Respuesta a: Foro 1er Clase: Concepto EA, acuerdos y diferencias

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#28129

Verónica
Participante

La Educación Ambiental (EA), desde sus comienzos como campo educativo, sintetizó debate sobre la relación entre educación, ambiente y desarrollo. En tal sentido, algunos enfoques consideran que, el desarrollo se trata del proceso por el cual, los países van mejorando sus condiciones económicas y van distribuyendo equitativamente esos beneficios entre su población, es decir que, se asocia a una mejora general en la calidad de vida de las personas y de las sociedades. Cada sociedad, tiene un modelo propio de desarrollo, que le permite o le impide construir estrategias, para lograr el cumplimiento de los objetivos, el crecimiento económico y una mayor calidad de vida para su población. Por otro lado, también se asocia al desarrollo con accesibilidad, mayor distribución de los recursos y servicios para que los sectores más vulnerables puedan ser incluidos y vivir con dignidad. Esta visión conlleva a la idea de que, el modelo dominante de cada país, es producto de una imposición histórica, de un modelo de desarrollo hegemónico, a nivel mundial, en el cual el desarrollo de algunos países se ha logrado, a partir del subdesarrollo de otros países, generando una asimetría social y económica entre países ricos y pobres. Otros enfoques, sugieren que el desarrollo debe ser sostenible o sustentable. Antiguamente, el concepto de sustentabilidad se vinculaba con la resiliencia de los ecosistemas, con la capacidad de estos, para recuperarse luego de una perturbación, y/o la posibilidad de los mismos, de mantenerse más o menos estables en el tiempo. A esta visión ecologista, le debemos sumar también, la dimensión socioeconómica, donde el desarrollo no se ve desde el ambiente sino desde la sociedad, es decir, que no es que la sociedad realiza un desarrollo sostenible del ambiente, sino que el desarrollo sostenible de la sociedad incluye, entre otras cosas, una dimensión ambiental (…) no se trata sólo de la relación de la sociedad con el ambiente y los recursos naturales, sino también de las relaciones internas de la sociedad. En otras palabras, cuando hablamos de sustentabilidad, debemos tener en cuenta, el nivel de explotación de los recursos naturales y las relaciones sociales a partir de las cuales se producen los bienes y se distribuye la riqueza, procesos propios de la globalización que lleva adelante el capitalismo. En tal sentido, un eje esencial de la EA es el de comprender, en el marco actual del capitalismo, las relaciones históricas, presentes, entre las racionalidades económicas, políticas, sociales y culturales, por un lado, y los procesos de deterioro ambiental, por otro. Una nueva visión de la sustentabilidad replantea la relación hombre – naturaleza (sujeto – objeto), en tal sentido, el desarrollo humano se transforma en un elemento central en el paradigma de la sustentabilidad. No se trata solo de conservar ecosistemas relegando al hombre a zonas menos frágiles, la idea es generar planes de reducción de la pobreza y todas las consecuencias sociales y ambientales que ella genera para hacer sostenible una región o país. De esta manera, el desarrollo debe ser sustentable o sostenible, ya que, “El desarrollo sustentable es un desarrollo que satisface las necesidades del presente sin comprometer la capacidad de futuras generaciones de satisfacer sus propias necesidades”. El desarrollo sustentable o sostenible requiere manejar los recursos naturales, humanos, sociales, económicos y tecnológicos con el fin de alcanzar una mejor calidad de vida para la población y, al mismo tiempo, velar porque los patrones de consumo actual no afecten el bienestar de las generaciones futuras. El desarrollo sustentable o sostenible y la EA, tienen aquí un punto en común, ya que ambas, estimula la formación de sociedades socialmente justas y ecológicamente equilibradas, que conserven entre sí una relación de interdependencia y diversidad” (Tratado de Educación Ambiental para Sociedades Sustentables y Responsabilidad Global, La EA después de Río 92, Agenda 21). Finalmente, el desarrollo sustentable busca el equilibrio entre el desarrollo económico, el desarrollo social y la protección del ambiente, sin embargo, este equilibrio es difícil de mantener en sociedades capitalistas, donde los procesos de globalización, generan desigualdades, cada vez más marcadas, ya que existen, sectores sociales que acumulan cada vez más riqueza y sectores que quedan marginados de los beneficios económicos del sistema.
Por otro lado, cuando hablamos de problemas ambientales, debemos considerar el ambiente, en tal sentido, antiguamente la Ecología, vincula el concepto de ambiente con el estudio de los ecosistemas. Más adelante, se amplió el concepto, indicando que “Es el conjunto de los componentes físicos, químicos, biológicos y sociales, capaces de causar efectos directos o indirectos, en un plazo corto o largo, sobre los seres vivos y las actividades humanas”. (Conferencia de las Naciones Unidas sobre Medio Ambiente, Estocolmo 1972, citado por la Secretaria de Medio Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación; http://gef-educacion.ambiente.gov.ar). Tiempo después, se comenzó a utilizar en los medios humanizados, como el escenario en el cual las sociedades desarrollan sus múltiples actividades. Desde esta perspectiva, el ambiente está compuesto por elementos naturales, y elementos construidos, como por ejemplo los edificios. Un enfoque más actual, con el cual no estoy de acuerdo, establece que el ambiente es un gran stock de recursos, que se encuentran disponibles para su aprovechamiento en función de las necesidades y los criterios económicos planteados en cada momento. Otro enfoque, con