Comercio Local: Al avalar con la compra aquellos sistemas de producción que priorizan la protección ambiental, la ética y la justicia social, se potencia una alternativa social de producción e integración.

     

     

    2. Organización y colaboración

    La acción colectiva requiere ir más allá del hábito personal y comenzar a interactuar y organizarse con otros:

    • Educación y Concienciación: La juventud, al educarse en el consumo responsable, puede educar a sus mayores, ampliando el impacto de la acción a nivel familiar y social.
    • Involucramiento en la Comunidad: Unirse o iniciar acciones colaborativas en comunidades, instituciones o grupos de amigos sobre temas que preocupan, como el reciclaje, el compostaje o la lucha contra un vertedero contaminante.
    • Diálogo con Gobiernos y Empresas: Exigir a los gobiernos y empresas que se comprometan con el cuidado del ambiente y adopten modelos de producción sostenibles.

     

     

    3. cambio sistémico

    El objetivo final de la acción colectiva no es solo consumir diferente, sino cambiar las reglas del juego:

    • Mirada Sistémica: Entender que la problemática ambiental y de consumo es sistémica, por lo que resolverla requiere cambiar el sistema, y no solo culpar a un individuo.
    • Participación en Acuerdos: Como ciudadanos, participar activamente en el debate y la implementación de acuerdos multilaterales sobre el medio ambiente.
    #68293

    María Laura
    Participante

    Buenas noches a todos.
    Respondiendo a la pregunta del foro sobre cómo pasar de la acción individual a la acción colectiva en nuestro contexto, creo que el video nos da una respuesta contundente: el salto es fundamentalmente político.
    Federovisky argumenta que la conciencia individual, si bien es valiosa, no es suficiente. El sistema nos ha hecho creer que los problemas ambientales se resuelven con la suma de acciones individuales, a lo que él llama el «nuevo hombre verde». Sin embargo, esto nos mantiene en un rol de consumidores responsables y desvía la atención de los verdaderos responsables y de la raíz del problema: un modelo de progreso que es insostenible.
    Manifiesta que el paso de lo individual a lo colectivo no se da sumando más personas que reciclen, sino transformando nuestro rol de consumidores pasivos a ciudadanos activos.
    En nuestro contexto, esto no significa dejar de hacer nuestras acciones individuales (como separar residuos o cuidar el agua), sino entender que esas acciones solo cobran verdadero sentido si las enmarcamos en una acción colectiva mayor.
    Ese salto significa: dejar la culpa y asumir la exigencia. En lugar de sentirnos culpables por no reciclar, debemos exigir políticas públicas. Por ejemplo, exigir a nuestros municipios un sistema de gestión de residuos eficiente, en lugar de solo culpar al vecino que no separa.
    La organización local, apoyando u organizándonos en espacios barriales, asambleas socioambientales o con vecinos para elevar reclamos concretos. Exigir la protección de espacios verdes locales, el control de las fumigaciones en zonas periurbanas o la fiscalización de las industrias que contaminan nuestros ríos.
    Como dice Federovisky, 100 empresas son responsables del 71% de las emisiones. La acción colectiva en nuestro contexto es presionar políticamente para que esas grandes corporaciones (y sus expresiones locales) sean reguladas, sancionadas y obligadas a cambiar sus métodos de producción.
    La acción colectiva más poderosa es la acción política: organizarnos como sociedad para exigir un cambio en el sistema y en las reglas de juego, no solo en nuestros comportamientos individuales.

    Saludos a todos.

    #68294

    Analía Alejandra
    Participante

    El video “Para cuidar el ambiente, la conciencia no alcanza” de Sergio Federovisky plantea que la conciencia individual, aunque necesaria, no es suficiente para generar un verdadero cambio ambiental. Las acciones personales: como separar residuos o reducir el consumo de plásticos, son valiosas, pero no alcanzan si no se transforman en acciones colectivas que involucren a la comunidad, las instituciones y las políticas públicas.

    Para pasar de la acción individual a la colectiva, es necesario organizarse y trabajar en conjunto. En el contexto escolar, por ejemplo, se pueden formar grupos o cooperativas que planifiquen proyectos ambientales comunes: campañas de reciclaje, reducción de residuos, plantación de árboles o jornadas de limpieza. Estas iniciativas deben vincularse con las autoridades de la escuela, el municipio u otras organizaciones locales para generar políticas y compromisos sostenibles en el tiempo.

    #68295

    Roxana Gabriela
    Participante

    Podemos pasar de la acción individual a la accion colectiva , entendiendo que nuestras decisiones ,y acciones tienen un impacto en la comunidad escolar . A travez del trabajo en equipo , proyectos compartidos con otras areas , un trabajo articulado , para tranformar pequeños gestos gestos individuales , en acciones que fortalecen el compromiso colectivo. Promover este accionar a los alumnos y que ellos lo lleven a sus casas y a la comunidad, aprendiendo que el cambio se construye entre todos.

    #68297

    Alexis
    Participante

    Buen día.

