Foro 3er Clase: Bajo las baldosas

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  • #56502

    Daniela
    Participante

    Hola a todos/as!

    Vivo en Santa Rosa, La Pampa. Este territorio con grandes llanuras, con poca variación de relieve se caracterizaba por la presencia de pastizales que era la vegetación predominante, caldenes, chañares, algarrobos. En cuanto a la fauna, estaba conformada por venado de las pampas, puma, cuis, ñandú, zorro, liebre, guanaco, peludo, cardenal amarillo, entre otros.

    Actualmente ese paisaje ha cambiado mucho, en parte se mantiene en las zonas rurales. En el barrio en el que vivo (que era campo antes de su construcción hace un par de años) aún se pueden ver cuises y liebres, por ejemplo. Estos cambios se deben a la actividad humana, la agricultura, la ganadería y el avance de las zonas urbanas.

    Saludos!

    #56505

    Nerina Analia
    Participante

    <p style=»text-align: justify;»><span style=»font-family: Arial, sans-serif;»>Soy Nerina, nací en General Campos, un pueblo del sur de la provincia de La Pampa. Cuando era chico, vivía cerca de un monte con una laguna, rodeado de pasturas y árboles típicos de la zona, como el caldén, que es uno de los árboles más importantes de la ecoregión del espinal. El paisaje original de esta zona era un monte abierto, con caldenes, piquillines, chañares y pastos duros. En esa vegetación se refugiaban animales que convivían con las poblaciones originarias y con los primeros pobladores criollos.</span></p>
    <p style=»text-align: justify;» data-start=»731″ data-end=»1059″><span style=»font-family: ‘Arial’,sans-serif;»>Uno de los animales más representativos de la zona es el <span style=»font-family: ‘Arial’,sans-serif;»>puma</span>, que solía recorrer los montes en busca de alimento. También había <span style=»font-family: ‘Arial’,sans-serif;»>zorros, liebres criollas, ñandúes, armadillos (como el peludo o el piche)</span> y muchas aves, como el <span style=»font-family: ‘Arial’,sans-serif;»>carancho</span> y la <span style=»font-family: ‘Arial’,sans-serif;»>calandria</span>. Cerca de la laguna se veían <span style=»font-family: ‘Arial’,sans-serif;»>patos silvestres y flamencos</span>.</span></p>
    <p style=»text-align: justify;» data-start=»1061″ data-end=»1422″><span style=»font-family: ‘Arial’,sans-serif;»>Hoy, mucho de ese paisaje ha cambiado. Quedan algunos montes, pero gran parte fue desmontada para dar paso a los campos agrícolas o ganaderos. Las pasturas naturales fueron reemplazadas por pastos sembrados y muchas especies animales ya casi no se ven. Los cambios se deben, principalmente, al avance de la frontera agropecuaria y al crecimiento de los pueblos.</span></p>
    <p style=»text-align: justify;» data-start=»1424″ data-end=»1702″><span style=»font-family: ‘Arial’,sans-serif;»>Aún se pueden encontrar rincones donde el paisaje conserva algo de su forma original, como en las <span style=»font-family: ‘Arial’,sans-serif;»>reservas naturales</span> o en campos que no fueron desmontados. Es importante conocer cómo era nuestro entorno para valorar y cuidar lo que todavía nos queda de ese paisaje pampeano.</span></p>
    <p style=»text-align: justify;»><span style=»font-family: ‘Arial’,sans-serif;»>Nerina 2025</span></p>

