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3er Foro del curso EA para el Consumo Responsable – Formar consumidores críticos desde la escuela

  • Este debate tiene 569 respuestas, 527 mensajes y ha sido actualizado por última vez el hace 9 meses por Juan Pablo.
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  • #67494

    Nelida Adriana
    Participante

    Buenas tardes a todos!!
    <p style=»box-sizing: border-box; margin: 10px 0px; -webkit-font-smoothing: antialiased; font-family: Roboto, ‘Helvetica Neue’, sans-serif; font-size: 12px;»><span style=»box-sizing: border-box; font-weight: bold;»>¿De qué manera la enseñanza en las instituciones educativas puede contribuir a formar estudiantes informados y críticos respecto a sus patrones de consumo?»</span></p>
    La escuela es el segundo hogar de los alumnos, el cual se encarga de brindarle los conocimientos, y herramientas cuyo objetivo es  desarrollaran en ellos el pensamiento critico y reflexivo, el cual es un instrumento fundamental para cambiar el presente y futuro de las generaciones presentes y venideras.
    <p style=»box-sizing: border-box; margin: 10px 0px; -webkit-font-smoothing: antialiased; font-family: Roboto, ‘Helvetica Neue’, sans-serif; font-size: 12px;»><span style=»box-sizing: border-box; font-weight: bold;»>¿Qué acciones específicas pueden implementarse en las escuelas para fomentar el aprendizaje sobre prácticas de consumo ético, sostenible y consciente?</span></p>
    en cuanto a las acciones que se pueden plantear desde lo objetivo, podría ser desarrollar proyectos que no solo hagan participe a la familia, sino también a la sociedad, mostrando el impacto que tiene el consumismo excesivo.

    -trabajar de manera transversal la economía circular.

    -crear una radio en la que informa a las familias los beneficios de una economia circular, sobre el impacto del consumismo.

    -a su vez hacer participe a la sociedad mediante una feria en la que se proponga diferentes formas de reciclaje, fomentando la participación mediante alguna distinción.

     

    #67495

    Vanesa
    Participante

    Es la educación la que nos proporciona los conocimientos y las herramientas necesarias para descubrir que nuestro consumo tiene un impacto directo en el medio ambiente, en otras personas, en nuestras propias vidas y en la sociedad en su conjunto, y así poder actuar desde una visión crítica. El acto de consumir no es solo un derecho y una decisión individual, es también un acto de responsabilidad social.
    Prácticas para comenzar a fomentar en las instituciones:• Taller: Pensar si realmente necesitamos lo que vamos a comprar.
    • Taller: En la medida de lo posible seguir la regla de las tres “R”: reducir el consumo, reutilizar lo que tenemos y reciclar.
    • Proyecto: cuidar nuestro consumo de luz y de agua

    #67496

    Maira
    Participante

    La enseñanza en las escuelas puede desempeñar un rol clave para que los estudiantes desarrollen una mirada crítica sobre sus hábitos de consumo. Esto implica no solo transmitir conocimientos para conocer del tema sino desarrollar habilidades, valores y actitudes que les permitan cuestionar y tomar decisiones de consumo ético, consiente y sostenible. Algunas acciones específicas pueden ser:

    – Realizar experiencias y proyectos institucionales: eco auditorias, ferias de intercambio, huertas escolares y compostaje, proyectos de investigación sobre la basura generada por la escuela o el barrio.

    – Trabajo interdisciplinario con talleres de reciclaje creativo para fomentar el desarrollo de habilidades para la toma de decisiones críticas y responsables de actuación en la sociedad de consumo actual.

    – Realizar visitas educativas a cooperativas de reciclaje, fábricas o mercados regionales.

    – Articular con familias, comercios y organizaciones ambientales para que los alumnos puedan realizar visitas educativas y participar en campañas de reducción de residuos y cuidado del ambiente.

    #67498

    ROXANA ELIZABETH
    Participante

    Buenas tardes!