    Entiendo que podemos pasar de la acción individual a una colectiva fomentando, desde instituciones como la escuela, el trabajo en equipo. Con esto quiero decir que no sean acciones individuales sino un accionar mas masivo en donde todos/as desde distintas posturas, reflexiones e ideas puedan participar en un proyecto en común.

    Dentro del ámbito escolar es necesario que cada una de las propuestas de trabajo haga un espacio a estas problemática en forma transversal e invite a la reflexión permanente. Es decir, durante todo el año debe existir cierta continuidad en el trabajo.

    #68300

    Gabriela
    Participante

    Buenos días! Teniendo en cuenta lo visto en las clases , creo que pasar de la acción individual a la acción colectiva , es indispensable para cuidar el ambiente en el que vivimos.
    Por lo tanto para construir una comunidad más comprometida con el cuidado del medio ambiente; creo se debe compartir con otros esos pequeño hábitos y prácticas sustentables a través de proyectos y actividades donde la sociedad se involucre.
    Por ejemplo se puede promover en barrios campañas de cuidado de espacios verdes, programas de reciclaje, creación de huertas ecológicas, campañas de concientización sobre los beneficios del consumo responsable, para lograr así que todas las personas poco a poco se involucren en el cuidado del lugar donde habitamos, uniendo esfuerzos y generando compromiso comunitario.

    #68320

    Katherina
    Participante

    El video de Sergio Federovisky plantea una idea clave: no alcanza con que cada persona haga pequeños cambios si no logramos una transformación colectiva. En nuestro contexto, pasar de la acción individual a la colectiva implica organizarnos, compartir información y trabajar juntos para influir en los espacios donde se toman decisiones.
    Por ejemplo, además de separar los residuos o reducir el consumo en casa, podemos impulsar campañas en nuestras comunidades, participar en proyectos ambientales de nuestra institución o promover normas más sostenibles dentro de los lugares donde estudiamos o trabajamos.

    Cuando muchas pequeñas acciones se coordinan y sostienen en el tiempo, se convierten en un movimiento capaz de generar cambios reales.

    #68326

    ALEJANDRA ROXANA
    Participante
    #68338

    ALEJANDRA ROXANA
    Participante

    Debemos repensar que se debe actuar mas alla de ser un ser individual, ante el desarrollo del cuidado del medio ambiente.

    Se puede seguir realizando diferentes tareas para lograr los cambios como ser individual, pero debemos entender que colectivamente formamos parte de un todo, y somos parte de una construccion colectiva, en la cual como personas debemos exigir a las autoridades pertinentes sobre politicas de cuidado del medio ambiente.

    Porque asi como se expresa, queda cada vez queda menos tiempo. Y la responsabilidad es compartida, todos debemos colaborar, desde nuestros hogares, desde las instituciones educativas, desde la sociedad misma.

    Ante pequeñas acciones individuales en conjunto con el resto de las personas de manera colectiva y con esfuerzos podemos cuidar a nuestro inmenso planeta.

    #68341

    Veronica Gabriela
    Participante

    https://docs.google.com/document/d/1tzUehyVmSaSNdGzFbaCzO5-UzBUh5I81LRS-qLAl3RI/edit?usp=sharing

    Buenas… les comparto algunas fotos del dia de ayer Martes 28 donde con el grupo de estudiantes que esta investigando sobre Humedales, visitamos el Humedal del Lago Iyere que se encuentra en el Parque San Carlos de nuestra ciudad Concordia.

    Fuimos recibidas por el guardaparque que les conto su historia, su importancia biologica y la necesidad de hacer valer los humedales por su equilibrio biologico.

    Con respecto a las acciones individuales y colectivas, creo que algo se esta haciendo en la ciudad, somos pocos los que estamos inmersos en el cuidado ambiental, pero se hacen acciones de cuidado, concientizando y divulgando, desde nuestro lugar tratando de enseñar con el ejemplo y con actividades que sean significativas y valiosas para los estudiantes. Yendo a donde vemos un problema ambiental de nuestro entorno y por medio de la investigacion aportar nuestro granito de arena a la sociedad para tener un ambiente sano.

    Compartir experiencias, datos, acciones, hace que otros se motiven y se sumen al cambio.

    Saludos cordiales

    Santana Verónica

    #68349

    Tania
    Participante

    Hola colegas!