el cual si estoy de acuerdo, plantea que el ambiente forma parte del patrimonio de una sociedad, grupo o comunidad, a la cual, le otorga identidad y le posibilita el desarrollo de su reproducción como grupo social. En tal sentido, existe una relación directa entre el ambiente y la sociedad, dicho de otra manera, existe una relación en cuanto a, cómo se vinculan las sociedades con la naturaleza. Antiguamente, esta relación era considerada ecocéntrica, es decir que, predominaba la cooperación y el equilibrio, sin generar deterioros en la naturaleza. Actualmente, en algunas sociedades, la relación con la naturaleza no es tan armoniosa, ya que, se establece una visión antropocéntrica, es decir, se propone el uso arbitrario de la naturaleza según las necesidades y deseos de los humanos. Esta nueva visión, genera grandes problemas para la humanidad en su conjunto, porque si no existe una relación de armonía entre la sociedad y la naturaleza (relación sujeto-objeto), se generan problemas ambientales, y estos constituyen un problema social, en el cual, uno o más actores participan de un conflicto, a partir de, sus diversos intereses y racionalidades respecto a la apropiación, el uso o las consecuencias del uso de los recursos naturales (tipo o grado de deterioro ambiental), de una parte del ambiente, o de sus funciones o servicios ambientales. Dichos intereses y racionalidades obedecen a una lógica social, colectiva (no individual), enmarcada en un determinado estilo de desarrollo dominante, y se manifiestan en el manejo que se hace de los recursos naturales. En este punto del análisis, podemos encontrar otro punto en común con la EA, ya que esta, considera que los problemas ambientales son complejos y sociales. Por un lado, son complejos porque depende de los procesos que se llevan a cabo para el funcionamiento de los sistemas. En esta complejidad, los problemas ambientales deben ser abordados desde varias disciplinas, es decir que, se debe tener una visión multidimensional, ya que, cada disciplina debe realizar aportes que permitan la comprensión y la explicación del problema en cuestión, sumado a esta complejidad, los problemas ambientales deben ser abordados de forma transversal, es decir que, las disciplinas deben trabajar, de forma articuladas unas con otras. Por otro lado, los problemas ambientales son considerados sociales, porque siempre se presenta el “síntoma” del problema, atribuyendo las causas del mismo a actividades humanas, siendo el hombre o la humanidad responsable de la crisis ambiental, esta visión homogenizaste de la realidad, no establece intereses sectoriales, actores, responsabilidades y racionalidades. Si los problemas ambientales encuentran su origen en la complejidad de las relaciones sociales, se debe comprender la estructura social, y las leyes sociales que rigen su funcionamiento.
Por todo lo expuesto hasta el momento, es necesario entender la tercera relación entre la educación y la EA, ya que, la EA en la escuela, ejerce una acción educativa permanente, por la cual, la comunidad educativa tiende a la toma de conciencia de su realidad global, del tipo de relaciones que los hombres establecen entre sí y con la naturaleza, de los problemas derivados de dichas relaciones y sus causas profundas. Ella desarrolla mediante una práctica que vincula al educando con la comunidad, valores y actitudes que promueven un comportamiento dirigido hacia la transformación superadora de esa realidad, tanto en sus aspectos naturales como sociales, desarrollando en el educando las habilidades y aptitudes necesarias para dicha transformación” (Teitelbaum, 1978. Citado por Gonzalez Gaudiano, 1999). En tal sentido, debemos comprender que la educación ambiental es un proceso de aprendizaje permanente, en el cual, los individuos y las comunidades adquieren conciencia de su medio y aprenden los conocimientos, los valores, las destrezas, la experiencia y también la determinación que les capacite para actuar, individual y colectivamente, en la resolución de los problemas ambientales presentes y futuros.” [Mediante la EA se propone] “… formar ciudadanos conscientes de los problemas del ambiente, que posean los conocimientos, actitudes, motivaciones, deseos y aptitudes necesarias para trabajar de manera individual y colectiva en la solución de los problemas actuales y en la prevención de los futuros.” (Declaración de la Conferencia Intergubernamental de EA, Tbilisi 1977). Finalmente, podemos afirmar que, la escuela constituye un ámbito propicio para abordar la EA, ya que, la Educación Ambiental debe ser entendida como la formación de los individuos para conocer y reconocer las interacciones entre lo que hay de “natural” y de “social” en su entorno. Desde luego, también para actuar en ese ámbito, realizando actividades que no deterioren el equilibrio que los procesos naturales han desarrollado y promoviendo una buena calidad de vida para todos los seres humanos. En tal sentido, la educación ambiental constituye el instrumento básico para generar en los ciudadanos, valores, comportamientos y actitudes que sean acordes con un ambiente equilibrado, propendan a la preservación de los recursos naturales y su utilización sostenible, y mejoren la calidad de vida de la población” (Argentina, Ley General del Ambiente Nº 25.675 de 2002, Art. 14).
En la provincia de Neuquén, no existen documentos oficiales en materia de Educación Ambiental. En la página del Consejo Provincial de Educación de Neuquén, se pueden visualizar dos documentos relacionados con el manejo de los residuos y el uso responsable de la energía.
https://www.neuquen.edu.ar/wp-content/uploads/2018/10/MANEJO-Y-RECICLAJE-DE-LOS-RESIDUOS-URBANOS.pdf
https://www.neuquen.edu.ar/wp-content/uploads/2016/08/Uso-responsable-y-eficiente-de-la-energ%C3%ADa.pdf