    #56509

    María Alejandra
    Participante

    Soy oriunda de la provincia de Catamarca, crecí en un pequeño pueblo del departamento Ambato, conocido como El Rodeo.
    ¡Qué lindo es hablar de El Rodeo! Este lugar que siento tan mío, y con razón. En tiempos de mis ancestros, mucho antes de que se llamara El Rodeo, lo conocían como Pueblo de Niebla o Niquixao en Quechua. Me imagino, ya desde entonces, la niebla era parte de su encanto. Se acurruca ahí, en un valle de mis queridas Sierras de Ambato, en Catamarca. Y sí, es un tesoro, un pedacito de historia y vida que he sabido guardar en mi corazón.
    Este valle ha sido testigo de tantas historias, de antiguas poblaciones que lo hicieron su hogar. Los arqueólogos y las historias que se cuentan de boca en boca me hablan de culturas agro-alfareras prehispánicas que anduvieron por aquí, dejando su huella y esa conexión tan profunda con la tierra. Ellos vivían de lo que este paisaje nativo les ofrecía, un lugar bendecido por un microclima subhúmedo serrano que lo hace tan especial, distinto de las zonas más secas del Monte de Sierras y Bolsones.
    Pienso en la vegetación que lo vestía, y que aún hoy puedo ver en muchos rincones: los algarrobos, quebrachos, chañares y cardones del monte, que te dan sombra en las zonas más bajas. Y a medida que subo, la magia cambia, aparecen los pastizales de altura y, en las laderas que miran al este, esos pedacitos de Selva de Yungas, con alisos y horco molles, ¡y ni hablar de la cantidad de plantas medicinales que mis abuelos conocían tan bien!
    Y la fauna, ¡qué maravilla! Esos animales que andaban y andan por el mismo suelo que piso. Mamíferos como los venados (sí, ¡nuestra Taruca!), pumas, zorros… y una orquesta de aves: zorzales, tacuaritas, azulejos, horneros, reinamoras, pájaros carpinteros, y ese rey del cielo, el cóndor andino, que planea sobre las cumbre del Manchao,nuestro Apu.
    Ahora, hablemos de los cambios y lo que veo hoy:
    1. ¿Puedo ver ese paisaje o alguna parte de él hoy?
    ¡Absolutamente! Y eso es lo más lindo. A pesar de todo, todavía puedo disfrutar de gran parte de ese paisaje nativo, sobre todo en esos rincones de las Sierras de Ambato y sus valles donde la mano del hombre no ha llegado tan fuerte. Esos atardeceres naranjas que me emocionan, el cielo que se llena de estrellas, el aire fresco que me abraza, la imponente figura del Cerro Manchao… ¡son la prueba viva de que la belleza original sigue ahí! los ríos que bajan de la sierra, y esa diversidad de plantas y animales (aunque algunos estén en apuros) me recuerdan que el espíritu del lugar sigue latiendo.
    2. ¿Qué cambios creo que hubo? Y ¿Por qué?
    Los cambios están a la vista. Son parte de la historia, de cómo hemos ido habitando y transformando este lugar. Se deben principalmente a lo que hacemos los humanos, aunque el clima también pone lo suyo en alguna medida . Lo que cambió:
    El crecimiento de los pueblos: El Rodeo, por ejemplo, ha crecido. Las casas, los negocios, la infraestructura para el turismo… todo eso ha ido ocupando el lugar de la vegetación nativa, transformando el paisaje.
    Las actividades que hacemos: La fruticultura, sobre todo el nogal, y la ganadería, aunque sea parte de nuestra tradición, han ido ganando terreno. A veces, eso significa que el monte nativo se transforma en zonas de cultivo o pastoreo.
    Las rutas y caminos: Cada vez que se construye una ruta o un camino nuevo, se altera la forma en que los ecosistemas se conectan.
    Menos animales y plantas: Tristemente, la caza, la destrucción de sus hogares y la llegada de especies de otros lugares han afectado a nuestros animales y plantas nativas. Por eso la Taruca, por ejemplo, está en peligro.
    Los incendios: Son una herida recurrente en nuestras sierras, que queman y destruyen grandes extensiones de vida.
    El clima que cambia: Aunque no lo provoque directamente acá, el cambio climático global nos afecta. Las lluvias no son las mismas, hay sequías, temperaturas extremas… y eso impacta en el agua que tenemos y en la salud de todo el ecosistema.
    ¿Y por qué pasó todo esto?
    Crecemos y necesitamos más (es el nuevo pensamiento): A medida que somos más personas, necesitamos más espacio para vivir, más comida y más formas de ganarnos la vida.
    El progreso: El turismo, la agricultura… son formas de desarrollo económico que, a veces, implican transformar el paisaje.
    A veces, sin planificar: En el pasado, y aún hoy, no siempre tuvimos la mejor planificación para el territorio. Eso hizo que las actividades avanzaran sin pensar en las consecuencias a largo plazo.
    No siempre valoramos lo suficiente: Por mucho tiempo, no fuimos tan conscientes del valor inmenso de nuestros ecosistemas nativos. Se priorizaba usar lo que la tierra daba, sin pensar en conservarlo.
    Nuestra tierra es sensible: Algunos de nuestros ecosistemas, como los de las montañas o las zonas de transición, son muy delicados y se ven afectados fácilmente por los cambios.