    <span lang=»ES» style=»font-family: ‘Calibri’,sans-serif; mso-ascii-theme-font: minor-latin; mso-hansi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-ansi-language: ES;»>Después de analizar el video y el material de la clase, entendí que muchas veces creemos que nuestras pequeñas acciones no cambian nada, pero en realidad son el punto de partida para transformar nuestra forma de vivir y de consumir. Cuidar el ambiente empieza con decisiones personales —como comprar solo lo necesario, reducir el uso de plásticos o evitar el desperdicio de alimentos—, pero <strong data-start=»758″ data-end=»850″><span style=»font-family: ‘Calibri’,sans-serif; mso-ascii-theme-font: minor-latin; mso-hansi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-theme-font: minor-latin; font-weight: normal; mso-bidi-font-weight: bold;»>el verdadero impacto aparece cuando esas acciones se multiplican y se vuelven colectivas</span><b style=»mso-bidi-font-weight: normal;»>.</b></span>
    <p data-start=»855″ data-end=»1271″><span lang=»ES» style=»font-family: ‘Calibri’,sans-serif; mso-ascii-theme-font: minor-latin; mso-hansi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-ansi-language: ES;»>Podemos pasar de la acción individual a la colectiva si <strong data-start=»911″ data-end=»944″><span style=»font-family: ‘Calibri’,sans-serif; mso-ascii-theme-font: minor-latin; mso-hansi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-theme-font: minor-latin; font-weight: normal; mso-bidi-font-weight: bold;»>compartimos lo que aprendemos</span> y motivamos a otros a sumarse. En nuestro contexto, por ejemplo, en la escuela o en el barrio, podríamos organizar una <strong data-start=»1064″ data-end=»1100″><span style=»font-family: ‘Calibri’,sans-serif; mso-ascii-theme-font: minor-latin; mso-hansi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-theme-font: minor-latin; font-weight: normal; mso-bidi-font-weight: bold;»>campaña de reducción de residuos</span>, promover el uso de <strong data-start=»1121″ data-end=»1145″><span style=»font-family: ‘Calibri’,sans-serif; mso-ascii-theme-font: minor-latin; mso-hansi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-theme-font: minor-latin; font-weight: normal; mso-bidi-font-weight: bold;»>bolsas reutilizables</span>, armar una <strong data-start=»1157″ data-end=»1183″><span style=»font-family: ‘Calibri’,sans-serif; mso-ascii-theme-font: minor-latin; mso-hansi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-theme-font: minor-latin; font-weight: normal; mso-bidi-font-weight: bold;»>compostera comunitaria</span> o participar en ferias de intercambio de ropa para reducir el consumo de moda rápida.</span></p>
    <p data-start=»1273″ data-end=»1593″><span lang=»ES» style=»font-family: ‘Calibri’,sans-serif; mso-ascii-theme-font: minor-latin; mso-hansi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-theme-font: minor-latin; mso-ansi-language: ES;»>La idea es entender que <strong data-start=»1297″ data-end=»1358″><span style=»font-family: ‘Calibri’,sans-serif; mso-ascii-theme-font: minor-latin; mso-hansi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-theme-font: minor-latin; font-weight: normal; mso-bidi-font-weight: bold;»>el cambio no depende solo de grandes empresas o gobiernos</span>, aunque las políticas públicas son prioritarias, sino también de nosotros como comunidad. Si cada persona se compromete y contagia a otras, las acciones pequeñas se convierten en una <strong data-start=»1494″ data-end=»1590″><span style=»font-family: ‘Calibri’,sans-serif; mso-ascii-theme-font: minor-latin; mso-hansi-theme-font: minor-latin; mso-bidi-theme-font: minor-latin; font-weight: normal; mso-bidi-font-weight: bold;»>fuerza colectiva que puede transformar la realidad ambiental de nuestra provincia y del país</span><b style=»mso-bidi-font-weight: normal;»>.</b></span></p>
    Saludos!

    #68350

    María del Mar
    Participante

    El consumo responsable comienza en casa, en las decisiones cotidianas que tomamos al comprar y usar los productos. Muchas veces adquirimos comida o ropa por impulso, sin pensar si realmente la necesitamos. Estas compras innecesarias no solo afectan nuestra economía familiar, sino que también tienen un impacto ambiental profundo.
    Cada prenda de vestir implica el uso de grandes cantidades de agua y energía, además de generar contaminación durante su producción y transporte. De igual forma, cuando desperdiciamos alimentos, estamos desperdiciando también los recursos naturales y humanos que se invirtieron en su cultivo, transporte y distribución.
    Fomentar el consumo responsable desde el hogar significa enseñar a valorar lo que tenemos, planificar las compras y optar por productos duraderos, reutilizables o de origen local. Es una forma concreta de cuidar el planeta y de construir hábitos más sostenibles que beneficien a las generaciones futuras. En definitiva, ser consumidores conscientes es un acto de responsabilidad y amor hacia nuestro entorno y hacia nosotros mismos.

    #68356

    Juan
    Participante

    Hola buenos días

    • Creo que pasar de la acción individual a la acción colectiva implica comprender que nuestros pequeños gestos cotidianos no terminan en nosotros, sino que se multiplican cuando se comparten. Cada vez que elegimos reducir el desperdicio de comida, comprar menos ropa o reutilizar lo que tenemos, estamos marcando un camino posible para otros. Pero si esas decisiones se mantienen solo en lo personal, el impacto es limitado.

    En mi contexto, en Juan Bautista Alberdi, creo que podríamos empezar generando espacios comunitarios donde se promueva el consumo responsable: ferias de trueque, talleres de compostaje, charlas en las escuelas o campañas vecinales para reducir los residuos. A veces no hace falta una gran estructura, sino sumar voluntades y contagiar entusiasmo.

    • Pasar a la acción colectiva significa animarnos a trabajar juntos, a compartir lo que aprendemos y a demostrar con hechos que cuidar el ambiente no es una moda, sino una forma de vida que mejora nuestro entorno y fortalece los lazos entre las personas. Solo así, con conciencia y cooperación, podremos lograr un cambio real.
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