-
AutorEntradas
-
16 noviembre, 2025 a las 5:56 pm #69719

Aldana MagaliParticipanteHola buenas tardes.
Las instituciones educativas pueden contribuir a formar estudiantes informados y críticos respecto a sus patrones de consumo desde el aula.
Considero que los/as estudiantes son grandes promotores ¿Cómo despertamos su curiosidad, sentido crítico y responsabilidad? Sencillamente haciéndolos agentes activos, si solo les mostramos la teoría, pero no los hacemos participe, no movilizaremos nada en ellos/as, pienso que tienen que tener un contacto directo y realizar actividades que de verdad los atraviesen que sean realmente significativas. Si solo le damos una clase expositiva explicándoles que hay que reciclar y ser consumidores consientes, pero no les enseñamos en el quehacer diario del aula no sé si perdurara mucho.
La clase pasada utilice para trabajar en el aula la canción de Canserbero ¿Hasta cuándo? su letra y el video son crudos sin duda pero fue acertado porque de verdad capte su atención, cuestión que no me parece menos porque esa es una de las dificultades que los docentes estamos atravesando y abunda en estos momentos en las aulas, pero ese es otro tema, la cuestión es que quedaron encantados y expresaron que les gustó mucho la clase como así también les sorprendió que utilizará ese tema en particular para analizar sobre el impacto del consumismo. Así que, pienso que por ahí esta bueno basarnos en sus interés y gustos para poder llegar de verdad.
Las acciones específicas que se están implementando en las escuelas de mi ciudad para fomentar el aprendizaje sobre prácticas de consumo ético, sostenible y consiente son:
-Actividades dentro y fuera del aula.
-El programa educativo “los chicos conocen a las ballenas” los estudiantes de 4to grado reciben charlas informativas y visitan el área natural protegido el Doradillo.
-Se realiza todos los años en distintas escuelas y cursos una visita guiada al GIRSU para que los/as estudiantes conozcan el proceso de gestión de los residuos la propuesta se llama “GIRSU puertas abiertas”.
-La municipalidad tiene una pequeña oficina que se llama área de ecología y desde ahí se realizan visitas a las escuelas para realizar jornadas educativas.
-Hay talleres barriales de reciclaje UPCN sobre economía circular para transformar los residuos en recursos abierta a toda la comunidad y apta para todas las edades.
– En los encuentros de “Yo amo mi playa” cada año se realiza una acción ambiental de voluntariados que se reúnen para limpiar la costa bajo el proyecto “cuidemos nuestro tipo de mar”.
-Proyectos solidarios orientados a fomentar el consumo sostenible en algunas escuelas.
-Charlas educativas para cuidar nuestra fauna silvestre autóctona bajo el nombre de “refaunar” que ofrece actividades, charlas y visitas a cargo de profesionales.
-Hay escuelas con orientación en Ciencias Naturales y priorizan el cuidado del medio ambiente.
Saludos16 noviembre, 2025 a las 6:16 pm #69724
Yael AlejandraParticipante1. ¿De qué manera la enseñanza en las instituciones educativas puede contribuir a formar estudiantes informados y críticos respecto a sus patrones de consumo?
Considero que las instituciones educativas cumplen un rol fundamental en la formación de estudiantes con criterio ambiental y ético. A través de un aprendizaje transversal en las distintas áreas, es posible abordar tanto las leyes que protegen el ambiente como aquellas que garantizan condiciones de vida dignas para los trabajadores y el derecho de los ciudadanos a una calidad de vida óptima.
En este sentido, la escuela se convierte en un espacio clave para promover la reflexión, fortalecer el pensamiento crítico y motivar a los alumnos a comprometerse con la construcción de una sociedad más justa, sostenible y responsable.
2. ¿Qué acciones específicas pueden implementarse en las escuelas para fomentar el aprendizaje sobre prácticas de consumo ético, sostenible y consciente?