    #56510

    Anyelen
    Participante

    Buenas noches compañeros…

    yo vivo en Tafi Viejo, es una ciudad ubicada al noroeste de la provincia de Tucumán, Argentina, a unos 15 kilómetros de San Miguel de Tucumán.

    Tafi Viejo se encuentra en una zona de transición entre el piedemonte y las yungas, lo que le da una gran riqueza natural. Su flora esta compuesta por especies típicas de la selva de montaña, como el horco molle, el cebil, lapacho, el pacara, el nogal criollo y los helechos. También hay arbustos y plantas nativas que florecen en distintas épocas del año, aportando color y biodiversidad al paisaje.

    En cuanto a la fauna, todavía pueden encontrarse especies como el zorro gris, el hurón, la comadreja, y aves como el picaflor, el pájaro carpintero, el zorzal, el loro alisero y el jote. En zonas mas alejadas o menos intervenidas por el hombre podemos encontrar animales como el puma y el tapir, aunque cada vez mas escasos por la perdida de su habitad.

    En los últimos años la ciudad ha experimentado un notable desarrollo urbanístico, como la construcción de barrios privados y espacios turísticos; a raíz de esto se han reducido muchas de estas especies tanto animales como vegetales. por ejemplo en un lugar muy cercano a mi barrio se están sacando fincas y parte del piedemonte para construir barrios privados, esto afecto tanto al paisaje como al ambiente y a las especies que allí se encontraban. Pero a pesar de esto podemos encontrar fragmentos de ecosistema original  en cerros y reservas cercanas.

    #56515

    Nerina Analia
    Participante

    Buenas tardes, copie aquí un Word que armé aparte y aparece modificado, lo envío nuevamente por mail. Espero su respuesta para saber si esta bien o debo hacer otra cosa. Gracias Nerina

    #56516

    Yanina
    Participante

    Nací y vivo en la Ciudad de Lanús, provincia de Bs As.
    Antes de convertirse en una zona urbana densamente poblada,  Lanús formaba parte de la llanura pampeana, una de las regiones naturales más extensas de Argentina. Este paisaje estaba dominado por pastizales abiertos y una vegetación autóctona adaptada al clima templado y húmedo de la región. Entre las especies vegetales más características se encontraban los talas, espinillos y ombúes, árboles típicos del ecosistema de talares, que crecían en pequeñas agrupaciones. En las zonas bajas y cercanas a los cursos de agua, como los antiguos arroyos, predominaban los juncos, las totoras y otras plantas acuáticas, propias de los bañados y humedales. La fauna era igualmente rica y diversa. Habitaban estas tierras animales hoy ausentes del entorno urbano, como el venado de las pampas, la mulita, el zorro pampeano, la vizcacha y una gran variedad de aves, entre las que se destacaban el tero, el chimango, garzas, patos silvestres y otras especies nativas. También eran comunes reptiles, anfibios y pequeños mamíferos que encontraban refugio en la vegetación. Con la expansión de la frontera agrícola, el tendido del ferrocarril y el crecimiento de los centros urbanos a partir del siglo XIX, el paisaje original de Lanús fue transformándose. La urbanización progresiva reemplazó la vegetación natural por construcciones, calles y espacios industriales, alterando también la fauna local.