    Pienso que  es de suma importancia, hoy en día, integrar una pedagogía que desarrolle el pensamiento critico y la conciencia sobre las implicaciones y consecuencias del consumo irresponsable. El objetivo de esta nueva pedagogía que menciono es la de formar ciudadanos concientes y críticos de su propio consumo responsable, es decir, transformar consumidores pasivos en agentes activos del cambio, para que trabajen con un efecto multiplicador de buenas normas de consumo, conciencia ambiental y responsabilidad ecológica.

    El consume responsable, la educación ambiental y los temas relacionados al medio ambiente y sus cuidados son, totalmente, transversales, lo que nos da una herramienta muy valiosa para trabajar en proyectos y acciones reparadoras. Creo que trabajando de manera multidireccional llegamos a un punto mucho más profundo en la conciencia ambiental de nuestros alumnos, logrando un conocimiento significativo que nos dará como resultado un ciudadano crítico que sabrá lo que es un consumo responsable y lo implementará en su propia vida día a día.

    #67504

    ROXANA DEL
    Participante

    Profesores y estimados colegas, buen sabado.Desde mi punto de vista comparto la reflexion:
    La enseñanza puede formar estudiantes críticos promoviendo la reflexión sobre el impacto ambiental y social del consumo. Para ello, las escuelas pueden integrar contenidos de sostenibilidad en las materias, analizar publicidad y etiquetados, impulsar proyectos de reciclaje y huertas escolares, y fomentar el consumo responsable mediante campañas, ferias y debates sobre hábitos cotidianos.

    #67508

    José Daniel
    Participante

    La escuela cumple un rol clave en formar estudiantes críticos y responsables frente al consumo. En un contexto de hiperconsumo, la educación debe promover reflexión y conciencia sobre el impacto ambiental y social de las decisiones cotidianas.
    La escuela puede promover una mirada crítica sobre el consumo mediante proyectos basados en ABP, donde los estudiantes investiguen problemas reales como el desperdicio o el uso excesivo de plásticos. A través de la indagación, el trabajo colaborativo y la creación de soluciones, por ejemplo, diseñar campañas o productos sostenible, responsabilidad ambiental y hábitos de consumo ético y consciente.

    #67520

    STELLA MARIS
    Participante

    El consumo responsable es visto como una herramienta poderosa para construir un futuro más justo y sostenible, donde las personas toman decisiones conscientes basadas en criterios sociales y medioambientales. Es crucial ser crítico y consciente, investigando los productos y prefiriendo opciones locales, sostenibles y duraderas.

    #67525

    Leonardo David
    Participante

    La enseñanza en las escuelas puede cumplir un papel clave para que los estudiantes comprendan cómo sus decisiones de consumo afectan al ambiente y a la sociedad. Desde el aula se puede despertar una mirada crítica, vinculando los contenidos con situaciones reales y cotidianas.

    Como profesor de Biología, resulta fundamental articular con otras materias del nivel secundario. Por ejemplo, desde Ciencias Naturales y Biología se puede trabajar el impacto del consumo en los ecosistemas, la gestión de residuos y la huella ecológica.

    Un buen ejemplo de trabajo interdisciplinario es la creación de huertas escolares agroecológicas, donde los estudiantes aprenden sobre ciclos naturales, soberanía alimentaria y consumo responsable. Otra posibilidad es organizar jornadas de “ecocanje”, donde se intercambien materiales reciclables por plantines o productos sustentables, promoviendo la participación comunitaria.

    Estas experiencias no solo transmiten conocimientos, sino que desarrollan actitudes de respeto, compromiso y responsabilidad. Así, la escuela forma jóvenes capaces de analizar críticamente sus hábitos de consumo y de actuar con conciencia ambiental y social.