Una acción concreta que puede implementarse en la escuela es analizar la ruta de los alimentos que se venden en el kiosco: observar sus ingredientes, evaluar el tipo de envase que utilizan y verificar si es posible reciclarlo o reutilizarlo. Además, es importante investigar el origen de los materiales del paquete y reflexionar sobre las condiciones de trabajo involucradas en toda la cadena productiva. Estas actividades permiten que los estudiantes desarrollen una mirada crítica sobre su propio consumo y comprendan las implicancias sociales y ambientales detrás de los productos que consumen a diario.
16 noviembre, 2025 a las 7:53 pm #69732
Marina BelenParticipanteHola a todos, Soy María Belén Varela, profe de Organización y Gestión de la Empresa Agropecuaria.
Estuve leyendo el artículo del decálogo sobre consumo responsable y la verdad me dejó pensando bastante. A veces creemos que consumir es solo “comprar algo y ya está”, pero en realidad cada cosa que elegimos tiene un impacto en el ambiente, en la producción y también en la vida de otras personas. Y más todavía en el sector agropecuario, donde nosotros mismos formamos parte de esa cadena. ¿Cómo puede la escuela ayudarnos a ser consumidores más críticos?
Creo que primero necesitamos hablar más de estos temas, relacionarlos con lo que pasa en nuestra vida diaria y en la producción del campo. Cuando entendemos de dónde vienen las cosas y qué costo ambiental y social tienen, podemos decidir mejor. No se trata solo de gastar menos, si no de hacerlo con un poco más de conciencia.
¿Qué acciones concretas podemos hacer en la escuela?
- <span style=»white-space: normal;»>Analizar casos reales de producción y ver cuáles son más sostenibles.</span>
- <span style=»white-space: normal;»>Pesar juntos cómo podemos reducir residuos en la escuela (aunque sea algo chiquito ya suma).</span>
- <span style=»white-space: normal;»>Comparar productos y ver su impacto ambiental antes de “elegir por elegir”.</span>
- <span style=»white-space: normal;»>Trabajar proyectos de economia circular, aunque sea con materiales que ya tenemos.</span>
En lo personal, creo que como futuros técnicos agropecuarios tienen un rol super importante para ayudar a cambiar ciertas prácticas, empezando por nosotros mismos como consumidores.
16 noviembre, 2025 a las 7:59 pm #69736
MarianaParticipanteBuenas tardes para todos, como maestra de primaria, veo cada día lo importante que es enseñar a mis alumnos sobre el consumo responsable en muchos aspectos. Les cuento historias sobre cómo ahorrar y por qué es crucial pensar bien antes de comprar/consumir algo.
Este año hicimos proyectos sobre cuidar el medio ambiente, como nuestra huerta escolar. Así aprenden que nuestras elecciones pueden afectar al planeta. También jugamos a analizar una publicidad o propaganda, como ellos le dicen, donde les enseño a cuestionar los anuncios y a pensar si realmente necesitan lo que se les ofrece.
Es genial verlos volverse mas conscientes y responsables. Cada día en clase es una nueva oportunidad para ayudarles a tomar decisiones más inteligentes y a construir un mejor futuro.
En la escuela se pueden implementar varias acciones para enseñar sobre el consumo ético y sostenible, por ejemplo en nuestro caso creamos una huerta que no solo embelleció nuestra escuela, sino que también les mostró la importancia de elegir productos locales y cuidar el medio ambiente. Durante las clases se ayuda a los estudiantes a entender la diferencia entre necesidades y deseos, lo que a veces los hace reflexionar antes de gastar.
Lanzamos una campaña de reciclaje, animando a los niños a intercambiar libros y ropa. También analizamos publicidad, discutiendo cómo los anuncios pueden influir en sus decisiones, gracias a estas y muchas otras actividades, estamos formando una generación más consciente y responsable en sus hábitos de consumo. Muchas gracias.