    #56526

    Emiliano Miguel
    Participante

    Hola buenas tardes. Soy Emiliano Aldama. Actualmente vivo en Santa Rosa capital de La Pampa. Pero me crié en una zona rural llamada Chapalcó (Departamento de Toay) a aproximadamente a  80 km al oeste de Santa Rosa.  Esta área corresponde al bioma Espinal en el centro de la provincia. El clima corresponde al semiárido con precipitaciones que rondan entre los 400 y 600 mm anuales, por ello las especies vegetales se adaptan reduciendo el tamaño de las hojas y desarrollando espinas. Se caracteriza por tener árboles, pastos duros y arbustos. El árbol típico es el caldén, de gran tamaño, con hojas pequeñas y espinas. También hay ejemplares de algarrabo y chañar.

    Los suelos son de calidad inferior con relación a la zona del pastizal pero igualmente es apto para la ganadería y la agricultura marginal. Su baja fertilidad, las pobres características físicas, la alta susceptibilidad a la erosión y la disminución de las precipitaciones son parámetros que limitan el uso de estos  suelos a la ganadería bovina y ovina, basándose en las pasturas naturales.  En este ambiente los cultivos que se realizan son en su mayoría para alimento y/o complemento de la ganadería, alfalfa, cebada, centeno y avena.

    La fauna del caldenal está integrada, entre otras especies, por guanacos, maras, vizcachas, zorros, pumas, loros barranqueros; y también por animales introducidos para la caza deportiva como las libres europeas, jabalíes y ciervos colorados. La caza y la competencia territorial de estos animales han desplazado a otra fauna nativa de estas tierras como las liebres maras y venados de las pampas.

    Desde mi niñez a la actualidad su paisaje se vio modificado por la expansión de la frontera agrícola, los desmontes y los incendios forestales que han impactado negativamente en la flora y fauna diversa que habita en Chapalcó.

    Saludos y nos continuamos leyendo.

     

    #56528

    Estefania Carolina
    Participante

    Buenas noches, actualmente me encuentro viviendo en Trelew, Chubut la cual se asienta sobre un paisaje árido y semiárido, en un pasado por su historia nos encontrábamos arbustos y vegetación fuerte que resistían a los fuertes vientos de la zona, los animales como el guanaco un herbívoro fundamental para la subsistencia de los pueblos originarios como así también, el choique y el zorro gris. Hoy podemos encontrar parte del paisaje nativo, especialmente en áreas rurales y en el parque paleontológico de la cuidad vecina en el cual nos encontramos con preservaciones de especies que habitaron hace mucho tiempo atrás, sin embargo en la ciudad donde vivo es ya una zona urbanizada y ha experimentado cambios significativos, pero a pocos kilómetros podemos ver la valoración y conservación de ese pasado.

    #56529

    Marcos
    Participante

    Nací y vivo en Cayastá, departamento Garay, provincia de Santa Fe. Este pueblo se encuentra a orillas del río San Javier y forma parte de la ecorregión Delta e Islas del Paraná. Es un lugar histórico, ya que aquí se encuentran las ruinas de Santa Fe la Vieja, fundada en 1573 por Juan de Garay, considerada la primera ciudad urbanizada del Río de la Plata, trasladada en 1660. Según relatos de viajeros y expedicionarios europeos, la zona albergaba una gran diversidad de especies como peces, yacarés, yaguaretés, carpinchos y muchas más. Hoy en día, solo es posible ver algunos ejemplares ocasionales. Aunque el paisaje ha cambiado debido a las variaciones del río y al avance de la urbanización y las actividades agropecuarias, aún se conserva en gran parte la fisonomía de islas, riachos, lagunas, selva en galería y vegetación palustre. Sin embargo, la presión sobre el ambiente ha provocado la pérdida y el desplazamiento de fauna autóctona que antes convivía naturalmente con las poblaciones originarias.

     

    #56531

    Buenas noches!

    En Santa Rosa, capital de La Pampa, predominaba una vasta llanura cubierta de pastizales, con una vegetación dominada por praderas y estepas. Seguramente, que a medida que te acercabas a zonas mas húmedas, se podía encontrar vegetación mas con forma de arbusto y arboles como el caldén, el algarrobo y chañar. El clima era templado y semiárido, con lluvias mas abundantes al este y condiciones mas áridas al oeste.

    ¿Qué cambios creo que hubo?  ¿Por qué?