    #67532

    Flavia maría belen
    Participante

    Las instituciones escolares son un pilar fundamental en la enseñanza sobre el cuidado del medio ambiente, es el lugar donde uno como docente tiene la posibilidad de generar conciencia sobre el consumo responsable y formas en que nos desenvolvemos respecto a los desechos en nuestros hogares.
    Una de las acciones que se pueden lograr realizar desde la escuela es charlas especialmente sobre el cuidado del medio ambiente, maneras de desechar los residuos, su clasificación y poder aplicar en el aula o en la escuela eso que aprendimos, con la creación por ejemplo de contenedores específicos de los distintos tipos de desechos, también realizar trabajos artesanales con plásticos o cartón por ejemplo para incentivar a los estudiantes al uso y consumo responsable de los materiales que manejamos cotidianamente.

    #67534

    Cristian
    Participante

    creo que las instituciones educativas puede generar conciencia sobre los diferentes patrones de consumo investigando donde terminan los desechos de los hogares (como basurales a cielo abierto), como afectan a la flora y fauna del lugar y también como afecta al paisaje en lugares turísticos, ya que en estas zonas muchas familias trabajan en las temporadas de turismo y la contaminación por basura de estos paisajes podrían afectar económicamente a la región.

    las acciones a implementar pueden ser observaciones si en lugares como sus barrios, escuelas y lugares donde los alumnos frecuentan, hay contenedores de basura, y si se los utiliza correctamente y que pasa en los lugares donde no los hay. como afectan las acciones de unos a otros, y propuestas para tratar de corregir dichas acciones para el bienestar común.

     

     

    #67546

    Celio
    Participante

    El consumo responsables: Desde el descubrimineto de las nuevas tecnologia y el avance de las ciencias contruimos una cultura consumista, donde se prioriza los desechables o descartables, como el uso y deshuso de las cosas.

    desde la escuela se busca concientizar o sensibilizar a la poblacion sobre la responsabilidad del consumo, este curso es una herramienta para poder llegar a los alumnos y ttrabajar con mas eficiencia en el cuidado del ambiente, para lograr un mundo sostenible. lo que se podria hacer como actividad

    • jornadas escolares con toda la comunidad educativa donde se toquen tamas relevantes sobre el consumo responsable
    • talleres sobre reciclado de los materiales qeu se pueden aprovechar
    • ferias de trueque donde puedan intercambiar cosas que para algunos no tiene uso, para otros puede ser util
    • uso de paginas web para sensibilizar a toda la poblacion sobre el consumo responzable
    #67559

    Agustina
    Participante

    Desde mi experiencia como docente en Tucumán, sostengo con convicción que la escuela tiene un papel fundamental e irrenunciable para ayudar a los chicos a mirar más allá de lo que consumen. Es habitual observar cómo replican, a menudo de forma acrítica, costumbres familiares o narrativas impuestas por los medios masivos. El desafío radica en que se detengan a pensar: ¿De dónde viene lo que compran? ¿Qué impacto real tiene? Si logramos que comprendan que cada decisión —desde elegir una gaseosa, la ropa que visten o el uso que le dan a un smartphone— tiene consecuencias directas y medibles en el ambiente, en la economía local y en la vida de otras personas, ya estaremos sembrando las semillas de ciudadanos más críticos y verdaderamente comprometidos.

    En las aulas, nuestra práctica puede y debe ir más allá de la teoría. Podríamos trabajar con situaciones cotidianas y tangibles para los estudiantes de Tucumán: comparar precios, etiquetados y orígenes de productos del mercado local o la Feria de Simoca, valorando el esfuerzo del pequeño productor; reflexionar a fondo sobre las estrategias de la publicidad y el marketing digital, desarmando los mensajes que incitan al deseo más que a la necesidad; u organizar iniciativas prácticas como ferias de trueque, talleres de reparación o proyectos de reciclado creativo, promoviendo una economía circular. También sería enriquecedor invitar no solo a productores locales, sino también a artesanos y emprendedores para que relaten las historias humanas detrás de sus procesos de trabajo, o realizar proyectos de investigación centrados en el cuidado del agua y el uso responsable de la energía, temas de vital importancia y sensibilidad en nuestra provincia.