16 noviembre, 2025 a las 10:13 pm #69760
MARIA JULIETAParticipanteLa enseñanza en las instituciones educativas tiene un rol clave para formar estudiantes informados y críticos respecto a sus patrones de consumo. La escuela puede ayudar a que comprendan que cada decisión —lo que compran, lo que usan y lo que descartan— tiene consecuencias ambientales, sociales y económicas. Cuando trabajamos estos temas desde un enfoque crítico, los estudiantes dejan de ver el consumo como algo automático y comienzan a reconocer su propio poder para transformar realidades.
Para fomentar prácticas de consumo ético, sostenible y consciente, la escuela puede implementar acciones concretas como:
Integrar la educación ambiental en todas las áreas, no solo en Ciencias Naturales, vinculando contenidos con problemáticas reales del entorno.
Promover proyectos escolares como separación de residuos, huertas, compostaje, trueques de libros o ropa, y campañas para reducir plásticos.
Analizar publicidades y mensajes de consumo, enseñando a identificar estereotipos, manipulación comercial y necesidades creadas artificialmente.
Trabajar con estudios de caso locales (por ejemplo, producción y residuos en la provincia), para que los estudiantes comprendan el impacto del modelo lineal y las alternativas de la economía circular.
Realizar auditorías de consumo en la escuela, midiendo uso de agua, energía o cantidad de residuos, y proponiendo mejoras desde los propios estudiantes.
Fomentar el pensamiento crítico a través de debates, investigaciones y proyectos colaborativos donde los estudiantes diseñen soluciones para su comunidad.
Cuando los estudiantes participan, analizan y actúan, la educación deja de ser solo informativa para convertirse en transformadora. Ese es el camino para construir ciudadanos responsables y comprometidos con un consumo más consciente.
16 noviembre, 2025 a las 10:55 pm #69771
MarielaParticipante¡Hola, colegas!
Es un placer compartir este espacio de reflexión en la capacitación. Después de leer sus valiosos aportes, que abarcan la importancia de la educación ambiental desde el Nivel Inicial hasta la vinculación con la comunidad y el análisis publicitario, me gustaría sumar algunas ideas que complementan el enfoque, haciendo hincapié en la Economía Circular aplicada y la ineludible realidad del entorno digital en los patrones de consumo actuales.
En respuesta a la primera pregunta sobre cómo la enseñanza puede contribuir a formar estudiantes informados y críticos, considero que nuestra tarea debe ir más allá de la mera concienciación sobre el daño ambiental; debe centrarse en el desarrollo de la autonomía ética y la capacidad de análisis sistémico. Si bien la crítica a la publicidad tradicional es fundamental, hoy es imprescindible incluir el consumo en el entorno digital como un eje central de la reflexión. Gran parte de los patrones de consumo de nuestros estudiantes están mediados por plataformas, redes sociales y la obsolescencia programada de dispositivos electrónicos. Por ello, la escuela debe enseñar a visibilizar la «Huella Digital», explicando que el uso de tecnologías tiene un impacto ambiental y social significativo . Un consumidor verdaderamente informado no solo cuestiona el origen de los alimentos que ingiere, sino también la energía que consume y el destino final de su teléfono móvil. Es crucial, además, fomentar el pensamiento sistémico, ayudando a los estudiantes a trazar la cadena de valor completa de los productos más usados, exponiendo así las injusticias sociales y el impacto ambiental oculto desde la extracción de la materia prima hasta el desecho. Finalmente, esta crítica debe conducir a la acción transformadora; la escuela debe ser un laboratorio que permita a los estudiantes experimentar alternativas a la economía lineal, promoviendo de manera activa las 4 Rs (Reducir, Reutilizar, Reparar, Reciclar) en su vida diaria.