    Los cambios que se han generado en la región, son parte de un proceso de re estructuración de la sociedad que ha cambiado con el paso del tiempo. El ser humano va transformando y habitando los espacios de acuerdo a sus necesidades básicas y no tanto, por ahí, en este caso entra ya en juego el capitalismo.

    Sin embargo, aun hay lugares que conservan gran parte de la flora y fauna autóctona de La Pampa. Por ejemplo la Reserva Provincial Natural Parque Luro, que se encuentra a unos kilómetros de la ciudad, esta abierto al publico en un horario determinado y tienen ciertas reglas que permiten conservar y preservar las especies que allí viven.

    #56541

    Noelia Anahí
    Participante

    Vivo en Las Talitas, una localidad ubicada en la provincia de Tucumán. Me parece increíble pensar que hace muchos años, el paisaje de mi ciudad era completamente diferente. Donde ahora hay calles y casas, había un bosque subtropical de Yungas, había árboles como cebiles y horco molles. Animales como tapires (hoy extinto en Tucumán, segun la teoria presentada en este curso), pecaríes y coatíes caminaban por donde ahora paso todos los días.

    La expansión urbana y la agricultura han cambiado mucho la provincia. Sin embargo, todavía hay lugares en Tucumán que preservan parte de esa belleza natural, como el Parque Biológico Sierra de San Javier.

    Es importante saber sobre la historia de nuestra región y cómo era antes de que se convirtiera en lo que es hoy. Para recordar y valorar nuestro patrimonio natural y cultural.

    #56543

    Pablo
    Participante

    Vivo en el Establecimiento San Rafael, en Colonia Amadeo, jurisdicción de Margarita Belén Chaco, dentro de la ecorregión del Gran Chaco, más precisamente en su subregión del Chaco Húmedo, donde hace 18 vivo con mi familia. Este lugar, fue siempre un campo dedicado a la producción ganadera, y desde 2016 es una reserva natural privada inscripta ante la provincia. Cuando uno observa el paisaje actual, aún se pueden ver partes del monte nativo, pero es evidente que en el pasado el entorno era mucho más diverso y denso. Bajo mis pies, donde hoy están las instalaciones, senderos, corrales y pasturas, seguramente caminaron animales como el ciervo de los pantanos, el muitú, el yaguareté, especies que alguna vez fueron comunes en esta región del Chaco Húmedo. La vegetación nativa de esta región estaba compuesta por montes de quebracho colorado, palmares, algarrobales y vastos humedales llenos de vida. A lo largo del tiempo, ese paisaje fue cambiando profundamente debido al desmonte, el avance de la frontera agropecuaria y la fragmentación de los ecosistemas. Animales que alguna vez fueron comunes —como el ciervo de los pantanos, el muitú o el yaguareté— hoy ya no se ven por esta zona. Sin embargo, la tierra aún guarda memoria, se siguen registrando especies emblemáticas como el oso hormiguero, el tapir, el puma, el ocelote y el aguará guazú. En el Establecimiento San Rafael decidimos proteger ese legado natural. Conservamos el monte nativo, cuidamos los esteros, y llevamos adelante una producción ganadera con enfoque holístico, que busca convivir con la biodiversidad en lugar de desplazarla.

    #56545

    Elisabeth Angela
    Participante

    Vivo en la pequeña localidad de Bernardo Larroude, situada en la provincia de La Pampa, Argentina. Esta región forma parte de la vasta llanura pampeana, un paisaje que antes de la intervención humana era dominado por extensos campos de pastizales, de esos que se pierden en el horizonte, con pocos árboles y una gran diversidad de hierbas autóctonas. La vegetación era típica de una zona de transición entre la estepa y la pradera, donde predominaban especies como el pasto de avena, el trébol y algunos arbustos como el espinillo. Entre los animales más característicos que compartían este ecosistema con las antiguas poblaciones, estaban el ñandú, el puma y el guanaco, que vagaban libremente por las pampas. Sin embargo, hoy en día, gran parte de ese paisaje ha cambiado. La agricultura y la ganadería han transformado el terreno: los campos han sido sustituidos en su mayoría por cultivos y potreros, y los árboles autóctonos, como los talas y los algarrobos, son ahora escasos en el paisaje. Si bien aún se pueden encontrar algunas áreas con vegetación nativa, estas son cada vez menos debido a la expansión de las actividades productivas. La presencia de animales como el puma o el guanaco ha disminuido considerablemente, aunque en áreas más alejadas de las zonas urbanas todavía se pueden ver.