    Es crucial que incorporemos la alfabetización mediática como una herramienta clave. Los estudiantes de hoy son prosumidores (productores y consumidores de contenido), y necesitan aprender a decodificar los algoritmos que dirigen su atención y sus decisiones de compra en línea. Es decir, no solo se trata de saber qué comprar, sino de entender quién influye en esa decisión y cómo. Además, la enseñanza debe incorporar una dimensión ética y emocional. Es vital fomentar la empatía para que comprendan que detrás de cada objeto que usan hay una cadena de valor, un trabajo y un impacto ambiental y social. Se trata de pasar de un consumo inconsciente a uno deliberado. Si logramos que los estudiantes se hagan esa pregunta esencial: «¿Qué historia estoy apoyando con esta compra o con este descarte?» antes de actuar, ya habremos dado un paso enorme hacia la formación de una sociedad no solo más justa y equitativa, sino también más sostenible y responsable con el futuro de nuestra provincia.

    #67566

    Roxana Elizabeth
    Participante

    Buenas Noches!!!

     

    La escuela puede formar estudiantes responsables frente al consumo promoviendo talleres de reflexión sobre cómo nuestras decisiones afectan al ambiente y a otras personas.

    •Haciendo jornadas escolares con la comunidad educativa

    •Taller: En la medida de lo posible seguir la regla de las tres “R”: reducir el consumo, reutilizar lo que tenemos y reciclar.

    •Reducir el uso de plásticos y residuos dentro de la institución, implementando ecovasos, separación de residuos y compostaje.

     

    #67568

    Jorge Humberto
    Participante

    Considero que la escuela tiene un rol protagónico en la formación de consumidores críticos, no solo porque brinda conocimientos, sino porque ayuda a desarrollar una mirada reflexiva frente a los mensajes, los productos y los modos de vida que propone la sociedad de consumo. Educar para el consumo responsable implica promover la toma de conciencia sobre el impacto que generan nuestras decisiones cotidianas en el ambiente, en la economía y en la vida de otras personas.
    Desde mi experiencia educativa, creo que es fundamental que los estudiantes comprendan que cada acto de consumo es también un acto ético y político. Esto puede trabajarse transversalmente en distintas áreas, por ejemplo, analizando la publicidad desde la lengua y la comunicación, investigando la huella ecológica de los productos en ciencias naturales o reflexionando sobre el comercio justo y la equidad social en ciencias sociales.
    Entre las acciones posibles para fomentar prácticas de consumo ético y sostenible destaco: Proyectos escolares integrados, como campañas de reducción de residuos o ferias de trueque, que promuevan el reciclaje, la reutilización y la economía circular; huertas escolares y compostaje, para vincular el consumo responsable con la producción local y el respeto por los ciclos naturales; análisis crítico de la publicidad y las redes sociales, para que los estudiantes aprendan a identificar estereotipos, manipulación y estrategias de marketing que estimulan el consumo excesivo; trabajo con la comunidad, articulando con familias y productores locales para fortalecer la economía solidaria y los valores de cooperación.

    Formar consumidores críticos desde la escuela es, en definitiva, formar ciudadanos conscientes, capaces de elegir con responsabilidad y empatía, comprendiendo que el bienestar individual está profundamente conectado con el bienestar colectivo y el cuidado del planeta.

    #67576

    Isaac Samuel
    Participante

    La enseñanza en las instituciones educativas puede ayudar mucho a que los estudiantes sean más críticos y conscientes con lo que consumen. En la escuela se puede trabajar el tema del consumo responsable desde distintas materias, enseñando a pensar antes de comprar y a entender cómo nuestras decisiones afectan al medio ambiente y a las personas. Si los chicos aprenden a analizar la publicidad, las etiquetas de los productos o de dónde viene lo que compran, van a poder tomar decisiones más informadas y no dejarse llevar por el consumismo.