En cuanto a las acciones específicas que podemos implementar en las escuelas, propongo fortalecer el componente de investigación y vinculación. Una iniciativa concreta podría ser el proyecto «Ciber-Críticos y Consumo Consciente», que tendría como objetivo analizar y gestionar el consumo digital y tecnológico de la comunidad educativa. Esto podría materializarse en una auditoría de residuos electrónicos (E-Waste), mapeando la cantidad y tipo de tecnología desechada para planificar su correcta gestión o reparación, promoviendo la extensión de su vida útil. Paralelamente, en espacios como Lengua, EIS o Ciudadanía, se podría realizar un análisis crítico de la «infoxicación» y las técnicas de click-bait, estudiando cómo operan los algoritmos y el marketing de influencers para generar un consumo desmedido de información y productos.
Otra acción esencial es el Mapeo de Emprendimientos Éticos Locales. El objetivo aquí es vincular la escuela con modelos de producción sostenibles en la comunidad. Los estudiantes podrían investigar, entrevistar y cartografiar a productores locales, cooperativas de comercio justo o talleres de reparación que operan bajo principios de economía circular en su barrio o localidad. Este proyecto culminaría con la creación de un «Sello de Consumo Consciente Escolar» que la escuela podría otorgar a los negocios que cumplan criterios de sostenibilidad y ética definidos por los propios alumnos —como el uso mínimo de plásticos o la prioridad de materia prima local—. Posteriormente, el mapa de consumo sería publicado como un recurso para las familias y la comunidad, fortaleciendo así el consumo de proximidad y las redes de apoyo mutuo.17 noviembre, 2025 a las 10:01 am #69805
Aylén GiselaParticipanteBuenos días.
Creo que la enseñanza en las instituciones educativas puede contribuir a que los estudiantes comprendan que el consumo no es un acto aislado, sino que conlleva impactos ambientales, sociales, económicos y culturales. Así, se puede promover una mirada crítica y reflexiva, de forma que se cuestionen sus hábitos de consumo habituales, tanto a nivel individual como social.
Luego, para fomentar el aprendizaje sobre prácticas de consumo ético, sostenible y consciente pueden hacerse actividades escolares para conocer el ciclo de vida de los productos, como la que hicimos nosotros en este curso. Además, puede armarse una huerta ecológica escolar, organizarse talleres de reutilización y reciclaje de objetos, así como ferias de trueque entre estudiantes y/o docentes.
Saludos.
17 noviembre, 2025 a las 9:44 pm #69811
MariaParticipantehola! La enseñanza en las instituciones educativas contribuyen a formar estudiantes responsables y conscientes utilizando estrategias y proyectos que involucren a los mismos en temáticas como el consumo responsable, el impacto social y ambiental que tiene, reflexionando sobre sus propias elecciones, entendiendo que sus actos no tienen un impacto para sí mismo sino que no que impacta a toda la sociedad.
Es importante que este tema se lleve adelante de forma transversal involucrando a la comunidad educativa y a toda la sociedad,implementando acciones que promuevan el consumo responsable como ejemplo invitar a trabajadores recicladores(MTE), emprendedores, referentes sociales para dar información sobre reciclaje,separación de residuos,llevar a cabo ferias, talleres y huertas escolares.21 noviembre, 2025 a las 8:32 pm #69912
Juan PabloParticipanteHola a todos:
Pienso que la escuela debe de enseñar a los alumnos el consumo responsable, sobre todo que cuando se hace el consumo deben tener consciencia en cuanto al desecho y que todo lo que se desecha puede servir para otra necesidad, explicar sobre el uso de los desechos orgánicos, el papel, el vidrio y el metal. No todo lo que muestran en los medios se puede consumir y después desechar sin tener la más remota idea de lo que se pueda hacer en otras palabras poder reciclar y no hacer cada vez más basura que contamine nuestra naturaleza.
Se puede hacer en las escuelas charlas en cada uno de los cursos, reuniones con las familias para que aprendan a reciclar sobre todo en las escuelas más vulnerables, con problemas económicos. Talleres donde puedan enseñarles a trabajar con lo que desechan.
-
AutorEntradas
- Debes estar registrado para responder a este debate.