    #56547

    Gise
    Participante

    Buen día! vivo en un pueblo de la Pampa, donde me cuentan que este mismo lugar donde habito hoy, era campo. Extenso e interminable campo. Dicen que lo que hoy son apenas una tres cuadras, antes, era todo un monte de cardos y pasto puna, roseta y manzanilla. Y nada mas.

    Hace unos 7 años que habito en mi casa, que construimos con tanta alegria como ansiedad y amor, y cada mañana, escuchamos al amanecer a los teros, tenemos a los horneros buscando pasto en el patio dos por tres y tendales de palomas, que, aunque no me resultan nada emocionante, debo reconocer que es bonito de ver. Y aunque nosotros los invadimos no dejan de aparecer. Antes, era su patria plena. Ahora tocó compartir.

    Las calles siguen siendo de tierra, (por suerte, porque no hay nada como el olor a tierra mojada por la lluvia) frente a casa tenemos dos caldenes: uno que, aunque un poco chiquito, porque le restringieron la tierra esta bonito. Otro, que se notaba que estaba siendo usado de basurero, y fuerza de algunos encontronazos con vecinos logramos que la basura fuera a otro lado: en frente, lamentablemente, pero al menos ahí la juntan sin lastimar plantas. El Calden sigue ahi. Nunca dio flores, y la mitad, parece haber muerto. Pero sigue ahi.

    Unas pocas «cuadras» mas adelante hay un bosque de caldén. Bosque que fue «Limpiado», cuando llegó otra humanidad, mucho antes que nosotros.

    De vez en cuando, vemos aparecer liebres, y hasta alguna que otra serpiente desorientada en la calle.

    Castex, siempre fue campo…. y sigue siéndolo en algunos rincones, por eso me gusta vivir acá.

     

    #56548

    María
    Participante

    Buen día, actualmente vivo en la ciudad de Santa Rosa, capital de la provincia de La Pampa. Hace muchos años estas tierras estaban cubiertas por pastizales y un tupido monte de caldén, además de jarillas, piquillines y chañares. En cuanto a las especies animales que habitaban se encuentra el guanaco, el zorro gris, el puma, el cuis y la martineta.

    El avance de la actividad agrícola ganadera, así como el desarrollo de las ciudades y pueblos han cambiado el paisaje. Sin embargo, todavía podemos observar vestigios de este entorno natural en las zonas rurales o en las reservas naturales, como es el caso de la Reserva Provincial Natural Parque Luro, que protege principalmente el bosque nativo de caldén.

     

    #56549

    Gladys Anahi
    Participante

    Hola a todos. Actualmente vivo en Trancas es una Ciudad  ubicada en el noroeste de la República Argentina, en la provincia de Tucumán. El paisaje nativo de Trancas se caracteriza por una mezcla de montañas y valles, con una vegetación diversa que incluye especies como el quebracho, el algarrobo y el chañar. En cuanto a la fauna, en la zona se pueden encontrar animales como el puma, el zorro, el pecarí y el cóndor andino. Las poblaciones de Trancas han convivido históricamente con estos elementos naturales, aprovechando los recursos que la naturaleza les brinda. La región es conocida por su rica biodiversidad y su belleza paisajística, lo que la hace un destino atractivo para el turismo y la exploración.

    En la actualidad, algunas de las especies nativas de Trancas, como el quebracho, el algarrobo y el chañar, todavía se pueden encontrar en la región, aunque su distribución y abundancia pueden haber cambiado debido a la acción humana y la tala indiscriminada. El algarrobo blanco, por ejemplo, se encuentra en la pampa seca y en algunas zonas de la provincia de Tucumán.

    Es importante destacar que la región ha sufrido cambios en su biodiversidad debido a la acción humana, lo que ha llevado a la disminución de algunas especies. Sin embargo, todavía existen esfuerzos para conservar y proteger la biodiversidad de la región.