     

    Algunas acciones concretas que se pueden hacer en las escuelas son, por ejemplo, enseñar a leer el etiquetado ambiental y de bienestar animal, hablar sobre el comercio justo y la importancia de cuidar el agua y la energía. También se puede debatir sobre la comida rápida, los productos tecnológicos o la ropa que usamos, para entender sus consecuencias. Otra buena idea es promover proyectos o campañas escolares que inviten a reciclar, reutilizar y reducir el consumo. De esta forma, los estudiantes aprenden con el ejemplo y desarrollan una forma de consumo más ética, sostenible y consciente.

    #67584

    Brenda Romina Orfelia
    Participante

    Buenas noches a todos.

    Formar estudiantes críticos frente al consumo
    La enseñanza puede contribuir significativamente a formar estudiantes informados y críticos respecto a sus patrones de consumo al promover el pensamiento reflexivo, la toma de decisiones responsables y la comprensión del impacto ambiental y social de sus acciones. A través de distintas áreas, la escuela puede ayudar a que los alumnos identifiquen sus verdaderas necesidades, cuestionen los mensajes publicitarios y comprendan la relación entre producción, consumo y sustentabilidad.

    Acciones posibles en las escuelas:
    • Analizar publicidades y marcas para reflexionar sobre el consumismo.
    • Enseñar a leer etiquetas y reconocer certificaciones ecológicas o de comercio justo.
    • Implementar proyectos institucionales sobre reciclaje, reducción de residuos y uso responsable de recursos.
    • Promover ferias de intercambio, huertas escolares y campañas de sensibilización ambiental.
    • Involucrar a las familias en talleres y actividades sobre hábitos sostenibles.

    En síntesis, la escuela puede convertirse en un espacio clave para construir una cultura del consumo ético y consciente, basada en el respeto por las personas y el cuidado del planeta.

    #67585

    M.Romina Itatí
    Participante

    Buenas noches considero que la escula puede contribuir generando consciencia ambiental para el cuidado y respeto de la naturaleza, mostrando los modos en que el ser humano lo daña con sus acciones.
    Las acciones que se pueden realizar, son actividades, comp proyectos, salidas, donde puedan visualizar el consumo masivo, para que reflexionen sobre esta tematica , y que a futuro logren ser ciudadanos con un consumo responsable.

    #67589

    Patricia Beatriz
    Participante

    Buenas noches!

    ¿De qué manera la enseñanza en las instituciones educativas puede contribuir a formar estudiantes informados y críticos respecto a sus patrones de consumo? 
    Considero que la enseñanza en las instituciones educativas puede contribuir de muchas maneras, ya que la escuela como tal, es un espacio donde se pueden proponer proyectos interdisciplinarios para trabajar y formar estudiantes informados, críticos y conscientes respectos a sus patrones de consumo. Se pueden realizar diversas actividades y fomentar espacios para la reflexión, la investigación y la toma de decisiones responsable en cuanto al consumo.
    ¿Qué acciones específicas pueden implementarse en las escuelas para fomentar el aprendizaje sobre prácticas de consumo ético, sostenible y consciente? 

    Sería interesante organizar e invitar algún profesional del área ambiental para que brinde charla o realizar talleres, para que cada estudiante investigue y analice las consecuencias, y luego materialicen lo aprendido mediante folletos, posters o presentaciones para visibilizar la importancia del consumo responsable en el mundo actual.

    #67592

    Romina de los Angeles
    Participante

    La enseñanza en las instituciones educativas cumple un rol fundamental para formar estudiantes informados y críticos respecto a sus patrones de consumo. Desde la escuela, es posible promover una mirada reflexiva sobre cómo las decisiones cotidianas —como la compra, el uso y el descarte de productos— impactan en el ambiente, la economía y la sociedad. A través de contenidos transversales, se pueden desarrollar competencias que favorezcan la toma de decisiones responsables y el pensamiento crítico frente al consumo masivo y la publicidad.

    Acciones específicas que pueden implementarse:

    Incorporar proyectos interdisciplinarios sobre consumo responsable, reciclaje y economía circular.

    Promover ferias de trueque, talleres de reutilización o huertas escolares.

    Analizar publicidades en clase para debatir sobre los mensajes que transmiten y su influencia en los hábitos de consumo.

    Fomentar campañas escolares sobre reducción del uso de plásticos, cuidado del agua y ahorro energético.

    Incluir la perspectiva del consumo ético y sostenible en las áreas de Ciencias Sociales, Naturales y Formación Ética y Ciudadana.

    De esta manera, la escuela se convierte en un espacio clave para que los estudiantes comprendan su rol como consumidores y ciudadanos capaces de actuar con conciencia ambiental y social.

     

    #67602

    Jesy
    Participante

    Hola profes y colegas, espero se encuentren bien. Paso por acá a dejar mi participación sobre la actividad propuesta para este foro de la clase nº3

    ¿De qué manera la enseñanza en las instituciones educativas puede contribuir a formar estudiantes informados y críticos respecto a sus patrones de consumo?

    La enseñanza en las instituciones educativas puede contribuir a formar estudiantes informados y críticos respecto a sus patrones de consumo, pero para lograr esto considero, como ya lo he mencionado, que debemos partir de ser conscientes de los efectos que el medio ambiente ha sufrido durante años, debido a nuestros comportamientos irresponsables y a la falta de políticas de control y limitación de generación de residuos. Es planteando un problema que se logra visibilizarlo por lo que partiendo de la visibilización del problema que trae consigo el consumismo irresponsable podemos trabajar, logrando un cambio en la manera de pensar sobre sus efectos sociales, económicos y ambientales. Debemos darles a nuestros estudiantes la información y las herramientas necesarias para poder ser críticos y que puedan pensar y actuar de una manera más consciente, responsable y sustentable frente al consumo. Que puedan cuestionarse cada paso del proceso de obtención de lo que consumen, como: de dónde vienen las materias primas, cómo se produce, de qué manera, si el tipo de trabajo que se hace es decente, que residuos se generan y que pasa con ellos, si es un comercio justo, entre otras cosas que hacen al proceso de obtención.

    ¿Qué acciones específicas pueden implementarse en las escuelas para fomentar el aprendizaje sobre prácticas de consumo ético, sostenible y consciente?

    Considerando el decálogo de criterios y pautas para educar en el consumo responsable del artículo propuesto para este foro y mi trabajo en el colegio, algunas acciones específicas que pueden implementarse para fomentar el aprendizaje sobre prácticas de consumo ético, sostenible y consciente pueden ser:

    – Ayudar a nuestros alumnos en el desarrollo de su pensamiento y accionar consciente, crítico y solidario, guiándolos por el camino del consumo responsable y consciente.

    – Trabajar sobre la relación entre la sostenibilidad y la Economía Circular, fomentando la implementación de proyectos, en materias como Educación Tecnológica o Educación Artística como dibujo o arte, utilizando el conjunto de “las 5 erres” (Rechazar, Reducir, Reutilizar, Reparar y Reciclar) para lograr un consumo más sostenible y reducir el impacto ambiental.

    – Concientizar sobre el consumo:

    — de alimentos desde un consumo saludable y responsable (no derrochar comida, servirse solo lo que se va a consumir y con los restos de comida realizar un compost y una huerta escolar).

    — tecnológico y textil (uso responsable de celulares, videojuegos y redes sociales debido a sus peligros, evitar la moda: por ejemplo no cambiar artefactos tecnológicos y ropa continuamente, desechando algo que no está viejo y que aún puede utilizarse, regalar a quienes necesiten).

    — de publicidades y su relación con el consumismo (reflexionar por ejemplo sobre su veracidad, sus efectos sobre la salud sobre todo en cuanto a comidas rápidas y alimentos ultraprocesados).

    — de la energía eléctrica y el agua (no encender las luces mientras haya una buena iluminación dentro del agua, apagar las luces cuando se sale al recreo, no derrochar agua mientras nos enjabonamos las manos y asegurase de cerrar bien las canillas para que no queden perdiendo agua).

    Saludos

    Jesy

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