     

    #56551

    Juan Jose
    Participante

    Mi nacimiento fue en la provincia de Tucuman donde es el lugar que vivo actualmente.
    Forma parte de la ecorregion de las yungas.
    El paisaje nativo era muy variado, donde se caracteriza por la presencia de grandes llanuras, valles y montañas con altas cumbres. Algunos animales que convivian con las antiguas poblaciones se encontraban el tapir, el venado de las pampas. Aparte se encontraban distintos tipos de aves como el ñandu, el loro , los tucanes , ademas de la llama y la vizcacha que eran muy relevantes para los pueblos originarios.
    Actualmente en algunos lugares de la provincia se puede observar un poco del paisaje nativo, aparte hubo muchos cambios en grandes zonas de la provincia desde el crecimiento de las ciudades y mucha deforestacion para la ampliacion de la mismas ciudades, y como consecuencia genero la perdida de muchas plantas propias de la poblaciones antiguas, con mayor posibilidad de su desaparicion.

    #56558

    daniela
    Participante

    HOLA BUENOS DIAS! NACI EN LA LOCALIDAD DE SIERRA GRANDE, DEPARTAMENTO QUE PERTENCE A RIO NEGRO.  ESTE LUGAR POSEE CERROS MUY GRANDES, QUE OFRECEN UN PAISAJE MUY LINDO Y POR SUPUESTO UN HABITAT IDEAL DE PARA UNA VARIEDAD DE ANIMALES. EN ESTA REGION EXITEN DOS CERROS SIERRA GRANDE Y CERRO DE PAILEMAN.

    COMO ANIMALESQUE HUBO HACE MUCHO TIEMPO, PUMAS, HUEMULE, ZORRO,  CHOIQUE Y LOS GUANACOS. SU POBLACION HA DESMINUIDO EN GENERAL, DEBIDO A LA CAZA, PERDIDA DE HABITAT.

    SALUDOS!!!

    #56559

    Tamara
    Participante

    Vivo en Caseros, provincia de Buenos Aires, una zona totalmente urbanizada hoy, pero que alguna vez formó parte del pastizal pampeano. Bajo el asfalto que piso todos los días alguna vez crecieron gramíneas altas, como el flechillar y el pasto miel, y caminaban animales que hoy sólo vemos en libros o reservas: venados de las pampas, zorros pampeanos, ñandúes y hasta mulitas. También volaban aves como el chajá, el carancho y la monjita dominica. En este lugar vivían pueblos originarios como los querandíes, que cazaban y recolectaban respetando la naturaleza.

    Hoy en Caseros no queda prácticamente nada del paisaje original. El crecimiento urbano, la agricultura intensiva y la introducción de especies exóticas modificaron radicalmente el ecosistema. Sin embargo, en algunos parques o márgenes de vías todavía sobrevive algo de vegetación nativa y aves como el hornero o el zorzal. Creo que recuperar algo de ese paisaje —aunque sea simbólicamente— puede ayudarnos a reconectarnos con nuestra historia natural y cultural, y a generar un poco más de conciencia ambiental.

    #56565

    Kimei
    Participante

    Hola buen día, actualmente vivo en la ciudad de santa rosa la pampa. se encuentra una diversidad de fauna y flora características de las pampas húmedas. La flora incluye especies como el caldén, el algarrobo, el chañar y diversas gramíneas. la fauna abarca mamíferos como el puma, el puma gris y el zorro colorado, así como aves el ñandú y diversas especies acuáticas.
    En Santa Rosa, predomina la llanura cubierta de pastizales, con una vegetación de praderas y estepas. En las zonas más húmedas, se podía encontrar vegetación con forma de arbusto y árboles como el caldén, el algarrobo y chañar.
    El clima es templado y semiárido, con lluvias más abundantes al este y condiciones más áridas al oeste.
    El paisaje se va modificado por la expansión agrícola/ganadera, los desmontes y los incendios forestales que  impactan negativamente en la flora y fauna. La mano del hombre también  hace que haya una modificación notoria en la provincia.

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